jueves, julio 04, 2019

Tesitura


Tesitura

Sé lo que piensan ustedes acerca del concepto de igualdad respecto al asunto de los sexos, de la diferencia sexual. Y lo sé porque todos ustedes piensan lo mismo. De hecho, cuando por casualidad alguien expresa una opinión distinta a la única permitida por la Opinión Pública aparece al día siguiente malherido en una cuneta. Y ya no le dejan expresar su opinión nunca más. Así, sé lo que piensan ustedes porque no les veo malheridos. Y lo que piensan es que la diferencia sexual es un constructo cultural; que en el asunto del deseo somos iguales, respondemos igualmente y deseamos de la misma forma, y con la misma intensidad, y que por ello la mujer puede, como el varón, tener las misma cantidad de relaciones sexuales con quien quiera y cuando quiera porque nada más faltaba... etc., etc. Eso es lo que piensan ustedes.

Y puesto que están vivos y sin un rasguño por pensar lo mismo -con independencia de que puedan o no estar atiborrados de tranquilizantes- les propongo que contesten a una pregunta. Para ello, eso sí, habrá que imaginar una situación. Previo necesario, pues: que imaginen lo siguiente:

que ustedes tienen dos hijos adolescentes de la misma edad pero de distinto sexo y que van de veraneo a la playa

Sólo tienen que imaginar que tienen dos hijos adolescentes de 16 años, un chico y una chica. Una vez aceptado el previo deberán ustedes ser consecuentes y sinceros. Evitando de esta forma conjeturas suplementarias que sólo se las harían para eludir una respuesta clara y concisa.

La pregunta sería:

¿Si tuviera que aceptar que uno de sus dos hijos tuviera ¡voluntariamente! 9 amantes sexuales -diferentes- en un mes, cuál preferirían que fuera, el chico o la chica?

(y es aquí donde deben ajustarse a la pregunta con independencia de su factibilidad y de esta forma poder ser sinceros de verdad)

Imaginen a su hijo de 16 años follando este agosto con 9 mujeres distintas e imaginen a su hija de 16 años follando este agosto con 9 hombres distintos.

Piensen: ¿cuál preferiría que "lo hiciera", el chico o la chica?


Nota. Este post se complementará con el siguiente.

viernes, junio 14, 2019

Del comer y del mirar


Había salido en principio a tomarme una cerveza, pensando además que mientras me la tomaba decidiría dónde comer. El caso es que he llegado a las cercanías del epicentro cervecero y me ha sido imposible aparcar, cosa más o menos previsible en un lugar de veraneo que, como tantos otros, ya carece de temporadas bajas. Siento que es un poco pronto para comer pero dar vueltas con el coche me saca de quicio, por lo que decido dirigirme a un restaurante que suelo frecuentar a menudo, si bien es cierto que siempre lo he hecho de noche. Son las 13,40 horas y el sol cae a plomo. Bueno, me digo a mí mismo, puede resultar interesante ver este restaurante pakistaní desde otro punto de vista, en este caso el determinado por el sol, lo que tampoco está mal si, como en este caso, se encuentra en primera linea de la costa.

Al restaurante se entra por una terraza que debe contener unas 20 mesas, pero sólo se encuentran ocupadas 2 de ellas. Una con tres mujeres que ya se encuentran degustando una copa de vino y una mujer solitaria que me mira indisimuladamente mientras atravieso la terraza. Me introduzco en el salón interior, me quito los pinganillos para saludar al dueño, al que conozco desde hace cerca de 20 años y le pido sentarme en la que suele ser mi mesa de invierno, que claro está se encuentra en el interior, curiosamente con unas vistas, diría, mucho mejores que las que ofrecen las mesas de exterior, pero la gente es la gente y gusta de lo que gusta, me digo a mí mismo. En el interior me encuentro absolutamente solo. En verdad odio las terrazas de los restaurantes y las de las cervecerías, con sus ruidos innecesarios y sus temperaturas variables. Y también eso que los hiperetésicos llaman brisa, cuando en realidad yo siento en mi piel quemaduras de segundo grado. Me gustan los manteles para comer y las barras para beber, así que con la servilletas en las rodillas me vuelvo a poner los pinganillos y sigo escuchando el programa “Sólo Jazz”, capitaneado por un sobrio y elegante Luis Martín. Hoy toca programa dedicado a Harry James.

La primera sorpresa me la encuentro con la carta cuando descubro que hay un menú de mediodía, así que me acojo a él. Mi posición en la mesa interior me permite, además de situarme a resguardo de la intemperie que tanto gusta a tanta gente, poder observar sin ser observado debido a mi posición respecto a los cristales. Así puedo seguir a la perfección toda la acción que se produce en la terraza mientras escucho una estimable selección de temas de Harry James. He de decir que la banda de Harry hace un Jazz muy digno debido a los curiosos y personales arreglos del líder y trompetista. No es un Basie (Count) ni un Ellington (Duke), pero es amable y a veces incluso excelente. Su sonido, en cualquier caso, es personal y por ello identificable, lo que ya es mucho. Alegra en cualquier caso.

Observo a la rubia, seguramente una guiri si mi intuición no me falla: sonrosada de cara, demasiado maquillada para encontrarse en un lugar de veraneo, vestida de blanco y con una cola de caballo que nace en la coronilla. En fin. Le acaban de servir los aperitivos y un vino rosado, como no podía ser de otra forma -me digo a mí mismo, sólo a mí mismo por si acaso-, y yo escucho “Una noche en Tunisia”. Qué emocionante. Viene el camarero de siempre, que siempre tiene el mismo gesto y que carece absolutamente del don de la simpatía y me toma nota. Pido de primero unas verduras rebozadas y le pregunto cuánto de picante podría ser el segundo, el Chicken Bhurma. Con la seriedad de un verdugo y con su acento inevitablemente pakistaní, me dice que ponga yo el límite “por favor”, así que le digo que lo quiero extrapicante. Y punto, me digo a mí mismo, claro.

Le pido una cerveza para quitarme la sed y quedo a la espera de los aperitivos. Al grupo de 3 mujeres les traen los primeros platos porque los aperitivos las tenían muy, pero que muy atareadas. La rubia tiene sobre la mesa unas gafas de sol y un teléfono que consulta de vez en cuando, no demasiado. Le traen el primer plato cuando aún no ha terminado los aperitivos y pide que se los dejen. El camarero acepta con un gesto sumiso y robótico. Me traen a mí los míos y me dispongo para los efectos. Ya son las 14 horas, así que cambia el programa de Radio Clásica, única emisora que vale la pena en estos tiempos de periodismo basura. Ahora entra el programa “El tupé de Karajan”, presentado por una pareja más que discutible en su supuesta idoneidad. Él, Ricardo de Cala, es un tipo del que puede aprenderse mucho pero resulta excesivamente histriónico, y ella Silvia Pérez Arroyo, de la que poco puedo decir más allá de decir que no sé muy bien qué pinta en un programa de música clásica. Como pareja el show que ofrecen es lamentable (juegan a llevarse mal, si es que fuera un juego), si bien como digo vale la pena ser escuchado por lo que puede aprenderse con Ricardo, sobre todo cuando habla de Ópera.

