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miércoles, septiembre 18, 2019

Del goce de la mujer del hoy


O de la diferencia entre el placer y el goce

Nos cuentan que a la mujer siempre hay que creerla. Algo que sólo se puede decir cuando se presupone que la mujer siempre dice la verdad. Por eso se nos dice que a las mujeres hay que creerlas siempre. Porque siempre dicen la verdad.

¿Y por qué nos cuentan eso?

Si verdaderamente somos iguales los hombres y las mujeres en todo, que eso es lo que nos dicen y cuentan, ¿por qué entonces las mujeres no habrían de mentir?

Si la igualdad es incuestionable porque toda diferencia es, sólo, producto de un constructo social, ¿por qué las mujeres no mienten?

¿Por cuestiones "naturales"?

¿Así que SÍ hay cuestiones que diferencian a los hombres y las mujeres, y además se deben a la Naturaleza y NO a un constructo socio-cultural?

Si verdaderamente somos iguales los hombres y las mujeres en todo (aunque quede claro que ellas nunca mienten y por eso hay que creerlas siempre), ¿por qué entonces ellas dicen que sólo los hombres mienten ya que ellas no lo hacen, y por eso siempre dicen la verdad?

¿Qué ganan las mujeres no mintiendo nunca?

O mejor, ¿Qué ganan diciendo que nunca mienten?

¿Qué hace una mujer cuando dice no mentir nunca (porque sólo la verdad es lo que se le cae de la boca siempre)?

O mejor, ¿Qué siente realmente una mujer que dice que las mujeres nunca mienten?

¿Qué se cree?

O mejor aún, ¿Qué sienten las mujeres que callan cuando se nos dice que a las mujeres hay que creerlas porque siempre dicen la verdad?

¿Qué se creen después de sentir qué?

O mejor aún si cabe, ¿qué clase de persona puede ser esa que dice no mentir nunca?

¿Qué puede hacerle a una persona decir que nunca miente?

¿Qué podemos esperar de una persona que dice no mentir nunca?

¿Qué podemos decir de todas esas personas que proclaman a los cuatro vientos que las mujeres nunca mienten y por eso hay que creerlas siempre?

¿Qué podemos esperar de todas esas personas que asumen sin pestañear la afirmación que dice “hay que creer siempre a las mujeres porque ellas nunca mienten”?

¿Qué podemos esperar de todas esas personas que creen verdaderamente que siendo iguales, -¿por naturaleza?-, sólo las mujeres dicen siempre la verdad?

¿Tiene algo que ver la Naturaleza en el hecho de que las mujeres siempre digan la verdad?

¿Así que sí que hay algo que se rige por la Naturaleza y no por el constructo socio-cultural?

¿Es sólo eso, la incapacidad de mentir de la mujer, lo único que nos confronta a los sexos de forma natural... o hay más cosas que nos diferencian de forma natural?

¿Será entonces que tener vagina, y no pene, lo que hace que la mujer siempre diga la verdad?



domingo, septiembre 01, 2019

Y aún dicen que el pescado es caro


O: mujer es

Hay veces que las cuestiones personales, o mejor, las historias que uno vive en su entorno, adquieren un tinte universal. O no.

Hace ahora 19 años y después de pagar todas las tasas pertinentes correspondientes a dos años de cursos de doctorado, así como después de desarrollar la correspondiente tesis doctoral (durante ese mismo periodo de dos años), mi mismo director de tesis se negó a dejarme presentar la tesis ante el tribunal correspondiente. Y lo hizo a una semana de su lectura programada y con el tribunal elegido. Su argumentos fueron inevitablemente estúpidos, pues tuvo dos años para avisarme de ellos y sin embargo esperó a hacerlo exactamente una semana antes de la lectura de la tesis. Maldad, es mi teoría. Lo llamaremos X, un profesor/catedrático con fama de depredador sexual. De hecho son muchas las personas con las que me he cruzado desde hace esos 19 años que prácticamente sólo me han hablado de eso respecto a su actividad docente, de su afición a las alumnas.

Mutatis mutandi
Hace un tiempo una buena amiga se explayó hablándome de su entrenadora física, su monitora de gimnasia. Se trata de una mujer separada oficialmente desde hace años y con un novio actual 10 años menor que ella, concretamente un cubano que, según la misma monitora la quiere con locura. La cuestión es que ella no se siente tan enamorada de él como al parecer su musculoso y joven novio cubano de ella. Según la misma monitora éste se porta de maravilla en todos los sentidos, es trabajador, bueno y además se preocupa mucho por ella y por su hijo, un chaval de 17 años. Pero ella... cómo decirlo... conoció a un tipo hace algún tiempo en Córdoba del que ni su cabeza ni su cuerpo logran desprenderse, como según ella misma cuenta. Tal y como me traslada mi amiga en animada conversación, su profesora de estiramientos siente una inevitable y fatal atracción por aquel tipo cordobés con el que, aún y aisladamente, mantiene intensas relaciones sexuales. Es más, aprovecha cualquier excusa para ir a Córdoba con las más variopintas explicaciones. Su pareja, el apañado cubano 10 años menor que ella, se queda con el hijo de ella y le hace la comida todos los días. La explicación que le da a mi amiga es que ese tipo cordobés es un tipo “extremadamente pervertido que le pone de una forma impresionante” y que tiene con él unas “relaciones sexuales absolutamente adictivas”.

Hace menos tiempo, es decir, un año después, mi amiga me ha contado que el hijo de su monitora aeróbica, de (ya) 18 años, se encuentra manteniendo una relación sexual con su profesora de Lengua que casi le triplica la edad y que se encuentra casada (emparejada). Y que debido a la cortedad mental de su hijo es ella misma, la propia monitora, la que escribe los mensajes telefónicos de ese su hijo cuando éste tiene algo romántico que decirle a su profesora de Lengua. Me lo cuenta mi amiga un tanto desconcertada, pues, como yo, no entiende que una madre se inmiscuya en esas cosas y de forma tan directa. Así, una mujer con pareja estable pero atraída fatalmemte por un pervertido -con el que mantiene esporádicas y necesarias relaciones sexuales- le escribe a su inepto -pero espabilado- hijo los mensajes de amor destinados a una mujer casada pero 25 años mayor que él.

Da capo
La profesora de Lengua que se folla al hijo de la monitora aeróbica es la mujer del profesor/catedrático que me la jugó hace 19 años. Le pregunto a mi amiga cómo es posible que una mujer adulta y culta mantenga relaciones sexuales con un chaval más bien cortito. Su respuesta es rápida y contundente porque la conoce, se lo ha contado su propia monitora: “porque mi hijo le pega 5 polvos seguidos”.

Y después dicen que el pescado es caro.

O: mujer es.

jueves, julio 04, 2019

Tesitura


Tesitura

Sé lo que piensan ustedes acerca del concepto de igualdad respecto al asunto de los sexos, de la Diferencia Sexual. Y lo sé porque todos ustedes piensan lo mismo. De hecho, cuando por casualidad alguien expresa una opinión distinta a la única permitida por la Opinión Pública aparece al día siguiente malherido en una cuneta. Y ya no le dejan expresar su opinión nunca más. Así, sé lo que piensan ustedes porque no les veo malheridos. Y lo que piensan es que la Diferencia Sexual es un constructo cultural; que en el asunto del deseo somos iguales, respondemos igualmente y deseamos de la misma forma, y con la misma intensidad, y que por ello la mujer puede, como el varón, tener las misma cantidad de relaciones sexuales con quien quiera y cuando quiera porque nada más faltaba... etc., etc. Eso es lo que piensan ustedes.

Y puesto que están vivos y sin un rasguño por pensar lo mismo -con independencia de que puedan o no estar atiborrados de tranquilizantes- les propongo que contesten a una pregunta. Para ello, eso sí, habrá que imaginar una situación. Previo necesario, pues: que imaginen lo siguiente:

que ustedes tienen dos hijos adolescentes de la misma edad pero de distinto sexo y que van de veraneo a la playa

Sólo tienen que imaginar que tienen dos hijos adolescentes de 16 años, un chico y una chica. Una vez aceptado el previo deberán ustedes ser consecuentes y sinceros. Evitando de esta forma conjeturas suplementarias que sólo se las harían para eludir una respuesta clara y concisa.

