viernes, diciembre 23, 2016

Diálogo de ciegos: salirse de uno

Fedro. ¿Crees en el amor Alcibiades?

Alcibíades. ¿Qué pregunta es esa Fedro? Sabes que de esos temas nosotros sabemos más bien poco

Fedro. Bueno, preferiría que no pluralizaras; nosotros, mejor, que otros, estamos capacitados para hablar de todo aquello que afecta al alma del ser humano. Otra cosa es que queramos ser humildes y prudentes con ciertos temas

Alcibíades. Vaaale, ¿pero qué es lo que quieres saber exactamente?

Fedro. Pues eso, que si crees en el amor

Alcibíades. Caramba Fedro, me pones en un aprieto porque además yo soy muy pudoroso con estos temas; pero claro que creo en él

Fedro. De acuerdo Al, entonces defíneme el concepto, ¿qué sería para ti el amor?

Alcibíades. No sé qué respuesta darte, si una universal u otra más personal

Fedro. Estoy seguro que si me das la personal, además de serme más útil a mis propósitos, será igualmente universal

Alcibíades. Amor es que a uno se le sequen los ojos por miedo a cerrarlos

Fedro. No sé si entiendo

Alcibíades. Pues no haber empezado esta conversación

Fedro. No te molestes Al, que te noto muy a la defensiva

Alcibíades. Amar consiste en salirse de uno. Y tú lo sabes

jueves, diciembre 22, 2016

Diálogo de ciegos: prejuicios


Fedro. El otro día estuve con un idiota…

Alcibíades. (cortando) ¿Con uno sólo?

Fedro. No estoy de broma Alcibiades, déjame que te cuente

Alcibíades. Perdona Fedro, no quería importunarte, pero creía que ibas por otro sitio

Fedro. Pues no, querido Al, voy por el sitio de siempre, así que permíteme que continúe… por circunstancias que no vienen a cuento el otro día me presentaron a un tipo que sin duda era un idiota, pero dijo algo que me llamó poderosamente la atención y me ha hecho reflexionar

Alcibíades. Caramba Fedro me tienes en ascuas

Fedro. Dijo que “sólo observamos para ver lo que ya sabemos”

Alcibíades. Uff Fedro, sé qué pensar del asunto, por eso no entiendo muy bien ese desconcierto que manifiestas

Fedro. ¿Por?

Alcibíades. Pues por dos motivos que aquí, y no en otra posible ocasión, se dan conjuntamente. Pero primero y fundamentalmente debido al carácter de la misma frase

Fedro. Así que hay frases con carácter

Alcibíades. Ésta lo tiene amigo Fedro

Fedro. ¿Y?

Alcibíades. Es lo de siempre Fedro, lo de siempre; se trata de una frase ingeniosa pero falsa; no del todo y no siempre, pero falsa

Fedro. ¿No eras tú el que hace 2 días defendías la generalización como forma de acceso al conocimiento?

Alcibíades. La generalización, por supuesto, pero sólo en el caso de que ella contenga más verdad que falsedad; además, yo defiendo con uñas y dientes la generalización como premisa… como previo para seguir ahondando en aquello que la ha provocado, pero no la generalización en tanto que conclusión; hay una gran diferencia. Hay muchos individuos que sólo viven de frases ingeniosas. El problema es que hay mucha gente que se las cree y después las hacen suyas, las expanden y nos sitúan en el “gran lugar común”

Fedro. Puede Al, pero no me negarás que un punto de verdad sí tiene esta frase… porque los individuos en el fondo y generalmente se pasan la vida viendo sólo lo que tienen delante de sus narices

Alcibíades. Pues aquí viene el segundo motivo del que antes te hablaba y siento llevarte la contraria: que el que la ha dicho era un idiota

Fedro. Ah no, en eso no estoy de acuerdo yo. Es decir, sí era un idiota, pero no creo que ese sea motivo para...

Alcibíades (interrumpiendo) Además en tu réplica va implícita mi respuesta: estarás conmigo en que si siempre viéramos lo mismo -porque eso es al parecer lo que queremos ver- tropezaríamos siempre con el mismo obstáculo, y como bien sabemos los obstáculos cambian de forma y color a lo largo de nuestras vidas

Fedro. No lo tengo tan claro

Alcibíades. Tropezar de nuevo y con la misma piedra es una posibilidad conocida, pero se trata simplemente de una posibilidad metafórica; las piedras siempre son distintas

Fedro. Parece mentira que seas tú, querido Alcibiades, quien precisamente me esté 
discutiendo un aserto que podía haber sido incluso tuyo

Alcibíades. No entiendo muy bien porqué dices eso. Yo soy un gran defensor de lo prejuicios en la medida en que son tan inevitables como necesarios. Otra cosa sería el uso que se pueda hacer de esos prejuicios, que ya sabes…

Fedro. (interrumpiendo) Sí, conozco tu pensamiento, pero quizá sea ya hora de que lo 
recompongas si de lo que hablamos es, precisamente, de una mayoría… la que nos permite aceptar la generalización

Alcibíades. Sigo pensando que estás equivocado, pero se trata de un simple pensamiento. Creo que la frase es buena para un momento de lucimiento debido a su carácter ingenioso, pero yo sería de los que ante una afirmación tendría en cuenta la fuente y los matices que de ello pudieran colegirse