Cuando acabo el primer plato la rubia se encuentra masticando la segunda verdura rebozada. En efecto hemos pedido lo mismo, ella bastante antes que yo, pero su ritmo es otro, también debido entre otras cosas al teléfono que mira y toca. Las otras tres se encuentran en animada conversación, me digo a mí mismo, pues su comida no desaparece de la mesa. No ha entrado nadie más al restaurante, son cerca de las 14, 15 horas y el circunspecto camarero me trae el chicken diciéndome “por favor”. Lo pruebo mientras la rubia pide aceite para ponérselo a las últimas verduras rebozadas, supongo que con el fin de lubricarlas y evitar la bola. Las otras tres van a lo suyo, me digo a mí mismo, a quién si no. Parece que estén comiendo. Ya con los labios escocidos observo a la rubia que a su vez se muestra algo nerviosa mirando a su alrededor como si fuera a hacer algo extraño. Que lo hace: coge con los dedos unos granos de arroz y los tira disimuladamente al suelo. A mí cada vez me escuece más la boca. Suena Glenn Goud en una de sus variaciones Goldberg y los pajaritos que tanto fascinan a la rubia disfrutan de los granos del Arroz Pulao que ella misma les suelta en pequeñas dosis clandestinas. Resulta todo muy emocionante. Yo ya me encuentro desatado, las lágrimas caen sobre los últimos pedazos del Bhurma y nadie sería capaz de consolarme. Son las 2,30 horas y el camarero sirve el segundo plato a las tres mujeres que continúan en animada conversación, aunque la verdad sólo es animada en mi imaginación.

“Por favor”, me dice desde atrás el camarero a mí, a quién si no. Pretende que elija entre postre o café y esa es su forma de demandarlo. Me decanto por lo segundo mientras veo que la rubia, que se encuentra a mitad del segundo plato, llama al camarero y éste lo retira. En unos minutos vuelve a su mesa con el paquete donde ha metido toda la comida que ha sobrepasado a la rubia al tiempo que deja sobre su mesa un helado de chocolate. En fin, me digo a mí mismo, a quién si no. Son las 14, 40 horas, pago y salgo. Veo a las tres mujeres intercambiándose los segundos platos. La rubia ya no me mira, le interesan mucho más los pajaritos. Qué feliz que soy, le digo a un Ricardo de Cala que no sabe de mi existencia.

Periodismo basura


Miedo a la libertad

Poco antes de que pasara nadie sabía nada al respecto. Poco después de que sucediera no sólo todos sabían de lo que hablaban sino que, curiosamente, todos pensaban lo mismo. “¿Cómo es posible?, me dije a mí mismo, ¡a quién si no! “Cosas de lavadura de cerebro”, me contesté; aunque también pensé: “cosas del adoctrinamiento ejercido desde las clases dirigentes en perfecta connivencia con los medios de comunicación”. Si bien es cierto que poco después acabé reconsiderando mi conclusión y me dije definitivamente, a mí mismo, claro, a quién si no: “qué fácil lo tienen los poderes fácticos con tanto imbécil”. Y ahí me quedé. Insultando por la cuenta que me trae.

Así que volvamos al comienzo, poco antes de que pasara nadie sabía nada al respecto, decía. Cierto: antes de que en los telediarios apareciera la noticia “Hoy comienza a aplicarse la Nueva Ley que exige fichar a todo trabajador en sus respectivos trabajos” nadie sabía nada de nada del tema. Pero nada de nada. De ahí el desconcierto masivo del “personal” en sus puestos de trabajo. Sin embargo, después de dar esa noticia aparecían, en esos mismos telediarios, montones de entrevistados que consultados acerca de la nueva Ley no dudaban en darle la bienvenida e incluso en alabarla. Así, 1, todos tenían opinión, 2, su opinión era la misma y 3, además su opinión respecto a la pertinencia de la Ley era muy positiva. ¿Por qué?, se preguntará más de uno. ¿Cómo es posible que existiera tanto acuerdo, tanto consenso, sobre todo ante algo de lo que nadie sabía nada unas horas antes? ¿Algo, además, que podría haberse entendido fácilmente como un tejemaneje mas bien incómodo (por no decir pernicioso) para todos?

Pues fácil: porque en la presentación de la noticia y, claro está, en el cuestionario dirigido a los azarosos viandantes, existía una explicación previa que indicaba que la Nueva Ley se había creado “para eliminar por fin con la indecencia de las horas extras mal (o no) remuneradas”. Es decir, a la gente entrevistada se le reconducía, desde ese periodismo basura que se encuentra vendido a la casta política, a tener una opinión concreta sobre la Nueva Ley que vendría predeterminada por aquello que la debería justificar... a partir de una solicitada Justicia Social. O por decirlo de otra forma, me resulta difícil creer que tanta (toda) gente estuviera encantada con una medida tan controladora y vigilante si no es porque previamente se le había lavado el cerebro conculcándole la conveniencia de una sociedad más justa (sic). Así, a nadie se le ocurrió que podía tratarse de un -nuevo- Sistema de Control impuesto con el único fin de constreñir las libertades individuales y por supuesto la libertad de Lo privado (no olvidemos que no es sólo una medida creada e impuesta para funcionarios sino que es de obligada implantación en cualquier empresa privada). Una medida, una Ley, que gracias a los medios de comunicación estaba siendo aplaudida desde el principio y por todo el mundo.

Decía, “qué fácil lo tienen los poderes fácticos con tanto imbécil”. Cierto.

Ahora visualicen esta escena por favor:

un empresario le dice a su trabajador cuando acaba su jornada laboral, “¿Hace usted el favor de fichar?” A lo que el encantador trabajador contesta mientras ficha, “Por supuesto, es mi obligación”. Y acto seguido le dice el empresario a su trabajador encantado (por liberado de las garras del mal gracias a la Nueva Ley), “Gracias, y ahora haga usted el favor de volver a su puesto de trabajo y seguir trabajando 2 horitas más... a no ser, claro, que prefiera entrar unos minutos en mi despacho”.

Qué fácil lo tienen los poderes fácticos con tanta gente carente de pensamiento crítico, con tanta gente alienada por su propia autoexplotación; con tanto periodismo basura; con tanto imbécil.

Post Scriptum. Han empezado a cambiar la interfaz de las máquinas que expenden tickets para poder aparcar en la zona azul. Antes sólo tenías que poner monedas y salía el ticket por la ranura. Ahora hay que introducir la matrícula de tu coche y esperar que la máquina haga “sus comprobaciones”. Seguro que alguien dará una explicación convincente para que todos los que pierden el tiempo (además del dinero) con los tejemanejes acaben pensando que lo hacen por nuestro bien.

martes, mayo 21, 2019

La estupidez del arte


La estupidez del arte

1.Había una cierta dignidad en aquellos artistas antiguos que fueron despazados por los modernos allá por el siglo XVIII. Pero los modernos llegaron con su espíritu libertario y rompieron sus lazos con el tirano y restrictivo Poder, ese que les imponía los asuntos que debían pintar y además con la adecuada forma de representarlos. Así, llegó el siglo XIX y los artistas se liberaron definitivamente de los despóticos Reyes y de los malditos Arzobispos. Y aceptaron las consecuencias, quedar expuestos y estar sujetos a una demanda mucho más inestable y abstracta: el mercado. Como todos ustedes saben Van Gogh sería un perfecto representante del artista moderno; la libertad de poder hacer lo que le viniera en gana fue el precio que tuvo que pagar para no comerse un rosca. Había una cierta dignidad en aquellos artistas modernos que desplazaron a los antiguos aún cuando esto les supusiera comer raspas de sardina (en nombre de la libertad, claro).