La pregunta sería:

¿Si tuviera que aceptar que uno de sus dos hijos tuviera ¡voluntariamente! 9 amantes sexuales -diferentes- en un mes, cuál preferirían que fuera, el chico o la chica?

(y es aquí donde deben ajustarse a la pregunta con independencia de su factibilidad y de esta forma poder ser sinceros de verdad)

Imaginen a su hijo de 16 años follando este agosto con 9 mujeres distintas e imaginen a su hija de 16 años follando este agosto con 9 hombres distintos.

Piensen: ¿cuál preferiría que "lo hiciera", el chico o la chica?



miércoles, mayo 01, 2019

Carta abierta al varón votante II



En estas circunstancias les queda a ustedes, varones confiados, sólo dos posibilidades de existencia; o la de ser un varón que elige formar una familia o la de ser un varón que decide no formarla. El primero será inevitablemente esclavizado por su propia situación, que habrá devenido de su propia decisión/elección/determinación. O por decirlo de otra forma: si usted es de los que ha decido formar una familia, esté vendido, porque su estatus social, su tranquilidad emocional, así como las condiciones de su propia paternidad, dependerán siempre y en última instancia de la necesaria estabilidad sentimental y emocional de su mujer. Es decir, lo que da sentido a su existencia -y sobre todo a su futuro- dependerá de que su mujer no sienta NUNCA la necesidad de chasquear los dedos en su contra.

La sociedad actual en general y la horda de abogados en particular harán lo posible para que ustedes, varones confiados, paguen por lo que son y no por lo que (no) han hecho. Y esa sociedad, y sobre todo esos abogados, conducirán sin duda a su mujer a chasquear los dedos aunque ella pudiera manifestar ciertas dudas. No hay más que remitirse a las pruebas.

¿Y a quién me refiero entonces cuando digo “varones confiados”? Y aquí es cuando se demuestra la importancia que realmente tiene la Corrección Política en nuestras vidas personales más allá de la importancia que puedan tener las cuestiones económicas de un país, o las sociales, o incluso las culturales. Hay quien ha votado y elegido partido político en función de estas 3 cuestiones, lo cual resulta tan legítimo como enternecedor. De hecho los resultados electorales demuestran que esas 3 cuestiones han prevalecido en la elección del voto.

Así, repetimos la pregunta: ¿a quién me refiero cuando hablo de varones confiados? Pues a todos aquellos de ustedes que han votado a los 4 partidos que han obtenido más votos, que son esos que evitaron en los debates el asunto de la Corrección Política. De hecho, los dos partidos que pudieron cuestionar ciertos aspectos derivados de un uso ilegítimo de la Constitución, como es el de la Ley Integral de Violencia de Género (Ciudadanos y PP), no dudaron ni un ápice en posicionarse junto a ella, junto a esa Ley. Lo siento por ustedes, varones confiados.

Pero recordemos que les quedaban a los varones dos posibilidades de existencia; también estaban los que han decidido no formar una familia. En fin. Futuro de mierda. Y es de mierda porque sólo de mierda puede ser un futuro sin seres humanos. 

Post Scriptum. Lo cierto es que, después de todo, queridos varones, un soltero empedernido puede ser igualmente humillado por la CP, y lo puede ser simplemente por el hecho de ser varón. Pero no deja de ser curioso que las mayores invectivas sobre el varón se proyecten sobre el varón domesticado y no sobre el vividor "desalmado". Así, el futuro es el de los folladores sin escrúpulos emocionales. No necesariamente malvados, pero sí ensimismados. Triste. Triste porque prevé un futuro de mierda.

*Escrito después de las elecciones de mayo




lunes, septiembre 10, 2018

Donald Trump y Josep Ramoneda

La extrema derecha sube en Suecia como la espuma, como demuestran las elecciones de ayer. Como sube en Francia, Austria, etc., etc. Y Josep Ramoneda se enfada (tal y como veo en un periódico). Y los contertulios de todas las cadenas de TV y radio o balbucean o tartamudean. Todos. Como los políticos españoles todos.

Como son todos los que también se enfadan con Donald Trump, aunque ahí ya nadie tartamudea. Todos indignados y enfadados por su existencia en tanto que Presidente de EEUU. Y cuando digo todos ya no me refiero sólo a los españoles. Todo el mundo civilizado está indignado con Trump. Sin apercibirse de que Trump está ahí porque ganó las elecciones (lo que son millones de votos). Así, en vez de analizar... se enfurruñan, se quejan. Todos en la Europa civilizada. Sin tartamudear.

¿Acaso nadie es capaz de atisbar el porqué del ascenso de esta extraña derecha? ¿Nadie, de verdad? ¿Nadie capaz de saber algo acerca del porqué Trump ha llegado al Poder? ¿Acaso nadie con capacidad de decisión -política- ve Internet, en vez guiarse por los tradicionales medios de comunicación, todos ellos envenenados por la basura de la Corrección Política? Porque ni en librerías ni en periódicos ni en telediarios se dice absolutamente nada que no sea Políticamente Correcto. Nada.

Este blog lleva desde 2006* insistiendo de manera tan pertinaz como cansina de los peligros de la Corrección Política, que aquí se ha definido como el verdadero cáncer de las sociedades civilizadas contemporáneas. En EEUU es salvaje la coyuntura con las políticas identitarias y de género. La capacidad de humillar y vejar a "lo hegemónico" que tienen los que se autodenominan oprimidos es absolutamente desmesurada (en Internet está la información).

Y cada vez es mayor la vejación que sufrimos los varones aquí en España con la nefasta, perniciosa, canalla, antidemocrática e injusta Ley Integral de Violencia de Género. Que produce tantos cientos de miles de varones humillados y vejados sin compasión alguna. Y según nos dicen esto no ha hecho más que empezar. Como están acallados nadie se hace cargo... pero llegará un momento en que habrá elecciones... y los humillados tendrán que votar...

Nadie me podrá decir que este blog (que leen unas 70 personas: todo un éxito en 12 años), no lo lleva advirtiendo desde 2006. La Guerra de Sexos se ha convertido en una Guerra sin cuartel contra quienes no tienen derecho a la defensa y además se les niega la presunción de inocencia. La falta de verdadera Libertad de Expresión es absoluta.

Mientras los Lobbies de Presión campen a sus anchas (generando un negocio multimillonario para todos los suyos, que son todos los Medios de Comunicación tradicionales, Institutos de la Mujer, Concejalías corruptas y toda la clase política en general) y la Opinión Publicada (la suya) sea tan opuesta a la verdadera opinión pública el asunto irá de mal en peor. Y después la gente se enfadará o balbuceará cuando la "extrema" derecha comience a llegar al Poder, como pasó en EEUU. Y balbucearán sin llegar a decir nada.

Mucho ignorante y mucho cobarde es lo que hay.

*La primera mitad de este blog se encuentra sin etiquetar, así que en realidad hay muchos más artículos que se refieren a la corrección política, el feminismo, la guerra de sexos, etc., de los que apuntan las etiquetas. 

domingo, agosto 05, 2018

Ideología y estupidez


Ideología y estupidez

O ¿Por qué a todos los artistas les pone tan cahondos ideologizar su discurso?

Resulta curiosa la facilidad con la que los artistas -de la farándula- se empeñan en politizarlo todo en sus declaraciones públicas; resulta curiosa la urgencia con la que los artistas, todos, necesitan posicionarse ideológicamente cuando expresan su opinión públicamente. Hablen de lo que hablen en las entrevistas (o en la recogida de premios en Festivales de Cine) lo que siempre parece apremiarles es la necesidad de dejar clara la nobleza de su corazón, la pureza de su ser de luz. Así, siempre que un artista es entrevistado o conminado a hablar para un medio público acaba siempre por derivar su discurso hacia la reivindicación con un compromiso social, la lucha contra la desigualdad (sic)... Y cuando el partido que gobierna no es de izquierdas entonces su discurso acaba incluyendo el éxtasis verborreico que provoca el puro goce e el entrevistado o del declarador.