Fedro. Tú prefieres la persuasión a la seducción

Alcibíades. Exacto, las frases ingeniosas sueltas y sin contexto dialéctico me dan mala espina. Tengo mis prejuicios respecto a todo ello, como bien sabes. Sobre todo si las dice un idiota, amigo Fedro. Hay gente que pierde la razón por las formas y hay gente que la pierde por carecer de fondo

Fedro. Sí, pero la realidad no desaparece por dejar de creer en ella.

sábado, diciembre 17, 2016

Diálogo de ciegos: escrúpulos

Fedro. Sabes, Alcibiades, he vuelto a discutir con mi vecino y me ha vuelto a decir que no está bien generalizar cuando se argumenta…

Alcibiades. ¡Pobrecitos!, los ignorantes son como cotorras, sólo saben de lugares comunes

Fedro. Ni siquiera son capaces de darse cuenta que ellos lo hacen constantemente cuando intentan imponer una opinión

Alcibiades. Y lo peor del caso es que si quisieras hacérselo ver no obtendrías ningún éxito. Si somos realistas podemos incluso afirmar que hay veces que una falsa generalización contiene más verdad  que una perífrasis verbal surgida de la autocensura o de las buenas intenciones

Fedro. Creo que te entiendo Al, y pienso que, en efecto, hay demasiada ignorancia; además ya sabemos ambos lo que pensamos de las buenas intenciones

Alcibiades. Seguro, amigo Fedro, pero lo que a mí me preocupa es la hipocresía que deviene de esa ignorancia. La gente cada vez tiene menos escrúpulos y más ideología

Fedro. Cómo te gusta generalizar Al

Alcibiades. No es que me guste, es que se trata de la única forma de avanzar en el conocimiento

Fedro. Pero ¿has contemplado la posibilidad de estar equivocado?

Alcibiades. Por supuesto amigo Fedro, pero para ello he tenido que generalizar. La escrupulosidad es una cuestión de moral y rigor. La moral tiene que ver con las reglas, las costumbres y la conducta, y el rigor con la autoexigencia

Fedro. Escrúpulo, como sabrás, viene de escrupulos, que significa guijarro pequeño y puntiagudo. Y yo no sería de los que creyera que para saber afrontar el sufrimiento hace falta entrenamiento. Bajo mi punto de vista no hace falta ponerse un guijarro dentro del zapato para recordarnos el camino recto

Alcibiades. Yo tampoco, pero no estaría de más tener ese guijarro en la mesita de noche

Fedro. Bueno, puesto a aceptar tu teoría creo que sería más práctico llevarlo en el bolsillo

Alcibiades. ¿Dónde se encuentra el bolsillo en una falda o en un traje?

Fedro. ¿Qué quieres decir Al?

Alcibiades. Que los árboles son verdes

Fedro. No siempre

Alcibiades. Pues eso, pero yo tengo el guijarro debajo de la almohada

martes, diciembre 06, 2016

Diálogo de ciegos: el mar

Diálogo de ciegos: el mar

Fedro. Sabes, Alcibiades, siempre hay un hecho en nuestras vidas que nos marca de tal forma que divide nuestra existencia en dos

Alcibiades. No entiendo muy bien qué quieres decirme

Fedro. Bueno, que siempre hay un antes y un después, después de un hecho decisivo, y que ese hecho nos convierte, en cierta manera, en una persona distinta

Alcibiades. (Interrumpiendo) Por eso es decisivo…

Fedro. Ya, pero la cuestión es que ese hecho nos transforma, pero sin dejar de ser conscientes del cambio

Alcibiades. Todos somos un otro cada día, nuestra identidad en tanto que posibilidad unívoca es en realidad una invención, un constructo; en realidad somos muchos

Fedro. ¿Ya estamos otra vez, Al, no te das cuenta de que esa forma de pensar no nos lleva a ninguna parte y que en todo caso sirve para justificar nuestra indolencia?

Alcibiades. No sé qué quieres que te diga Fedro, tal vez exista un término medio…

Fedro. Lo que quiero decir es que no todos los hechos son importantes, y que por tanto no tienen ningún poder de influencia en nuestro carácter, que un puñado son relevantes pero tampoco nos cambian demasiado y que uno sólo de ellos es decisivo.

Alcibiades. Sigo sin verlo claro, creo que nuestra identidad es inestable

Fedro. Perdona si te ofendo Al, pero no es digno de ti la defensa de la identidad múltiple, me parece simplista y hasta peligrosa, pero sobre todo vulgar en el sentido estricto de la palabra

Alcibiades. ¿Para tanto?

Fedro. Sí amigo Al, para tanto. Creo que el mal de nuestro tiempo tiene que ver mucho con la irresponsabilización del individuo y que ella nos viene inculcada por una sociedad que se recrea en la inmadurez

Alcibiades. ¿Se recrea?

Fedro. Exacto: se re-crea. Igual que te pasaba a ti el otro día con los estrategas me pasa a mí con los inmaduros. Creo que la inmadurez es el principio del mal. No soporto a los inmaduros y adem´as son unos pesados

Alcibiades. ¿Y cuál sería para ti ese hecho decisivo por el que sentiste que hubo un antes y un después en tu vida?

Fedro. El día que comprobé que el mar, verdaderamente y a pesar de todo, es azul