2.Ahora los artistas son otra cosa, carecen de dignidad. Y sus prescriptores también, pero vayamos primero con los artistas. Criados en su propia autosuficiencia -la que deviene de ser más resolutivos y acomodaticios que sus mayores- los artistas del hoy nadan sin guardar la ropa y por eso están permanentemente humedecidos. Se valen de la tecnologización globalizadora para ser hippies con sus perfiles y sus followers, pero sueñan con que un matrimonio maduro les pague las cervezas y las nikes; son relativistas de libro pero necesitan tranquilizantes cuando alguien no entiende sus pesadillas. Dicen rechazar el mercado por sus vinculaciones a la economía liberal, pero en realidad todos son unas doñas ineses que se mueren por el abrazo de un cínico protector; les gusta ir de escépticos pero cuando la Consejería de Cultura de turno les llaman para cubrir un espacio con su contenido político/social, estos entran en trance místico. Se dicen comprometidos pero en realidad les gusta levitar.

3.Noticia (10 de mayo): “La artista vasca Itziar Okariz, que representa a España en la Bienal de Venecia, “mea en diferentes espacios públicos del mundo”; en un proyecto comisariado por el periodista también vasco Pelo Aguirre que se presenta como una iniciativa que “perfora y vacía” el espacio físico, a través del sonido, imagen escultura y arquitectura. Aguirre ha explicado que “es un pabellón en el que el cuerpo aparece representado y esta idea de perforación asociada al cuerpo me parece una metáfora importante y potente en esta edición”.

La verdad es que no sé quién es más tonto, si la artista (que se cree libre) o el prescriptor (que se cree poeta). Lo de menos es la acción de mear, que sin duda es tan inocua e inofensiva como cualquier otra mientras se haga en el nombre del arte*. Tampoco resulta relevante el hecho de si es o no arte la acción mientras la institución sea la que como tal lo señale. Como siempre**. No, lo que verdaderamente resulta hilarante es que se tomen en serio su supuesta influencia sobre la sociedad; lo que resulta desternillante es que crean estar cuestionando las convenciones sociales; que crean estar luchando contra el conservadurismo mientras son subvencionados por la misma Institución político/artística; que se crean provocadores defendiendo además su mismo discurso; y que se crean libres en su perfecta pose genuflexa. Ahora los artistas son, como decía, otra cosa, carecen de dignidad. No tienen mercado (porque el mercado no los quiere y ellos dicen odiarlo) y además son los lacayos de un Poder que sólo les ofrece unas migajas de basura, las que sirven para comprarlos. El que se mea soy yo.

4.El problema de los tontos es que nunca paran de trabajar, que nunca descansan. Noticia (17 de mayo): titular, “A golpes contra el patriarcado”; subtitular, “Cristina Lucas y Eulalia Valldosera critican en el Carme la tradición artística dominada por el hombre” Y en las fotos que ilustran el artículo vemos a Cristina Lucas destrozando con una maza una réplica del Moisés de Miguel Ángel. Todo muy original e imprevisible como puede verse. Pero por si alguien no se había dado cuenta de la originalidad del concepto y del riesgo que comporta el discurso respecto a la Institución llega su prescriptor, el director del Museo y dice que “se trata de una apuesta por visibilizar la falta de mujeres en colecciones públicas” y alaba esta exposición por situarse en contra “del relato oficial” en el arte, donde “la mujer queda relegada a un segundo plano”. Respecto a lo de estar en contra “del relato oficial” insto a los no perezosos a investigar en las hemerotecas (físicas y digitales, para que contabilicen y analicen los impactos mediáticos, así como la cantidad de eventos “En Femenino”). Respecto a la segunda les aconsejo que lean este post: https://albertoadsuara.blogspot.com/search?q=arte+mujeres (El texto del post es un exabrupto sin gracia estilística pero deja claras las cosas)

5.Había una cierta dignidad en aquellos artistas antiguos que fueron desplazados por los modernos allá por el siglo XVIII. Y también la había en aquellos artistas modernos que pagaron un alto precio por aceptar la libertad de no tener amos. Ya digo, los artistas del hoy, unas doñas ineses en búsqueda de un Don Juan adulador pero canalla.


*Así que los que siempre centran el problema en la tesitura de si es o no arte una bravuconada mejor que se callen, porque su ignorancia es tan grande como la de quienes se llevan las manos a la cabeza porque no entienden nada. La cuestión nunca ha sido dilucidar si es o no arte un “montón de ladrillos” o una “lata de mierda” mientras hayan sido señalados por la Institución; la cuestión es saber cuánto han aportado -humanísticamente- a la Humanidad aún con toda su carga teórica.
**Lo que resulta verdaderamente provocador, transgresor e intranquilizador es ver a todas esas niñas que mean en público en plena calle, durante la farra y sin vergüenza alguna. A ver si os enteráis, pardillos, todo lo hecho en nombre del arte queda desactivado por el mismo hecho de hacerse en nombre de la institución. De hecho, nada hecho en el nombre del arte puede ser eficaz, -en tanto que transgresión comprometida-, porque no puede ser otra cosa que espectáculo manierista y patético.

jueves, mayo 09, 2019

Del goce (del) estúpido

La inteligencia emerge siempre con sus límites, no hay otra. Esa es precisamente la esencia de la cualidad allá donde ésta se manifiesta: la autoconsciencia de los límites. Así, la inteligencia, la verdadera inteligencia, se manifiesta -cuando lo hace a través su actor, el sujeto inteligente- asumiendo siempre sus propios límites, los que se encuentran inevitablemente vinculados a la duda y por tanto a la humildad. Imposible por tanto el sujeto inteligente pleno. Eso es ser humano: un ser carente desde su propia consciencia; un ser consciente de su propia carencia. Conocer su magna ignorancia es la condición sine qua non del sujeto inteligente.

También la maldad emerge siempre con sus propios y particulares limites, esos límites que colaboran en la supervivencia del ser humano. Si la maldad no poseyera sus propios límites la humanidad desaparecería de un día para otro. Así, la maldad se expresa -cuando lo hace desde su actor, el sujeto malvado- asumiendo sus propios límites, los que le impiden llegar demasiado lejos en su acción. El malvado asume sus limitaciones le guste o no. No le queda otra.

Tanto los inteligentes como los malvados se encuentran, pues, definidos por los límites, pero si en los primeros son utilizados por sus actores como potencia, en los segundos emergen sólo como impotencia, pues su maldad no podrá ser suprema debido sólo a la imposición de una realidad ajena a ellos, una realidad que se impone inevitablemente... con sus límites. La maldad suprema sólo podría darse ante la posibilidad de que un sujeto pudiera eliminar a la humanidad entera con una sola acción.

Inducción Vs. Deducción

Y por otra parte se encontraría la estupidez, que carecería de límites a la hora de definirse en funcion de las acciones de sus autores, los estúpidos, los idiotas. De tal forma que la estupidez es, cuando se manifiesta -a través de sus actores, los idiotas-, desmedida, ubicua, infinita. Y por ello tiene un poder sobrecogedor. Es decir, cuando se produce la maldad sus efectos son mesurables y tenderán a la difusión; cuando se da la inteligencia los efectos que produce sobre la humanidad pueden medirse, y afectarán a un círculo que en principio será pequeño pero que tenderá lentamente a su arborescencia fractal. Pero cuando un idiota actúa lo hace afectando inevitablemente a toda la humanidad... de golpe. La velocidad con la que se transmiten los efectos de la actividad de un idiota -que siempre lo es a tiempo total- es espantosamente vertiginosa, tanto como los efectos de esa otra Ley que hablaba de tormentas en China provocadas por el aleteo de una mariposa en Dakota. A la estupidez se la soplan las grandes distancias, los muros de hormigón y las concertinas afiladas. De ahí su peligrosidad. O mejor, de ahí el actual estado de las cosas, que por cierto es el mismo de siempre pero con más gente girando sobre su núcleo (de gilipollez) y a mucha más velocidad.