Pero ¿por qué a todos los artistas les pone tan cachondos ideologizar su discurso? Pues fundamentalmente porque son imbéciles. O estúpidos, no sé muy bien. Tampoco sé muy bien si esto les pasa sólo a los artistas, pero el caso es que a todos ellos les pasa. O quizá se deba al periodismo del hoy, tan corrupto y ponzoñoso. Podría en todo caso haber dos tipos de artistas: los que acaban ideologizando su discurso porque saben que eso es lo que se espera de ellos en los medios y en los receptores de esos medios, y los que se creen verdaderamente seres de luz. No sé aún cuál de los dos tipos es más imbécil. Lo que sin embargo sí está claro es que la Segunda Ley de Las Leyes fundamentales de la Estupidez Humana (Cipolla) es la Ley favorita de los artistas, que son esos seres que pueden acometer el ejercicio de su profesión con auténtica sensibilidad y maestría siendo, al mismo tiempo, unos perfectos estúpidos. Al menos la gran mayoría de los que hacen declaraciones públicas.

Hace poco la comparsa del Gran Wyoming Sandra Sabatés entrevistaba a Itziar Castro, la actriz que estuvo nominada este último año a la mejor actriz revelación y a la que desde hace un tiempo a esta parte no le hace falta trabajo.

Pregunta la circunspecta Sandra Sabatés a la oronda Itziar, ¿Tener una XXL te ha limitado en una profesión que vive de la imagen?

Aquí ya sabemos por dónde quiere ir la Sabatés, que no es otro sitio que por la bronca, la queja, la reivindicación, la lucha, la opresión, el victimismo, el machismo, el patriarcalismo, etc., ya saben ustedes. ¿Y todo esto -se podría argüir en mi contra- lo sabes ya a partir de una pregunta tan inocua o tan elemental? Por supuesto; no hace falta ni un ápice de susceptibilidad para saber por dónde va el periodismo de hoy en día, tan vinculado a la Corrección Política y sus derivados. Nada en el periodismo de hoy es ni ingenuo ni casual ni inocuo. Y todo va encaminado hacia lo mismo. De hecho la pregunta es ciertamente improcedente, si no imbécil, cuando a quien está entrevistando no es a una gorda que reclama lo que le es negado por gorda, sino a una triunfadora. En cualquier caso, ya digo, en la pregunta ya venía implícita una cierta intención pues resulta a todas luces falso que una profesión -en este caso la del cine- viva de la imagen, e igual de falso que los representantes de esa profesión lo hagan. La lista de actores y actrices poco agraciados físicamente y con éxito (debido a los personajes o las mismas extraordinarias interpretaciones) es ilimitada. Es más, son precisamente quienes se empeñan en hacer distinciones entre guapos y feos, para hablar de discriminación, los que verdaderamente acaban generando un problema (de discriminación) donde no lo había. Son cosas de la Corrección Política, que con lo que se pone cachonda de verdad es con la existencia de problemas. Por eso su esfuerzo va siempre encaminado o a generarlos donde no los hay o a no permitir que se solucionen nunca. Lo que les pone cachondos a los resentidos es la lucha, sólo la lucha. O sea, la existencia del problema.

Las respuesta de Itziar es, en cualquier caso, tan fantástica como clarificadora... ¡a pesar de las intenciones de ambas!

“Es como un pez que se muerde la cola o un arma de doble filo; es cierto que hay más personajes a los que no puedo acceder porque si en el guión no pone gorda no me suelen llamar, pero también he tenido suerte porque por el hecho de que pusiera gorda me han llamado a mí porque hay menos actrices de mi perfil y entonces he accedido a papeles diferentes, a películas de terror , a películas dramáticas, como Blancanieves, y he trabajado con Peter Greeneway y he hecho una versatilidad o un abanico de posibilidades diferentes, pero sí que es cierto que si no pone gorda es muy probable que no me llamen”.

[Aquí he de hacer un pequeño paréntesis porque hay algo en este final de respuesta que si no se ve en el audiovisual no se llega a percibir. El tono con el que hace su última afirmación casi que podría ser el que se correspondiera con una queja absoluta: la de fíjate hasta qué punto es canalla (hijo de puta) el sistema que si no llego a estar gorda no me llaman. Sé, sé que carece de sentido este tono de queja en esta afirmación por la contradicción profunda que conlleva, pero la cosa es así. Tienen tanta ganas de quejarse que se les va la olla y muestran su verdadera cara, la del odio, la del rencor, la de la violencia, en definitiva la de su goce, porque en eso está la mujer del hoy: en el puro goce delirante que le viene ante la exigencia de un empoderamiento necesario. De ahí que se haga un verdadero lío cuando intenta responder a una pregunta que asocia la obesidad a lo nada saludable. La pobre Itziar no sabe por dónde salir y acaba diciendo que de momento va a posponer cualquier tipo de dieta. Aquí podemos observar el porqué hoy en día resulta más más rentable ser "diferente" que "normal", de hecho la buena de Itziar no quiere adelgazar, eso es al menos lo que dice, y que por eso aplaza cualquier tipo de dieta. Pero sin dejar de quejarse por su doble discriminación (mujer y gorda), de hecho en todas sus entrevistas aprovecha para hablar de "gordofobia" cuando en realidad todos sabemos que siempre habrá trols y haters en la red pero que no dejan de ser una pandilla escuálida que resulta despreciable a lado de lo que piensan sus compañeros de profesión y la mayoría de espectadores sensatos, que son los únicos que al fin y al cabo importan. Por 4 desgraciados, alguien encuentra necesario, una vez más, llenarse la boca de desprecios que incluye a todos los varones, pues son los varones los que en última instancia aparecen como responsables y culpables de una sociedad corrompida por el heteropatriarcalismo machista]

Voy a intercalar ahora mis pensamientos entre los suspiros quejumbrosos de quien, por estar en el ajo, no puede dar puntada sin hilo, aún cuando los hechos se encuentren en contra ("arma de doble filo") de sus previsibles argumentos ideologizados. Responde, pues, Itziar con mucha seguridad:

“Es como un pez que se muerde la cola o un arma de doble filo...

¿Qué?, ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Te ha limitado, sí o no?

...es cierto que hay más personajes a los que no puedo acceder...

Claro, como cualquier actor o actriz que no cumple los requisitos del personaje, por no hablar de quienes no pueden acceder a ninguno porque están en al paro desde que acabaron la carrera de Arte Dramático. O bien porque no tienen contactos o bien por lo que sea. O sí los cumple pero no ha contado con la suerte, tu suerte, amiga.

...porque si en el guión no pone gorda no me suelen llamar...

Como tampoco llaman a un actor adolescente para hacer de jubilado. ¡Y aún que te llaman (“no me suelen llamar”)!, que a muchas actrices guapas no las llaman ni para hacer de guapas.

...pero también he tenido suerte porque por el hecho de que pusiera gorda me han llamado a mí porque hay menos actrices de mi perfil...

Así que te han llamado por lo que eres, que es lo que pones en tu perfil. ¿Cuál sería la queja entonces? Por lo menos te han llamado, algo que no pueden decir, las pelirrojas (en paro y esperando castings), las guapas (en paro...), las bajitas (en paro...) o las colombianas (en paro...), que no estaban gordas cuando se requería un papel de gorda.

...y entonces he accedido a papeles diferentes, a películas de terror , a películas dramáticas, como Blancanieves, y he trabajado con Peter Greeneway y he hecho una versatilidad o un abanico de posibilidades diferentes, pero sí que es cierto que si no pone gorda es muy probable que no me llamen”.

Es decir, todo se lo debe al hecho de estar gorda. Si hubiera sido esbelta, guapa y políglota no la habrían llamado. Y en efecto, hay muchas mujeres perjudicadas cuando las necesidades del ciertos guiones requieren una gorda, muchas; esbeltas, guapas, políglotas... Algo que en el fondo disturba a la periodista que no parece hacerle mucha gracia que Itziar muestre tanto agradecimiento a su estado y se le escape, casi sin querer, tanta alegre vitalidad. De hecho hace oídos sordos y continúa con aquello para lo que ha sido adiestrada, que es gozar (y hacer gozar) con la queja victimista (que en última instancia se legitima ante la opresión machista heteropatriarcal) y por ello no se dirige a la Itziar actriz y prefiere dirigirse a Itziar la gorda: “En algún momento te has planteado dejarlo y dedicarte a algo que no dependa de la imagen?

Que no imbécil, que no, que no te has enterado de nada; que Itziar está viviendo su momento de gloria, que no le falta trabajo y que ya no sabe por dónde tirar en tu entrevista oscura y malediciente. Lo que no quita para que Itziar también se encuentre en el ajo debido a los dividendos que produce a todos los niveles. Resulta muy guay, muy cool y muy rentable ser mujer y muy víctima. Aún cuando te vaya muy bien.

De hecho la comprometida Sabatés pregunta ¿Qué es lo más fuerte, lo más duro que has tenido que escuchar por tu físico?”. Ante lo que la dispuesta pero algo consternada (no se esperaba una pregunta tan innecesaria y estúpida) Itziar responde “Lo más duro fue, yendo con mi hijastra, tener que escuchar a un vecino conduciendo decir ¡gorda, cómete un no sé qué!, cómete unos donuts...”, y acto seguido cuenta que su hijastra se quedó sorprendida ante el insulto hasta el punto de preguntarle, y que ella tuvo que explicárselo: me insultan por “ser diferente”. Así, eso es lo más fuerte y lo más duro que ha tenido que escuchar por ser gorda: y vino de ¡un vecino... que estaba conduciendo!

A punto de acabar la entrevista la Sabatés vuelve a la carga: “las actrices denunciáis la brecha salarial respecto a los actores que muchas veces obtienen los mejores papeles, los protagonistas acaban siendo para los hombres o que incluso a medida que vais envejeciendo cada vez os llaman menos”.

Que no Sabatés, que no, que los emolumentos de cada actor y de cada actriz los marca el mercado. Carmen Machi (¿es guapa o fea? porque lo que sí es, es una gran actriz) cobra más que una actriz jovencita advenediza aún cuando el papel de Machi pudiera ser más exiguo, pero lo que en última instancia cobra Carmen Machi es lo que una productora está dispuesta a pagar en función de sus presupuestos y sus expectativas. Y punto. Y puede que lo que cobre Carmen Machi por un papel protagonista en una determinada película sea mucho más que lo que podrían cobrar el varón protagonista de otra. Porque todo depende de muchos factores. Y lo de que los varones se llevan los mejores papeles, nada, monada. ¿O es que no ves ni cine ni series?

Tampoco Itziar deja de aprovechar las circunstancias políticamente correctas para sacarles partido. De hecho éste fue el titular y subtitular de un artículo/entrevista publicado en el periódico El Mundo y la respuesta a una de las preguntas. Recorto y pego:

Itziar Castro, nominada a un Goya, alerta sobre la 'gordofobia' en el cine

En su encuentro con LOC, la actriz de 'Pieles' también hace una llamada de atención a la industria audiovisual para que cambie "la perspectiva".

¿Nota esta 'gordofobia' a la hora de conseguir un papel en un casting?

En este país aún nos queda mucho por hacer. Faltan muchas series o proyectos a nivel audiovisual donde se vean mujeres diferentes, como pasa, por ejemplo, en 'American Horror Story'... Aquí pasa en 'Vis a Vis', pero más allá... - Es una cuestión de intentar cambiar la perspectiva.

Definitivamente aquí nadie ve ni cine ni series; ni los periodistas ni los propios actores: merluzos de idea fija. Ignorantes o resentidos. ¿Industria audiovisual? ¿Quienes son los responsables canallas de esa industria a la que hay que cambiarle la perspectiva? ¿Como hacerlo? ¿Obligando a los guionistas a introducir mujeres “diferentes”? Hay que joderse.

domingo, mayo 20, 2018

Carta abierta a los padres de niños


En efecto esto es una misiva, no un panfleto, está dirigida exclusivamente a ustedes, padres de esos seres que, precisamente por edad y por definición se encuentran conformando; padres de seres crudos. De ahí que siempre le hayamos dado la importancia que se merece a todo aquello que le sucede a un niño; a todo aquello, lo sabemos, que por sucederle en estado crudo condicionará su ser de forma determinante, para lo bueno y para lo malo. No por otro motivo, lo sabemos también, los (buenos) padres son aquellos a los que le preocupa soberanamente las experiencias que pueden tener sus hijos cuando son niños, esto es, cuando son seres crudos a los que les afectará toda experiencia, para bien o para mal. Y por ello unos buenos padres son, entre otras pocas cosas, los que preservan a sus hijos de experiencias nocivas, es decir, de experiencias nada propias ni adecuadas para unos seres a los que podrían afectarle de forma fatal y muchas veces de forma irreversible. Por otra parte, yo sólo puedo hablarles a ustedes en nombre propio y sólo puedo hablarles desde mi condición, no hay otra. Y como no hay otra sólo puedo ser sincero. Sincero y claro aunque siempre haya tenido dudas acerca de la eficacia de entender lo primero como un principio inmutable y recomendable, y lo segundo como una cualidad personal. Pero este es el momento, el kairos, que diría un griego de hace 2600 años, el momento oportuno.

Así, y después de esta necesaria introducción iré al grano: son todos ustedes unos hijos de puta. Todos; es decir, todos los que lo son. ¡Claro que podría haber usado otro adjetivo!, pero habría sido con toda seguridad menos eficaz y desde luego menos apropiado. ¿A quien puede importarle hoy en día que se le llame malvado? O mejor: cuando digo todos lo que quiero decir es todos aquellos que cierran los ojos ante la tenencia y uso de un teléfono móvil con datos por parte de su hijo/niño.

Hoy mismo me han mandado por teléfono a “modo de gracia” un pequeño vídeo de contenido sexual que me ha dado nauseas; un vídeo que ha afectado mi estado de ánimo de forma considerable; un vídeo que se encuentra en el limbo de la red y al que todo el mundo tiene acceso; un vídeo, de hecho, que por estar en la red "móvil" está a la vista de todos; un vídeo que por estar a la vista de todos no está a la vista de quien voluntariamente pueda decidir verlo, sino de aquel al que “le llega”. Que le llega tarde o temprano, tenga la edad que tenga, no lo dude usted. Un vídeo que precisamente “llega” a más gente debido a la alienada afición de tantos a compartir su perversa promiscuidad.

Todo aquel padre que haga la vista gorda a la tenencia de un teléfono móvil por parte de su hijo/niño porque le resulte más fácil no hacer gorda esa vista es un hijo de puta. Porque el teléfono móvil con datos es un portador potencial, esto es, factual, de atrocidades como la que hoy mismo he visto hasta que me han entrado las arcadas. Un vídeo tan cruel como innecesario que se ha repetido en mi mente durante demasiados momentos a lo largo del día de hoy. Yo lo he abierto porque no sabía lo que iba a ver y porque me lo mandaba un “amigo”. Un vídeo monstruoso sí, pero no casualmente monstruoso, porque lo que le confiere la “gracia” que lo hace compartible es, precisamente, su anormalidad, su monstruosidad.

Todos aquellos padres que se hagan los despistados ante la tenencia de un teléfono móvil por parte de su hijo/niño buscando excusas para justificar esa tenencia no es más que un hijo de puta, porque ha puesto en manos de ese su hijo/niño, es decir ante sus ojos, la posibilidad de ver toda la barbarie humana, todo lo peor del ser humano, haciéndolo además cuando su hijo/niño está crudo, cuando su ser se encuentra conformando, cuando no tiene capacidad de discriminación ni de discernimiento, cuando, como bien sabemos, es susceptible de ser afectado por ver aquello para lo que su mente no está preparada, una afección que podrá determinar, en el mejor de los casos, un trauma del que posiblemente nunca sea consciente. Y quien de ustedes crea que exagero… que se vaya freir espárragos. Porque no existe ninguna casualidad en el hecho de que los vídeos elegidos para circular masivamente por la red representen la cara más sádica y perversa de algo tan natural como puede ser la misma sexualidad. Esos millones de vídeos cruentos, crueles y obscenos que circulan con perfecta naturalidad al alcance de cualquiera son, precisamente, la cara opuesta de la naturalidad. Y por ello son los elegidos para hacer “la gracia” que debe compartirse.

Así y para acabar: todos aquellos padres que dicen preocuparse por las compañías de sus hijos; todos aquellos padres que se dicen preocupados por ese bullying que puedan estar sufriendo sus hijos, todos aquellos padres que se preocupan por los horarios de llegada de sus hijos a casita, y sobre todo, todos aquellos padres que critican la potencial violencia machista de tantos hombres, todos aquellos padres, digo, que dicen querer a sus hijos/niños dándoles abrazos y buena educación pero que les ponen en sus manos esa arma nuclear que es un teléfono móvil conectado a todas las imágenes posibles del mundo... son unos hijos de puta.