Para saber detectar la presencia de las 3 cualidades citadas y por tanto a los actores que las representan -el inteligente, el malvado y el idiota- usaremos el asunto del Saber, entre otras cosas para poder devolver a este concepto su verdadero valor. ¿Verdadero?, ¿valor?, podrían preguntarse muchos con aire sarcástico. Lo dejaremos ahí de momento: poniendo entre interrogantes esos otros conceptos que nos han servido para justificar -la pertinencia- el Saber como criterio de juicio y distinción. Y también usaremos el asunto del Saber porque sobreentendemos que la Bondad es incompatible con la estupidez. Y que sin embargo es intrínseca a la inteligencia.

Sólo un ser humano puede saber que no sabe nada (“sólo sé que no sé nada”); de ahí precisamente proviene el Saber, de ahí surge su desarrollo y la evolución, que sin duda la hay. El Saber sólo puede expresarse a través del lenguaje y por tanto el lenguaje determina el Saber, tanto el Saber supraindividual como el de cada sujeto en particular. Sólo un idiota restaría importancia al Saber, y sólo un idiota despreciaría la importancia del lenguaje respecto a su (relación con el) Saber puesto que es él y sólo el quien lo determina. Así pues, es en el uso del lenguaje donde se encuentra la clave para distinguir la cualidad que posee el otro. Lo que en principio nos daría tiempo, en la interacción con un desconocido, a reaccionar, ya sea para ampliar nuestro Saber, con el inteligente, o para protegernos de los malvados con cierta garantía, y de los idiotas, con mucha menos.

Los idiotas se caracterizan entre otras muchas cosas por confundir el tener ideas con la necesidad de representar esas ideas. La primera opción, la de tener ideas, surge del aprendizaje y el conocimiento adquirido a través del esfuerzo y la disciplina; sin embargo la segunda, la de la necesidad de representar esas ideas, surge de un hábito adquirido que se encuentra fundamentado en una mezcla de miedo e ignorancia. El miedo a ser rechazado socialmente cuando las ideas que el idiota dice representar no coinciden con el Pensamiento Único que de forma tan abrumadora como incuestionable gobierna en Medios y Universidades; miedo pues a que colegas, amigos e instituciones (el Estado en apogeo asumido por los ciudadanos en conjunto solidario) lo marginen, que lo marginarán si disiente. Y la ignorancia que permite hablar a un idiota sin conocer el significado de los conceptos que ha integrado en su léxico cotidiano; la ignorancia que incapacita a los idiotas a poder definir conceptos elementales de uso cotidiano (como amor, sexo, naturaleza, cultura...). Así, los idiotas no pueden ser más que papagallos que dicen lo que deben sin saber de lo que hablan. Los idiotas contienen sólo un saber inductivo porque carecen de las herramientas necesarias para deducir por cuenta propia a partir del Saber en tanto que legado (ese cuyos efectos se miden comparando civilizaciones actuales).

Karma y mantras

Los idiotas son precisamente quienes aprovechando la coyuntura intelectual de los últimos 40 años (Focault y Derrida a la cabeza del pelotón) han aprendido a renegar de conceptos como verdad, verdadero, valor, bueno, normalidad, etc., creyendo que eso les libra de tener algo que aprender, además de permitirles estar a la altura de un sabio. Se vive mejor pensando que todas las opiniones valen lo mismo. Si quieren pueden ustedes hacer la prueba con el concepto Feminismo. Comprobarán que si se atreven a reivindicar argumentalmente su No Feminismo (tal y como se entiende el concepto ahora por imposición de los lobbies y no a partir de su definición en la RAE) en público encontrarán una inmensa cantidad de gente (más de la que creemos) que estará dispuesta a insultarle primero y a contestarle después con argumentos perfectamente standarizados por un buenismo idiota, el que sólo se expresa por inducción, por mímesis. El lenguaje sin pensamiento es el signo del idiota. Mucho karma y demasiados mantras. Y lo peor de los idiotas no es que digan estupideces (todos las decimos en algún momento) sino que las digan desde una incuestionable superioridad moral.

Habrá quien no haya entendido por qué, más allá de la cuestión de los límites, la estupidez viaja tan rápida (velocidad de la luz; que por eso que es ubicua, infinita) y la inteligencia y la maldad sin embargo se demoran más en sus efectos. Pues bien, sólo hay una explicación y se encuentra exclusivamente ligada a la cantidad. Hay muchos más idiotas de los que a simple vista parece. Muchísimos más. De hecho el superlativo resulta insuficiente. Antes no era mesurable el número de idiotas, sólo existían ciertas sospechas que los bienpensantes siempre rechazaban por clasistas, elitistas... ya sabe, pero ahora, y gracias a internet, somos todos testigos de la ingente cantidad de idiotas que hay en todas partes. El problema es que en ese “todos”(testigos) no puedo dejar de incluir a esos idiotas que no saben que lo son. En cualquier caso, todo se resuelve en una conversación: en el lenguaje está la clave, en el Saber en tanto que legado. 

miércoles, mayo 01, 2019

Carta abierta al varón votante II



En estas circunstancias les queda a ustedes, varones confiados, sólo dos posibilidades de existencia; o la de ser un varón que elige formar una familia o la de ser un varón que decide no formarla. El primero será inevitablemente esclavizado por su propia situación, que habrá devenido de su propia decisión/elección/determinación. Porque su estatus social, así como su paternidad, dependerán siempre y en última instancia de la necesaria estabilidad sentimental y emocional de su mujer. Es decir, lo que da sentido a su existencia -y sobre todo a su futuro- dependerá de que su mujer no sienta NUNCA la necesidad de chasquear los dedos en su contra. La sociedad actual en general y la horda de abogados en particular harán lo posible para que ustedes, varones confiados, paguen por lo que son y no por lo que (no) han hecho. Y esa sociedad y esos abogados conducirán sin duda a su mujer a chasquear los dedos aunque ella pudiera manifestar ciertas dudas. ¿Y a quién me refiero entonces cuando digo “varones confiados”? Y aquí es cuando se demuestra la importancia que realmente tiene la Corrección Política en nuestras vidas personales más allá de la importancia que puedan tener las cuestiones económicas de un país, o las sociales, o incluso las culturales. Hay quien ha votado en función de estas 3 cuestiones, lo cual resulta tan legítimo como enternecedor. De hecho los resultados electorales demuestran que esas 3 cuestiones han prevalecido en la elección del voto. Así, repetimos la pregunta: ¿a quién me refiero cuando hablo de varones confiados? Pues fácil: a todos aquellos de ustedes que han votado a los 4 partidos que han obtenido más votos, que son esos que evitaron en los debates el asunto de la Corrección Política. De hecho, los dos partidos que pudieron cuestionar ciertos aspectos derivados de un uso ilegítimo de la Constitución, como es el de la Ley Integral de Violencia de Género, no dudaron ni un ápice en posicionarse junto a ella, junto a esa Ley. Lo siento por ustedes, varones confiados.
Pero recordemos que les quedaban a los varones dos posibilidades de existencia; también estaban los que han decidido no formar una familia. En fin. Futuro de mierda.