Y si no lo creen piénselo de esta otra forma: darle un teléfono con datos a una niña es algo parecido a comprarle un bono para que pudiera ir gratis a un cine en el que podría ver a 5 hombres ciclados follándose simultáneamente a una jovencita que más goza cuanta mayor es la violencia a la que la someten con ¡toda la naturalidad del mundo! (gang bang), o ver a 25 o 30 tipos de toda condición, tamaño y edad corriéndose encima de una joven a la que se le empasta el rostro mientras sonríe de felicidad y satisfación (bukkake), o una mujer que se la chupa a un caballo, etc., etc. Y después pasa lo que pasa, lo sabemos, que una mujer de 18 año bebida y de fiesta decide poner en práctica eso que en su teléfono ha visto tantas veces y que tanto placer parecía darle a la representante de su sexo...

lunes, marzo 19, 2018

Apostillas


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Realmente los feministos y las feministas están desconsolados después de ver cómo se han resuelto los hechos en torno al Caso Gabriel. Habían cogido carrerilla y se consideraban imparables. Su goce era tal que creían que su fuerza expansiva ya nadie la iba a parar. Tienen desde hace años todos los Grandes Medios a su alcance; la Opinión Pública y la Opinión Publicada son una sola voz, es decir, tienen un pensamiento único.

Mesa de novedades en una librería cualquiera

Habían cogido carrerilla y se consideraban imparables. Su goce era tal que creían que su fuerza expansiva ya nadie la iba a parar. Pero hete aquí que hay que buscar al asesino de un niño... y va les sale mujer; y para más inri salen por televisión dos guardias civiles varones llorando y destrozados por la impotencia y la tristeza. Justo el mismo día en el que ellos/ellas, los feministos/as querían prohibir el fútbol en los patios de los colegios. Y justo el mismo día en que pretendían que los urinarios de los colegios fueran mixtos para deseheterosexualizar la sexualidad. Y que se eliminaran los libros de Javier Marías y otros de los planes de estudios...

viernes, marzo 09, 2018

Huelga Feminista 8M (2)


6 de marzo, faltan dos días para la Huelga del 8M

Escucho en la radio que en un encuesta realizada a las mujeres -a propósito de la huelga que viene- que el 74 % de las mujeres aseguran no haberse visto nunca discriminadas en su búsqueda de trabajo. Sin embargo oigo en el mismo programa, pero no a continuación sino un poco más tarde, que el 82 por ciento de la sociedad considera necesaria la huelga.

¿Cuál podría ser el motivo de este desencuentro entre las cifras?

De todas formas parece que una de las claves, si no la Clave, es el mantra que se repite en todos los discursos que voy leyendo y escuchando durante toda la semana. Así Mar Esquembre, por ejemplo, un ejemplo entre mil, en un diario de hoy: “Es mucho lo que ya hemos dicho y seguimos diciendo. Que seguimos cobrando menos que los hombres por trabajos de igual valor”. De hecho por la noche hago zapping informativo en la tele y en efecto, ese es el mantra, incluso en cadenas pagadas por arzobispos. ¡”Seguimos cobrando menos... a trabajos de igual valor”! Curiosa y extraña frase: “igual valor”.

7 de marzo, a un día de la Huelga feminista 8M.

El País vuelve a dejarlo claro. Uno de los motivos que justificará a la perfección la Huelga es ese, que las mujeres cobran un 13 % menos en funciones similares. Ahora, eso sí, ya no es”trabajo” y “de igual valor”, ahora es “funciones” y “similares”.

Pienso yo, por tanto, que sería un buen momento para que salieran a la luz todos los casos en los que tantas mujeres perciben menos sueldo que un hombre realizando el mismo mismo trabajo y con las mismas funciones (porque es eso, ¿no?, mismo trabajo, mismas funciones. ¿O era trabajo de igual valor... o era funciones similares?). Ah, ¿que es lo mismo?

Pienso yo que en cualquier caso sería un buen momento para sacar a la luz todas esas injusticias, porque tal y como decía un famoso locutor ayer por la noche, todos esos casos estarían ganados de antemano por cuestiones de Ley indubitable, y apoyados además por TODOS los medios y TODOS los lobbies y TODO EL MUNDO. El Ministerio del Trabajo y el Ministerio de Justicia harían innecesario el Ministerio de Igualdad. Y lo digo porque, como ya he señalado, ese es el argumento que más se repite en la queja reivindicativa.

Pero no, el caso es que al menos de momento no, de momento no hay denuncias ni demandas de ninguna de esas mujeres que haciendo el mismo trabajo y con iguales funciones demande a nadie, ni denuncie nada; jamás sale ninguna mujer demandante a la luz pública. Y por tanto los buitres de la televisión y de la prensa no pueden llamarla para hacerle una entrevista esperando subir el share de su cadena o las ventas de su periódico...

Esperemos entonces a ver los resultados de la Huelga y veamos qué pasa al día siguiente a la Huelga cuando los Juzgados se colapsen por las denuncias (de mujeres que cobran menos en condiciones de igual trabajo y mismas funciones) que pudiendo haber sido explicitadas cualquier día durante todos estos años en los que se dice estar luchando contra la discriminación en la brecha salarial han preferido, sin embargo, esperarse a que sucediera esa Huelga para poder demandar masivamente. En dos días lo vemos.

Seguro que el día 9 se colapsarán los Juzgados. ¡Y qué avance habremos logrado!

jueves, marzo 08, 2018

Huelga Feminista 8M (1)


(Itinerario de 3 días, del 5 al 8 de marzo)

[Antes de nada: he preguntado en mi entorno y puedo decir con rotundidad que nadie en ese entorno se ha leído el manifiesto feministas del 8M. Y cuando digo nadie digo nadie, y está al alcance de cualquiera a golpe de click. Pero eso sí, todo el mundo tiene opinión, nada más faltaba]

5 de marzo (faltan 3 días)
Leo en el periódico, en página impar y ocupando gran parte de la página,

“La C. Valenciana, a la cabeza en víctimas de violencia machista”.

Junto a esa noticia, y en columna pequeña lateral, leo este otro artículo, con titular de tipo mucho más pequeño,

“España registra el porcentaje más bajo en violencia sexual”.

En el artículo grande se nos vienen a decir, en el tono al que estamos acostumbrados, que las mujeres son víctimas de una sociedad controlada por hombres, hombres canallas como no podía ser de otra forma. Va implícito en todas las opiniones publicadas desde hace ya unos años, sólo que ahora ya de forma desmelenadamente psicótica.

En la columnita, en cambio, se dice que

“Según datos de The European Union Agency for Fundamental Rights, en el año 2014, el 48 % de las mujeres danesas declaró haber sufrido violencia física al menos una vez en la vida. En Finlandia lo hicieron 43 de cada 100 y en Reino Unido 42, mientras que en España el porcentaje se sitúa en el 20 %”.

Respecto a la violencia sexual, también se dan datos: Dinamarca 20%, Países Bajos 18 %, Finlandia 17 % “y España se muestra en las más seguras con un 6% de víctimas de violencia sexual”.

¿Cuál diría usted que era la noticia más importante?
¿Cuál diría usted que es al menos la noticia más impactante... por poco previsible?
¿Cuál podría ser el motivo de esta anormalidad, diría que inmoral, de que una noticia tan esclarecedora -por rompedora de ideologemas impuestos- sea mostrada tan en “pequeño” y además junto a otra que prácticamente la anula (por proporcionalidad)?
Una posible respuesta a esta pregunta: ¿Es posible que se hayan puesto juntas precisamente para quitar importancia precisamente a aquella a la que se la quitan porque de otra manera hubiera tenido que ocupar una página entera (y eso al parecer NO INTERESA?

¿No es eso maldad?
¿O acaso no es inmoral que una noticia “buena” (al menos para España, que es la que ha promovido el manifiesto feminista 8M que prácticamente nadie se ha leído) esté casi oculta tras una noticia que simplemente vende más, aunque esa venta sólo consiga acrecentar la Guerra, la Guerra que al parecer tanto goce proporciona?
¿Por qué sabemos que nadie va a hablar de eso que se dice con la boca pequeña (en la columnita) en estos días que nos quedan antes de la Huelga... ni en los de después?
¿No es sino producto de la pura maldad lo que hace que una noticia que podría servir para reconducir tanto odio y tanto rencor sea menospreciada por otra que es grande sólo porque se amolda a lo que el Pensamiento Único impone a partir de la Corrección Política, una Corrección fundamentada en la Guerra?

¿Cuál creen ustedes que puede ser la causa de que la maldad se exprese de forma tan “natural”?

¿De verdad el rencor, el odio, el espíritu de vendeta?

Puede que de eso algo haya, o mucho, no sé, pero quizá no sea esa la verdadera causa. O sí.

Yo diría que se trata de una cuestión de goce y de dinero. Del goce que están viviendo las mujeres con la posibilidad de despreciar públicamente al varón, y del dinero y del poder que produce en los convocantes, los lobbies, los manifestantes, las plataformas, las agrupaciones, los institutos de la mujer, los partidos políticos (todos), los grupos de opinión, los periódicos, los telediarios...

Han conseguido que no exista la posibilidad de que alguien discrepe del discurso declarado oficial y “necesario” so pena de ser crucificado. Discrepancias que pudiera darse en las formas (vehementes por no decir beligerantes en contra de la mitad de la población), discrepancias que pudiera darse en las partes (del discurso imperante que es unidireccional y sin concesiones), discrepancias que pudieran darse incluso en los fundamentos que nos vende el mismo manifiesto 8M (caracterizado por una violencia extrema y por estar ideologizado hasta la náusea).




martes, noviembre 28, 2017

Sobre la igualdad

Sobre la igualdad

Hoy he comido con mi familia directa, esto es, con mi madre, mi hermano y mis dos sobrinos mellizos de 17 años. Ha salido el tema del sexo, la sexualidad y, lógicamente el de las relaciones sexuales y sentimentales. También lógicamente ha salido el asunto de la igualdad entre sexos. Así mi sobrina para zanjar una conversación que le aburría: “la verdad es que los chicos y las chicas somos muy diferentes... y además eso lo sabemos todas”. Y su hermano apostilla: “Eso es verdad, nosotros también lo sabemos todos, es que salta a la vista”. Por lo que, al parecer, saben a su corta edad lo que no saben los cientos de miles de adultos (?) que se expresan y opinan públicamente. Yo, que estaba allí, puedo asegurar que ambos eran plenamente conscientes de que sus palabras sólo tenían que ver con aquello a lo que esas palabras referían. Estaban hablando, sólo, de sexualidad y de predisposición hacia el otro en tanto que posible partenaire; de deseo, del tipo de deseo y de la forma de gestionar ese deseo.


Nota. No haría falta añadir que mis sobrinos distinguen perfectamente la necesaria igualdad de derechos que tienen las personas con independencia de su condición sexual de aquello que a ellos les resulta evidente: que “en eso otro” los chicos son muy distintos de las chicas. Y viceversa. Estos es, diferentes: desiguales. Y no haría falta añadir que mis sobrinos están absolutamente en contra de toda posible forma de violencia.

miércoles, noviembre 08, 2017

Yo, el amante del amor

Yo, el amante del amor. O la regla
(no apto para mentes sensibles)

Nadie, y cuando digo nadie lo que queremos decir es... nadie, le ha dado la importancia que se merece al hecho en cuestión. Así que cuando digo nadie lo que queremos decir es exactamente eso, nadie. Nadie ha querido la importancia que se merece a la cuestión, pero la verdad es que el carácter de las mujeres, además de depender de los factores externos -o internos- que actúan igualmente sobre personas con otro sexo, también depende, y mucho, de su ovulación y en definitiva de la existencia de su periodo, de su regla. Poco tengo que decir sobre ello, paradójicamente, en la medida en la que sé que lo sabe al menos la mitad de la población mundial por experiencia propia, aunque, insisto, nadie hable de ello porque al parecer a nadie le gusta (?) hablar de ello. Aún a pesar de lo sumamente decisivo y determinante que resulta sobre el entorno de las mujeres una actitud que es voluble de forma continuada y cíclica por naturaleza.

Nadie quiere darle importancia, pues, al hecho de que el carácter de las mujeres sea variable de forma cíclica durante 12 (24) veces al año, y nadie lo hace aun a pesar de todos los desencuentros (¿menores?) que genera en la Humanidad esa variabilidad contumaz en lo que respecta a las relaciones sociales en general y las sentimentales y privadas en particular (y atención que hablo de desencuentros, no de otra cosa). ¿Por qué? No lo sé, pero algo intuyo. Porque cuando decimos variable o voluble para calificar un carácter que se manifiesta dispar o inconsecuente (sinónimos de voluble según la RAE) siempre de forma regularmente cíclica nos olvidamos de asignar la importancia que pudiera tener en las relaciones humanas. Porque lo que hacemos ignorando la cuestión no es otra cosa que desplazar cualquier intención de analizar las consecuencias. Que esas sí las conocemos de sobra. Y más ahora, donde el nihilismo sentimental se ha instalado en nuestra sociedad, no por otra cosa sino debido a una conculcación ideológica a la que nos ha sometido la Cultura de la Queja, tan Políticamente Correcta ella, tan displicente con el varón, criminalizado, con los varones todos, pues. Una ideología conculcada que tiene por fundamento (entre otros) un absoluto desprecio hacia el amor romántico.

En Las razones del deseo dice Sharon Moalem, “Es como si las mujeres buscaran aparearse cuando están ovulando, pero buscaran pareja cuando no lo están”. Y poco después apunta, en un estudio realizado en la misma universidad y publicado en Evolution and Human Behavior, que “era más probable que las mujeres fantasearan con otros hombres cuando su fecundidad estaba en su punto más alto”. Por otra parte la doctora Haselton dice “Hemos descubierto que las mujeres se sienten atraídas por hombres distintos a su pareja principal sobre todo cuando están en la fase de mayor fecundidad de su ciclo menstrual. Es decir el día de la ovulación y varios días antes”. En otros libros se hila más fino y se añade algo respecto al punto hacia donde se dirige esa volubilidad. Al parecer, lo que atrae a las mujeres en esos días de menor fecundidad es hombres amorosos, cariñosos, blanditos, ingeniosos, graciosos, colaboradores, etc., y lo que les atrae esos días de máxima fecundidad es tipos duros, varoniles, egoístas, decididos o incluso chulos. ¡En fin!


El otro día me encontré con una mujer a la que no veía de hace muchos años. Después de cierta conversación típica de reencuentro se adentró, con evidente ímpetu y ganas (?), en el asunto que en estos momentos le preocupaba hasta generarle un alto grado de ansiedad: su hija adolescente de 13 años con la que convive a solas. Por no alargarme iré directamente a su conclusión; así ella: “desde luego que a lo que no voy a estar dispuesta en ninguno de los casos es a admitirle esos cambios de estados de ánimo y esas salidas de tono que no son otra cosa que constantes confrontaciones directas sobre mi persona. Sólo hace 3 meses que tiene la regla y desde entonces nuestra relación se ha convertido en una montaña rusa. No, definitivamente conmigo que no cuente para usarlo de excusa o para que yo la excuse”.


No sé, de repente me he acordado de aquella otra mujer que un día me dijo recientemente: “la verdad es que no entiendo a los hombres, con lo fácil que resulta amar a una mujer”.

Nota. Este texto también pudo llamarse, por qué no, dado su carácter personal: Yo, el amante del amor. O la regla (que mil veces me he comido, literalmente hablando, y lo siento por las mentes sensibles).

domingo, septiembre 24, 2017

Claro que se trata de algo personal

“Como no podía ser de otra forma”, que diría un político -o un periodista- amedrentado antes de dar su opinión (¿más personal?) que siempre comenzará con la preposición “pero…”. En cualquier caso, después del “pero” los políticos –y los periodistas- tampoco dicen luego nada que sea tan personal. Que por algo están amedrentados. Y por algo dicen todos lo mismo respecto a ciertos temas sociales. 

Así que sí podía ser de otra forma... en el caso de que así pudiera ser: decir las cosas tal y como uno las piensa. Y abandonando el miedo, miedo a ser rechazado socialmente o miedo a perder el sueldo.

Al grano entonces y sin miedo: ¡no me gusta los calabacines!... ¡ni tampoco las coliflores! Es así y así es porque uno no lo puede evitar. A nadie le importa cuántas veces haya podido probar uno coliflores ni en qué circunstancias. La cuestión es que no me gustan nada. Cosa que no puedo decir de las alcachofas… por ejemplo, que me parecen unas verduras excelsas cocinadas en todas sus facetas.