Post Scriptum. Lo cierto es que, después de todo, queridos varones, un soltero empedernido puede ser igualmente humillado por la CP, y lo puede ser simplemente por el hecho de ser varón. Pero no deja de ser curioso que las mayores invectivas sobre el varón se proyecten sobre el varón domesticado y no sobre el vividor. Así, el futuro es el de los folladores sin escrúpulos emocionales. No necesariamente malvados, pero sí ensimismados. Triste.

*Escrito después de las elecciones de mayo




martes, abril 30, 2019

Carta abierta al varón votante I


Sepa Usted que:
Si es usted varón está sufriendo una persecución implacable; la Ley integral de Violencia de Género niega su presunción de inocencia. Y por eso usted está sufriendo la In-Justicia de la Ley, y está usted aceptando que la tergiversación de la Constitución le perjudique por cuestión se sexo (eso para lo que no podía haber trato desigual según la Constitución). Si es usted varón está usted siendo perseguido por el hecho de ser varón; por canalla en general y por potencial maltratador en particular. Si es usted varón está sufriendo sin duda una perfecta criminalización y lo está usted pagando no siendo sospechoso, que también y mucho -de todo-, sino siendo absoluto culpable -de todo-, sobre todo en el mismo momento en el que una mujer cualquiera levante un brazo con el fin... de señalarle. Si es usted varón podrá perder TODO -de un día para otro- a capricho de la simple mentira de una mujer no necesariamente despechada. Si es usted varón está sufriendo a diario el desprecio total de prácticamente todos los medios de comunicación. Lo sepa usted o no . Si es usted varón se encuentra usted mal visto, le guste o no. Si es usted varón se encontrará mal visto... incluso en algunas manifestaciones feministas que se manifiestan ¡a favor de la inclusividad! Si es usted varón tendrá que aceptar con buena cara la persecución y criminalización que usted sufre, so pena de ser insultado con el término de fascista. Si es usted varón será usted tratado, en todos los medios de comunicación españoles (todos menos uno o dos), como escoria. Si usted es varón es usted, para los medios de comunicación (todos menos uno o dos), una excrecencia prescindible en la medida en la que usted es, inevitablemente, un potencial maltratador, como bien asegura una ley que se expresa como lo hace la Ley Integral de Violencia de Género. Y ya hemos llegado al principio. Ahora vuelva a él y elabore su propio bucle. Y después de leer en bucle durante 5 minutos piense en el partido que ha votado.

*Escrito después de las elecciones de mayo

viernes, abril 19, 2019

Stardust memories y VOX


Stardust memories y VOX

Este blog comenzó en 2006 gracias al empeño de un amigo que se sentó delante de mi ordenador. Su nacimiento tuvo un sentido primordial del que ni siquiera mi amigo era consciente. Y no tanto porque no me conociera lo suficiente cuanto porque mis opiniones parecieran, muchas veces, incluso para él, marcianas debido a su singularidad. Sí. Desde ese mismo primer post hubo, siempre y en todo momento y al margen de la variedad de posibles posts que se pudieran ir publicando, un fin primordial: el de denunciar la Corrección Política, el de considerar la Corrección Política (CP) el verdadero mal de la humanidad, la verdadera causa de todo el mal que nos esperaba dada cuenta de la expansión manifiesta y de la poca resistencia real que había en su contra. Pero aunque el blog naciera en 2006 ya llevaba uno 10 años de reloj escribiendo sobre ello en la revista Archipiélago.

Para entender el alcance de éstas y algunas de las ulteriores afirmaciones deberíamos aceptar que los oídos sordos ante ese cáncer de la CP son los que nos ha traído a este momento actual de máxima crispación. Una crispación malsana de todos contra todos. La crispación que soporta una sociedad dirigida siempre y por encima de todo desde el principio antagónico víctima/victimario. Lo que ahora divide a la gente genera un problema de proporciones mucho mayores que el que generó un sistema sustentado en diferencias derivadas de lo político y lo económico.

[Recordemos que la CP no es más que una estrategia cuyo fin último es hacer irresoluble un problema a partir de la propia solución que se plantea, desde los mismos presupuestos de la CP, como única posible. Tal es la perversión, que no es sino una absoluta forma de humillación más allá de la consciencia que se tenga de ello. Y mucha gente, generalmente la más libre y menos cobarde, puede aceptar que un Gobierno le engañe con esta cosa o la otra (salarios, pensiones, política exterior...), puede aceptarlo, ya digo, en un momento dado y sopesando otros factores. Pero lo que esa gente no estará dispuesta a aceptar jamás... es la humillación]

En efecto, la insistencia machacona de mis textos entendiendo a la CP como la representación de la Pura Maldad era al menos singular. Y para comprobarlo no habría más que acudir a las hemerotecas y visitar mi blog (112 posts sobre CP y una centena sobre Feminismo). Había sin duda por aquella época pensadores sin duda muy lúcidos y preparados que hacían análisis sensatos y perspicaces del estado de las cosas pero a excepción de Hughes, que le dedicó un libro, nadie achacaba a la CP la importancia que se merecía, y claro, la cosa fue creciendo.

No hay más que echar un vistazo hacia atrás y leer todo lo que pudieron decir los intelectuales en boga por aquella época (1996-2006, e incluso más tarde), que por cierto al menos aquí en España aún eran los mismos que habían monopolizado la Opinión Publicada -y por tanto el pensamiento- en los años 80 (De Cuadernos del Norte a Claves, pasando todos por Prisa). Ninguno de todos ellos vislumbró, si quiera de lejos, la posibilidad de entender la CP como la verdadera causa del mal que se estaba produciendo y desarrollando. Quizá por miedo a ser tildados de reaccionarios, o de derechistas en un mundo aún regido por el ideario socialdemócrata y gobernado culturalmente por ex-marxistas. ¡Cuánto cobarde por Dios! Hubo excepciones, ya digo, pero fueron tan mínimas como tímidas: Bruckner, Hughes, Savater, Finkielkraut, Chevrel... todos ellos estupendos pero sin dar en la clave. En todo caso algunos de ellos señalaron claramente el peligro de los nacionalismos (Azúa, Savater, Juaristi), pero sin señalar la CP como Causa Fundamental (leo textos hoy en día sobre el problema catalán, como el de Eduardo Mendoza, y compruebo que aún sigue sin asociarse el problema a la CP). Prefirieron explicar el asunto (y las causas) desde parámetros clásicos: político/sociales. Quizá porque buscaban las causas demasiado lejos en el tiempo. No entendieron, cuando debían, que aún existiendo explicaciones político/sociales las causas reales del actual problema nacionalista se encuentran urdidas en estos 40 últimos años y que se fundamentan en el antagonismo de los conceptos víctima/victimario vinculados a la Cultura de la Queja.

A este respecto debo decir que el mismísimo Félix de Azúa (al que considero maestro y amigo), con el que mantuve una larga relación epistolar, no pudo entenderme cuando a mediados de los 90 le afeé uno de sus artículos debido a la ambigüedad de su posición respecto a un asunto vinculado a la CP, que él despachaba con suma ligereza. Y así todos ellos. La CP era, para todos ellos, un problema menor y sin duda subsidiario a la hora de abordar los grandes asuntos. Sin embargo ahora todos parecen preocupados con ello. Todos hablan de ello. Después de 30 años ignorando el concepto de la CP como Mal Mayor van ahora todos de listos. Después de vivir en la inopia respecto a la verdadera causa del Mal que nos gobierna, gente de la talla de Jiménez Losantos o Antonio Escohotado* (salvando las distancias entre ellos pero no dudando un ápice de la vasta cultura de ambos) nos advierten ¡ahora! de los peligros de esta mostrenca degeneración. Así ha llegado VOX al panorama actual; ha llegado por eso. Y ha llegado para eso: para intentar acabar con el Mal Mayor. Y nadie más lo hace.

*En este sentido debo distinguir entre quienes siempre fueron valientes y verdaderamente libres en sus escritos y en su vida, siendo de alguna forma políticamente incorrectos, y entre quienes no supieron ver la CP como la causa exacta de todo el desaguisado que estaba por llegar, despistándose en líos y debates puramente políticos. Resulta fácil (?) hablar ahora de la barbarie que supone la Ley Integral de Violencia de Género, pero no lo era tanto cuando se estaban dando las pautas para que ésta se desarrollara sin resistencia alguna.

jueves, enero 10, 2019

Trump, siendo desagradable...


Las Premisas que definen al sujeto del hoy serían:
Premisa 1: Ya prácticamente nadie lee
Premisa 2: Ya prácticamente todo el mundo tuitea

Y la Conclusión: Todo el mundo tiene opiniones que se sujetan en la mera intuición pero que se pretenden igual de válidas y verdaderas que cualquier otra*

Quédense con la fecha de este post.

Y ahora, antes de pasar a la pregunta más capciosa, recapaciten acerca de lo que pudo pasar en EEUU en las últimas elecciones. Seguro que tienen poco que decir más allá de dar una opinión que en realidad se sujeta con alfileres. O mejor: su opinión no podrá ser más que una excrecencia. En efecto, puedo afirmar que si usted no ha vivido allí en los Estados Unidos de Norteamérica -al menos en los últimos 15 años- y además no ha leído ensayos de sociología, antropología, o filosofía, no sabe nada de nada y por tanto su opinión no podrá ser más que un vómito fatal e innecesariamente pretencioso. ¿Quieren que califique esa opinión/excrecencia de legítima? Ala, pues para usted. Que si no se me enfada.

Sabemos lo difícil que resulta ponerse de acuerdo para definir el estado de las cosas en el presente continuo dentro de un entorno limitado y muy conocido (España, por ejemplo) donde los mismos hechos son leídos de formas variopintas y muchas veces contradictorias (la irrupción de VOX por ejemplo) y sin embargo nadie tiene ningún empacho en opinar con categoría sobre lo que a 10.000 Kms. de distancia le pasa a una gente que en poco se parece a la nuestra.

Así, ¿qué pasó en EEUU en las últimas elecciones? Pues que minutos antes de los resultados nada hacía presagiar el triunfo de Trump. Pero ¿por qué? Por las razones que demuestran que, 1. muy poca gente de los propios EEUU pensaba que Trump pudiera ganarlas (ni siquiera sus propios votantes), y 2. nadie de fuera de los EEUU pensaba que Trump pudiera ganarlas (“con esa pinta y con esas formas...”).

Pero ¿por qué entonces las ganó? ¿Cómo pudo ganarlas teniendo a todos los medios de comunicación en contra? ¿Cómo pudo ganarlas teniendo a todas las Universidades y todo el Pensamiento Académico en contra? ¿Cómo pudo ganarlas teniendo en contra a todos los Demócratas y a muchos de los Republicanos de su propio partido? ¿Cómo pudo ganarlas teniendo a todas las democracias occidentales en contra? ¿Cómo pudo ganarlas siendo él mismo un ser tan desagradable? Hay una respuesta acertada y la hay con independencia de que todo el mundo tenga una opinión (confusa) sobre el asunto y aún a pesar de vivir en un mundo en el que se nos asevera que todas las opiniones valen lo mismo.

¿Y cual es esa respuesta acertada? Usted mismo.

Ahora céntrense en el caso español. Nadie esperaba el crecimiento tan espectacular de VOX en las últimas elecciones andaluzas. ¿O sí? La cuestión es que tiene a todos los canales de televisión incluido el episcopal en contra, todos los periódicos físicos en contra, todos los digitales (menos uno) en contra, todos los sectores de la farándula en particular y la cultura en general en contra, todas las instituciones culturales en contra, todas las Universidades y el Pensamiento Académico en contra, todos los grupos editoriales (menos uno) en contra, todas las emisoras de radio (menos una) en contra, toda la Opinión Publicada en contra, por supuesto que todos los cada vez más colosales lobbies victimistas en contra, y curiosamente a mucha gente de centro derecha en contra.
Quédense con la fecha de este post. Así cuando vengan las próximas elecciones podrán preguntarse ¿qué ha podido pasar para que un partido como VOX haya arrasado? La respuesta se encuentra en el motivo que me llevó a abrir este blog en 2006.


*Es decir: en tanto que profesor que cada año cumple un año pero que todos los años tiene alumnos (universitarios) de la misma edad puedo afirmar 1. Que ya prácticamente nadie lee más allá de su dispositivo, siempre ocasional y fragmentariamente 2. Que dada la existencia de Twitter la gente se ha acostumbrado a opinar de todo y a considerar que su opinión vale como la de cualquier otro. Haya leído algo serio en su vida o nada de nada, y 3. Por ello: se ha instalado la intuición como el valor que mide el Conocimiento y la Sabiduría; y la espontaneidad y la inmediatez quedan justificadas como la expresión de la Verdad, que es el resultado de la emoción y el sentimiento.

martes, diciembre 18, 2018

Jóvenes (y) psicóticos


Por cuestiones profesionales tuve que asistir, con mi amigo y compañero Antonio, a la Gala de los Premios Gráffica que este año se celebraban en Murcia. Son galas de larga duración que comienzan con la comida a la altura del esófago -algo que yo particularmente agradezco porque me gusta que las cosas sucedan siempre antes de la cena. En cualquier caso la larga duración del evento tiene una explicación que se encuentra perfectamente justificada y que además demuestra verdadero respeto a los premiados: a todos ellos se les otorga la palabra durante 15 minutos para decir lo que estimen oportuno. Así, se nos insta a llegar sobre las 15,30 con el fin de que la Gala pueda dar comienzo a las 16 h. Y para que pueda finalizar a las 20,30. Después habrá una cena convocada ya sólo para una parte restringida de los asistentes, promotores, premiados, esponsors, etc. Cuento todo esto porque resulta de suma importancia en la historia que les voy a relatar.

Llegamos al auditorio a las 15,30, claro que no por casualidad, sino más bien por haber organizado nuestros tiempos en función de ese solicitado horario. Somos 4 gatos, por lo que tenemos la oportunidad de charlar de forma más o menos tranquila con los organizadores, que en el fondo se les ve algo nerviosos ante un evento anual que se toman muy en serio. Nos cuentan que los ensayos y las pruebas (luces, intervenciones, presentador, orden, tiempos, proyecciones, ordenadores...) han salido perfectamente. La mayoría del público, eminentemente joven, va llegando sobre las 16 h., por lo que la gala comienza a las las 16,15.