¡Claro que se trata de algo personal! Me gustan tan poco los calabacines como las coliflores y el brócoli, sin embargo disfruto como un enano (¿) cuando mastico espárragos trigueros asados al dente. Y lo digo con la cabeza bien alta. Aunque en realidad podría llegar más lejos: no es tanto que no me gusten las coliflores como que me repugnen. Cierto, la coliflor es una verdura de la que desprecio todo, su forma, su olor, su textura y su sabor. No me pasa lo mismo con los calabacines, de los que sólo desprecio su sabor. ¡Claro que se trata de algo personal! Disgustar de algo, así como despreciar algo, no puede responder más que aun sentimiento que deviene del interior de uno. Por lo que sea. O no. Todo es cuestión de experiencia, de la experiencia del sujeto que no elige, sino que es elegido por ella.


Post Scriptum. Por cierto, desprecio a todas esas mujeres que en su momento gustaron de La pasión turca de Antonio Gala. Mi experiencia me advierte que debo alejarme de ellas. Y huyo como alma que lleva el diablo de las mujeres que gustaron de Las 50 sombras de Grey.

miércoles, agosto 30, 2017

Periodismo basura (que es prácticamente todo)

(Aclaración: periodismo basura como podríamos decir televisión basura porque lo es en su práctica totalidad, así que periodismo basura no tanto para hablar de ese periodismo que es basura cuanto para decir que el periodismo de hoy es basura –en su práctica totalidad)

No hay ninguna duda: todo aquello que haga referencia al asunto de los géneros y sexos y tenga que ser tratado a través de la Opinión Pública deberá ser políticamente correcto. ¿Y en que consiste esa Corrección Política? Pues entre otras pocas cosas en tener que hablar partiendo siempre, de forma explícita o implícita, de Igualdad, de la Igualdad en tanto que concepto indiscutible, porque esa es la máxima del discurso feminista reivindicador cuyo activismo es descomunal.

¿Y cómo se hace efectiva esa Corrección Política que siempre parte de la Igualdad en tanto que concepto (previo) indiscutible? Pues muy fácil: primero culpabilizando, si no criminalizando al varón de todos los males –entre ellos la carencia de Igualdad, aún presente, entendida como una lacra-, segundo señalando las carencias, ineptitudes, minusvalías, incapacidades y sobre todo defectos de los hombres, y tercero poniendo de relevancia todas las virtudes de las mujeres que más que muchas van a ser infinitas. Así, degradación del hombre y ensalzamiento de la mujer. No hay otra, y es aquí cuando toma pleno sentido el inicio del post: “no hay ninguna duda…”.

[A modo de paréntesis, así se expresaba el gran Javier Cercas hace unos días describiendo a los hombres en El País Semanal (13-8-2017):

“En lo esencial, una panda de descerebrados borrachos de testosterona y únicamente ocupados por beber cerveza y averiguar quién es más macho mientras provocamos catástrofes”]

Así pues, en la Opinión Pública (que más bien sería Opinión Publicada) el precepto previo y fundamental y por tanto indiscutible es la Igualdad, pero después esa misma Opinión señala, de forma perfectamente psicópática, las enormes diferencias que existen entre un género/sexo digamos que estupendo y un género/sexo digamos que inferior y maléfico (y quien dude de este aserto tan excesivo como real que haga el esfuerzo de investigar seriamente y si no lo hace que calle para siempre).

[“Desengañémonos: los hombres de mi generación somos machistas por defecto. Los de mi generación y los de la anterior y los de la anterior a la anterior, y así hasta el infinito… No sé cómo serán los chicos de ahora… a juzgar por las estadísticas, iguales o peores. Por una vez seguro que tienen razón las estadísticas” Javier Cercas].

De esta forma no podrá haber noticia que respecto al asunto que nos ocupa –el de los géneros/sexos y su Igualdad- que no acabe cumpliendo esos tres preceptos señalados. Se toque el tema desde el prisma que se toque y, sobre todo, haga falta o no, toda Opinión Publicada contendrá inevitablemente esos tres componentes ideologizados  ad-nauseam:

1. Sobreentender, cara al lector y de forma previa, (los escritores tiene un pánico desmedido a caer en cualquier pequeño atisbo de incorrección) la Igualdad al tiempo que se la reivindica (por ejemplo, si el artículo va a hablar de deseo, del deseo, el escritor debe partir con el previo de la absoluta igualdad respecto a él por parte de ambos sexos; nunca podrá presuponer que hombres y mujeres puedan desear de forma distinta)
2. Señalar ciertas “diferencias” que impiden la necesaria y requerida Igualdad culpabilizando al varón de las mismas, “diferencias”, eso sí, que siempre son el resultado de su carácter despótico y autoritario (es decir, que si a pesar de todo resulta que aún existen diferencias en la forma de entender el deseo por parte de los géneros eso se debe, sin duda, al carácter déspota, patriarcal y machista del varón que no ha entendido aún que ¡somos iguales!), y
3. Señalar esas grandes cualidades/virtudes sólo propias de la mujer que nos muestran esa Gran Diferencia entre el género masculino y el femenino (esto es, que el varón déspota, patriarcal y machista sigue sin entender que somos iguales… pero siendo las mujeres más sensibles, empáticas, imaginativas, generosas, comprensivas, contemporizadoras, etc.).

En esta ocasión el artículo de investigación trataba de las relaciones sexuales rápidas con el original título “Aquí te pillo…” y con el explicativo subtítulo “Si breve, ¿dos veces bueno? Sube la fiebre por el sexo rápido aupada por las apps de contactos”. Todo el texto plagado de referencias entrecomilladas extraídas de expertos psicólogos analistas del concreto tema, como las del libro de Joel Block El arte del sexo rápido: “muy inspirador –según el firmante del artículo- para conseguir el clímax en un tiempo récord”.

Así que ya conocemos la primera intención del artículo de investigación (¿): la de dar por saludable, bueno y normal un tipo de sexo que siempre fue puesto en entredicho por… ¡todas esas millones de mujeres que siempre se quejaron de la rapidez con la que sus novios o maridos intentaban cumplir! sin éxito, por supuesto. No había más que leer el enorme Informe Hite (cosa que yo hice para escribir mi libro El lacónico, un hombre de cine) para comprobar que el nivel de insatisfacción de la práctica totalidad de las miles de mujeres encuestadas provenía del poco tiempo que sus partenaires dedicaban a la relación sexual.

Pero no es este el asunto que me mueve a escribir, que daría para otro estudio, sino el de las formas con las que estos periodistas de investigación estructuran sus artículos divulgativos: titular supuestamente ingenioso, subtitular explicativo pero con un toque de cultismo, referencias entrecomilladas de expertos respecto al tema, referencia a un libro best seller (generalmente de tapa repujada), fotos horteras ad hoc y, cómo no, una comparativa por género/sexo. Pero cumpliendo, eso desde luego, con los tres preceptos citados.

¿Y cuál podría ser el resultado de esa comparativa* en el asunto del “aquí te pillo…”? ¿Cuál creen ustedes que podría ser, lectores míos? Piensen, piensen, antes de continuar leyendo: ¿cuál podría ser el resultado en la comparativa si tenemos en cuenta que estamos hablando de relaciones sexuales de 3 minutos de duración?** Sí, 3 minutos, que de eso es de lo que estamos hablando según el artículo de la revista, de sexo rápido, eso que está de moda “aupado por las apps de contactos”. Y esto resulta importante dejarlo claro, porque si hablamos de sexo rápido (“aquí te pillo…”) hablamos de un sexo que no puede requerir ni de prolegómenos ni de calentamientos. Tan claro como tener que aceptar como indiscutible, tal y como hace el artículo en cuestión, que ambos sexos se enfrentan al sexo rápido en las mismas condiciones de deseo y con el mismo interés por él (¿). ¿Cuál podría ser, entonces, el resultado de esa comparativa que lógicamente trata de constatar o encontrar… diferencias?

Muy, muy fácil:

  1. “Sucede muy a menudo que cada uno, y más él, tiene la atención más centrada en satisfacer su propio placer en un tiempo record”.
  2. “La mujer disfruta más del sexo rápido, dado que su cerebro, el órgano más poderoso de la sexualidad, consigue de antemano que el encuentro resulte excitante”.