Son 10 los premios que se van a otorgar y los premiados van a recibirlos de manos de alguien que previamente explicará al público los motivos por los que el jurado ha considerado adecuado otorgarles este importante Premio. Así, suben al escenario los tres componentes del grupo que has sido premiado por su “buen diseño y una excelente dirección de fotografía e ilustración que ayudan a comunicar historias íntimas y genuinas”. Tres jóvenes diseñadores que en 2008 emprendieron su proyecto empresarial que se tradujo en una revista.

Comienzan hablando de sus orígenes, sin duda no muy lejanos por motivos tan lógicos como inevitables. Sin embargo se estiran; parecen tener mucho que decir. Se turnan los tres con cierta parsimonia en discurso preparado. Parecen admirarse. Se gustan. A los 5 minutos del comienzo de su discurso -aproximadamente- comienzan lo que ellos señalan como el verdadero speech, que es el de explicar su trayectoria (?) a partir del abecedario. Así, comienzan por la A asignándole un concepto que de alguna forma les describe y que desarrollarán con proyección de imágenes. Al cabo de un rato pasan a la B. Cuando ya habían sobrepasado su tiempo en casi 5 minutos la organización les lanza sutiles señales para que vayan acortando (los personajes que se encuentran en el escenario tienen un monitor discreta y estratégicamente situado), pero ellos hacen caso omiso y siguen con su abecedario; van por la H y casi llevan 20 minutos. La organización decide cambiar de estrategia y les hacen luces que ya todo el público puede ver. Ni caso, continúan como si nada, serios, circunspectos, convencidos, orgullosos de su trabajo y de sus logros. Cuando unos minutos más tarde van por la L la organización se ve obligada a lanzar al maestro de ceremonias al escenario y expulsarlos con el mejor tono y las mejores palabras; e incluso pidiendo disculpas. No les hace ninguna gracia y bajan cariacontecidos, serios y casi malhumorados. Es claro que han ignorado perfectamente la consigna que se les ha dado y que contempla la entrega de 10 premios en cuatro horas y media. Digo ignorado por decirlo finamente.

La Gala continúa y salen otros 5 premiados que recogen su premio y desarrollan sus respectivos discursos en el tiempo que la organización ha pactado claramente con todos. Así, esos 5 discursos duran 15 minutos porque 15 son los minutos que la organización dio a los premiados para elaborar sus discursos. Fácil. Mientras tanto se ha producido un descanso de 20 minutos; de hecho el último de esos 5 es el primero de la segunda parte. La cuestión es que el citado grupo de tres premiados en la primera parte ha desaparecido de sus butacas y ya no se encuentra en la Gala. Delante de nosotros se encuentra la fila de premiados (la primera) con las vacantes, pues, de quienes ya no se encuentran. O por decirlo de otra forma, han recogido su premio y se han largado.

El maestro de ceremonias nos anuncia un nuevo premio; sale otro grupo de tres personas; tres jóvenes que han sido premiados porque “han entendido el valor de crear marca y de abordar distintos ámbitos del proyecto generando una estética y un lenguaje propios”. También se nos dice que llevan tres años en la profesión. La forma de subir al escenario, es cierto, provoca ya unas ciertas risas empáticas en el público. Sin embargo a Antonio y a mí esa formas nos parecen pájaro de mal agüero, qué le vamos a hacer, llevamos demasiados años en contacto con jóvenes y sabemos calarlos.

El aspecto de los chicos es desgarbado (¿casual?) y desde luego el comienzo de su discurso deslabazado y ciertamente inconexo; parecen estar hablando de cachondeo haciendo de sus lapsus de memoria chistes de club de la comedia. No recuerdan nombres ni fechas pero ellos mismos le quitan importancia con gestos de pasotismo cachondo. Se quitan la palabra unos a otros para hacer la gracia de turno, gracia sin gracia que sin embargo engancha con una buena parte del público, que como ya he apuntado es mayoritariamente joven. Después de la intro nos anuncian la proyección de un vídeo, concretamente el primer vídeo que hicieron antes de ese éxito en el que viven inmersos. El vídeo, feo y malo sin paliativos (y afirmo esto sin las dudas que suele generar un entendimiento mostrenco del relativismo estético/populista) dura ya más de 5 minutos. Son ellos los que han elegido ponerlo y está claro que no han querido renunciar a él. Cuando acaba su proyección piden jocosamente que a ellos no les corten el discurso porque tienen muchas cosas que decir y continúan diciéndolas con el desparpajo (impostado) que tanta gracia parece hacer al respetable (?). Bien pasados los 15 minutos de rigor comienzan a pedir que no les corten alegando que eso no tendría gracia (?). La organización parece cederles un margen, pero ellos, en vez de agradecer la generosidad deciden seguir siendo graciosos (?) y lo que es peor... pesados. Aunque fuera por respeto a los otros premiados (los que faltan por subir y los que cumplieron con los requerimientos internos; en unos tiempos estrictamente programados por la organización). No les importa que les hagan luces desde control, de hecho juegan verbalmente con ello, no les importa lo que el monitor (que sólo ellos ven) les dice, de hecho lo lee uno de ellos mientras otro va a la suya, que es seguir explicando cómo hicieron tal o cual vídeo. Parecen niños suplicando a sus padres que les den más margen de tiempo en el retorno a casa. Patético. La gente ríe (?), pero el maestro de ceremonias tiene que volver a salir para instarles amablemente a retirarse. Ellos aún continúan hablando rápido como si les faltara por decir lo más importante del discurso ya interrumpido... y salen del escenario haciendo gracias (?), que el público les ríe. Bajan y no se sientan, se van del auditorio. Je, je.

Excepto una de las premiadas, todos los demás ya no son tan jóvenes (algunos incluso bastante mayores). Todos han hecho discursos, primero agradecidos y luego generosos. Todos sin excepción han hablado del honor que les supone estar al lado de los otros premiados, gente con curriculums intachables y meritorios. Todos sin excepción se han ajustado al tiempo que se les ha otorgado; por seriedad y por respeto. Y todos los que han venido han permanecido durante el transcurso de la Gala. Sin embargo nuestros dos grupos de jóvenes empresarios/diseñadores premiados no sólo han ignorado a sus colegas premiados, todos con muchos más méritos que ellos aunque sólo fuera por su inmenso trabajo y méritos incuestionables (cosa que aún no puede decirse ellos), sino que se han permitido el lujo de abandonar el propio auditorio con excusas baratas (como después pudo verse). Cuatro horas y media es demasiado tiempo para gente que sobrepone su libertad, entendida como forma de satisfacción inmediata, a los límites que se encuentran marcados por la aceptación de normas. Porque en efecto la educación y la cortesía no son necesarias cuando alguien hace prevalecer la transgresión más creativa (?) y libre (?) sobre la disciplina, la responsabilidad y el respeto. Son, estos transgresores creativos y libres, quienes precisamente no se han enterado aún que el más alto grado de libertad se da en quienes previamente ponen en marcha el concepto de responsabilidad.

El caso es que acabada la Gala los hechos aludidos se convierten en la comidilla del grupo con el que nos encontramos hablando Antonio y yo, todos de una generación digamos que menos joven. Alguien dice incluso, “espero que no tengan la desfachatez de presentarse a la cena después de haberse ido del auditorio y haber demostrado tan poco respeto a los organizadores y sobre todo a sus colegas”. Muchos asienten, uno en concreto añade “igual se han tenido que ir por motivos de trabajo; como son de fuera...”. Pero otro dice “pues viendo lo visto no me extrañaría que aparecieran, a estos tipos les importa todo una higa, sólo saben de sus ombligos”. Allí estaban en el restaurante poco después, claro, perfectamente arremangados para engullir gambas y solomillos. Ah, otra cosa, fueron los últimos en llegar a la cena.

lunes, noviembre 05, 2018

Teatro


Chucho, una experiencia estética en un domingo de teatro

Pocas veces obtiene uno la satisfacción que todas las propuestas estéticas al fin y al cabo pretenden, porque eso es lo que pretenden todos los creadores de propuestas estéticas: que el espectador sienta, durante la percepción misma de la obra (teatro, pintura, cine, danza), una satisfacción que deviene, no tanto del placer (más o menos equívoco) en sí mismo cuanto de sentir lo que sólo puede ser proporcionado por la expresión coherente de una verdad. En cualquier caso soy consciente de que se trata ésta de una afirmación difícil en la medida en que el relativismo ha hecho del lenguaje un revolutum que, precisamente le ha venido de perlas a la Ideología Dominante del hoy.

Primero: el término satisfacción puede encontrarse relacionado con el placer pero también con el displacer, es decir, la satisfacción no necesariamente implica disfrute continuado (aunque podría haberlo y en mi caso lo hubo), sino una suerte de sensaciones contradictorias que son satisfactorias en la medida en la que responden a una verdad coherentemente expresada desde la propuesta estética. En realidad a esa coherencia le hemos llamado siempre Belleza, pero como bien sabemos este término es uno de los que lleva tiempo discriminado por sospechoso. Como el de verdad, inscrito en la misma frase inmediatamente anterior. Yo reivindico aquí, en la obra de teatro Chucho (vista ayer en un teatro alternativo y pequeño que suelo frecuentar), una belleza que se encontraría en la misma propuesta escénica y que responde a una verdad que siendo inevitablemente subjetiva ha sabido trascender esa nimiedad que es al fin y al cabo la subjetividad. Para eso ha estado siempre el arte, ¿no?, ¿para que a través de expresiones inevitablemente subjetivas se alcance una verdad trascendida por la belleza, que para uno no es sino una forma de llamar a la adecuación oportuna entre el texto o contenido (voluntad) y su adecuación (forma) en la propuesta.

Así, Chucho le ha proporcionado a uno una verdadera experiencia estética; la que se obtiene cuando todo cuadra: un texto inteligente, un tono interpretativo adecuado, un control de los tiempos mesurado, una escenografía casi inexistente (por innecesaria) y un montaje, en definitiva, en el que se ha hecho prevalecer una cierta sensatez. ¿Sensatez? Sí, sensatez, eso de lo que carecen la práctica totalidad de las barrocas propuestas estéticas que nos rodean por doquier desde hace ya unos años. Y no se trata de una defensa del minimalismo (Vs. Barroquismo), no, lo que en uno hay es más bien un rechazo contundente hacia todas esas producciones que se constituyen, organizan y proyectan para ideologizar al espectador, cada vez más adocenado precisamente por haber caído en la trampa del barroquismo ideologizador bienpensante.

Chucho se encuentra en otra dimensión debido, pues, a la verdad que hay en ella con independencia de su autoconsciencia, como sucede con toda verdadera obra de arte. Su sencillez no debe despistarnos y debemos agradecer el tono elegido en la interpretación que oscila hábilmente entre lo humorístico, lo cómico y lo dramático, pero sin abandonar nunca el aspecto humano que los personajes necesitan para poder suministrar pequeñas (las justas) identificaciones. Muchas de las obras de teatro que uno ha visto en los últimos años son insoportables por equivocar el tono de las interpretaciones respecto al texto concreto al que remiten, más allá de los propios textos que, en general, suelen adolecer de ingenuismos panfletarios. El auténtico mal del hoy, el de la ideologización sin arte ninguno.

lunes, septiembre 10, 2018

Donald Trump y Josep Ramoneda

La extrema derecha sube en Suecia como la espuma, como demuestran las elecciones de ayer. Como sube en Francia, Austria, etc., etc. Y Josep Ramoneda se enfada (tal y como veo en un periódico). Y los contertulios de todas las cadenas de TV y radio o balbucean o tartamudean. Todos. Como los políticos españoles todos.

Como son todos los que también se enfadan con Donald Trump, aunque ahí ya nadie tartamudea. Todos indignados y enfadados por su existencia en tanto que Presidente de EEUU. Y cuando digo todos ya no me refiero sólo a los españoles. Todo el mundo civilizado está indignado con Trump. Sin apercibirse de que Trump está ahí porque ganó las elecciones (lo que son millones de votos). Así, en vez de analizar... se enfurruñan, se quejan. Todos en la Europa civilizada. Sin tartamudear.

¿Acaso nadie es capaz de atisbar el porqué del ascenso de esta extraña derecha? ¿Nadie, de verdad? ¿Nadie capaz de saber algo acerca del porqué Trump ha llegado al Poder? ¿Acaso nadie con capacidad de decisión -política- ve Internet, en vez guiarse por los tradicionales medios de comunicación, todos ellos envenenados por la basura de la Corrección Política? Porque ni en librerías ni en periódicos ni en telediarios se dice absolutamente nada que no sea Políticamente Correcto. Nada.

Este blog lleva desde 2006* insistiendo de manera tan pertinaz como cansina de los peligros de la Corrección Política, que aquí se ha definido como el verdadero cáncer de las sociedades civilizadas contemporáneas. En EEUU es salvaje la coyuntura con las políticas identitarias y de género. La capacidad de humillar y vejar a "lo hegemónico" que tienen los que se autodenominan oprimidos es absolutamente desmesurada (en Internet está la información).

Y cada vez es mayor la vejación que sufrimos los varones aquí en España con la nefasta, perniciosa, canalla, antidemocrática e injusta Ley Integral de Violencia de Género. Que produce tantos cientos de miles de varones humillados y vejados sin compasión alguna. Y según nos dicen esto no ha hecho más que empezar. Como están acallados nadie se hace cargo... pero llegará un momento en que habrá elecciones... y los humillados tendrán que votar...

Nadie me podrá decir que este blog (que leen unas 70 personas: todo un éxito en 12 años), no lo lleva advirtiendo desde 2006. La Guerra de Sexos se ha convertido en una Guerra sin cuartel contra quienes no tienen derecho a la defensa y además se les niega la presunción de inocencia. La falta de verdadera Libertad de Expresión es absoluta.

Mientras los Lobbies de Presión campen a sus anchas (generando un negocio multimillonario para todos los suyos, que son todos los Medios de Comunicación tradicionales, Institutos de la Mujer, Concejalías corruptas y toda la clase política en general) y la Opinión Publicada (la suya) sea tan opuesta a la verdadera opinión pública el asunto irá de mal en peor. Y después la gente se enfadará o balbuceará cuando la "extrema" derecha comience a llegar al Poder, como pasó en EEUU. Y balbucearán sin llegar a decir nada.

Mucho ignorante y mucho cobarde es lo que hay.

*La primera mitad de este blog se encuentra sin etiquetar, así que en realidad hay muchos más artículos que se refieren a la corrección política, el feminismo, la guerra de sexos, etc., de los que apuntan las etiquetas.