Y tal y como puede verse, y con independencia de lo que pudiéramos aceptar como Verdad (que si fuera verdadera nos eximiría hablar tanto de Igualdad), la mujer es siempre más y mejor aun a pesar de la manifiesta incompetencia (por egoísmo ¿innato”?) del varón, que siempre es el malo en todo.

Y como también puede verse la cosa va, ya como en todo, de récords… y de amor, mucho amor.

[En su artículo, el gran Javier Cercas dice en negrita:

“No entiendo que después de siglos de maltratos y explotación despiadados, las mujeres sigan aguantándonos, queriéndonos y cuidándonos”

Ante su manifiesta ignorancia respecto al conocimiento de la mujer, yo le contesto:

*Comparativa que resultaría innecesaria en caso de que se creyera verdaderamente en la Igualdad.


**Sí, 3 minutos, que de eso es de lo que estamos hablando, según el artículo de la revista: de sexo rápido, eso que está de moda “aupado por las apps de contactos”. 3 minutos es el tiempo considerado para hablar de sexo rápido por comparación al que los expertos determinan que es el habitual de una relación sexual normal, que según ellos es de entre 7 y 13 minutos. Lo que sin duda daría para otro análisis.

sábado, febrero 11, 2017

Premios Goya y la mujer

Un tal Jesús Mota (que no José Mota) decía hoy en El País que el IVA no era un problema relevante para la industria cinematográfica española. Lo explicaba muy bien en la misma página del editorial. Con una reducción del IVA al 10% en vez de al 21% no se solucionaba el problema que la industria dice tener, que no es otro que la falta de espectadores, esto es, la falta de ingreso por taquilla, esto es, la falta de dinero con la que poder financiar otras películas, la falta de músculo en una industria en la que pocos quieren invertir.


De hecho, en los Premios Goya de este año se ha pasado de puntillas sobre el asunto. Quizá porque, como bien se hizo saber en su retrasmisión, éste ha sido un buen año para el cine español: más estrenos, más espectadores, más dinero. La cuestión es que pudiendo haber incidido en el asunto del IVA como objeto de crítica y reivindicación no se ha hecho. Y el gremio sabrá por qué, pero no deja de ser algo desconcertante. Sobre todo si sabemos lo que el gremio disfruta regodeándose en la denuncia y en la reivindicación activista.


¡Y tampoco hay ninguna Guerra contra la que “luchar”! [O sí, pero fuera de España, lo que al parecer la hace irrelevante para los cómicos españoles. "No a la guerra" sólo si está en ella involucrada Españita].


Así, ¿qué hacer en los Premios Goya este año?, ¿qué hacer para no abandonar ese espíritu crítico, reivindicativo y activista que tan cachondos les pone a los del gremio? Pues fácil, buscar un asunto que les permitiera seguir con la queja, la denuncia y la reivindicación; y nada mejor (a falta de otro más coyuntural) que el asunto de la mujer y su discriminación(?). Que ese nunca falla.


Y por ese lado se escoró este año la “necesaria” carga ideológica que al parecer debe contener la anual entrega de premios. 


[Por cierto, desde que escribí el último post ](http://albertoadsuara.blogspot.com.es/2017/01/mujeres-y-arte.html) a ahora se ha publicado en MAKMA otro artículo sobre el asunto (http://www.makma.net/el-arte-de-vender-arte/). Habla la Asociación de Galerías de Arte de la Comunidad Valenciana, compuesta por 18 galerías de las cuales 16 se encuentran dirigidas… ¡por mujeres! ¿Y qué se dice en el reportaje escrito por la infatigable reivindicadora Bel Carrasco? Pues que se necesita más presencia de la mujer en el mundo del arte.


Pero ¿acaso es que su presencia es realmente poca?* Desde luego que, dada la cantidad de mujeres que dirige y representa el sector comercial de ese mundo vinculado a la sensibilidad, podría decirse que NO, que su presencia es incluso abrumadoramente mayoritaria. Sin embargo siguen quejándose de la poca presencia de artistas-mujeres en las galerías de arte (?), exponiendo en galerías de arte.


Seguro que a estas alturas del post ya hay gente que cree tener la respuesta a ese desfase señalado por las mujeres a modo de denuncia. Seguro que hay gente que piensa que todo el mal (que se significa en esa diferencia cuantitativa respecto al hecho expositivo) proviene, cómo no y una vez más, de las estructuras patriarcales tradicionales y machistas que impiden a las féminas estudiar carreras como la de Bellas Artes.


Pero resulta que NO: que tal y como en los dos artículos se deja bien claro (tanto en el publicado en El Mundo y comentado en anterior post como en el recientemente aparecido en MAKMA), ya hace años en los que el porcentaje de mujeres que estudian Bellas Artes supera con creces al de los hombres; ellas mismas lo dicen: un 70% de mujeres respecto a un 30 % de hombres.


¿Entonces, qué es lo que quieren las galeristas cuando en los medios exigen más visibilidad para las de su género?


¿Pero no son ellas las “dueñas” del arte que se exhibe? ¿No son ellas quienes programan su exposiciones y quienes eligen a los artistas?


¿Entonces, qué es lo que quieren esas mujeres -que controlan la faceta expositiva de ese sensible mundo del arte- que según ellas mismas discrimina a las mujeres artistas?


Volviendo a los Goya:


¿Que quiere Ana Belén cuando en los Goya pide -toda seria y circunspecta- más presencia de la mujer en el cine? ¿Que haya más actrices? No lo creo, las hay a montones (con o sin trabajo). ¿Que las actrices se planteen dirigir? Tampoco lo creo. Nadie tiene por que hacer aquello que no le apetece, como bien sabe la propia Ana Belén ¿Que haya más protagonistas femeninas? No creo que sea eso lo que pidiese, ya que con esa reivindicación sólo estaría haciendo alarde de una tremenda incultura (véanse programaciones). ¿Que haya más directoras? Bueno, pero ¿salidas desde qué grupo de mujeres estudiantes (o no) que no muestran interés por la dirección cinematográfica?¿O acaso es que hay grandes directoras discriminadas y humilladas por la industria sólo por el hecho de ser mujeres? ¿Entonces? ¿Y por qué más directoras y no, por ejemplo, más sonidistas? ¿Será que hay más sonidistas hombres que mujeres porque el sonido les interesa más a los hombres que a las mujeres? ¿Qué tiene la dirección que no tenga el sonido para que resulte más glamourosa su reivindicación? ¿Quién quiere ser sonidista? 
¿Por qué entonces se ponen tan cachondos los del gremio cuando Dani Rovira o Ana Belén (y otros) reivindican más presencia de la mujer en el cine si no es porque lo que les pone cachondos es sólo el hecho de reivindicar -lo que sea- con la queja, el lamento y el enfado por en medio?


[Pero volvamos al artículo de MAKMA (sobre mujeres galeristas)].


Para la peridista del artículo “El arte de vender el arte”, la tarea de vender arte es “Una tarea que exige combinar cualidades diversas: espíritu empresarial, visión comercial y, sobre todo, sensibilidad artística para detectar nuevas firmas que reflejen las tendencias de cada momento. Además, sutileza psicológica para lidiar con los creadores y los clientes, con sus respectivas manías y exigencias. Este cúmulo de factores imprime un fuerte carácter vocacional y hace que la venta de una obra de arte pueda considerarse, en cierta manera, también una forma de arte. Un arte para el que parecen mejor dotadas las mujeres como demuestra su creciente presencia en este mundo”.


Así pues, ya lo sabemos: hay cosas para las que están más dotadas las mujeres que los hombres.


Y conviene recordar que:


Después del mandarinato de Juana Mordó en España, el mundo real del arte estuvo desde finales de los setenta muchos años en manos de Juana de Aiizpuru, María Corral, Cármen Jiménez, Helga de Alvear, Soledad Lorenzo, Elba Benítez, Elvira González, Oliva Arauna, las Moriarty, Oliva María, Rosa Martínez, Estrella de Diego, Evelyn Botella, Rosa Olivares, Pilar Parra, Marta Cervera, Elena Ochoa, Ana María Guasch... Ellas lo controlaban TODO, ellas configuraron el panorama que representaba el arte español y foráneo en nuestro territorio. Y diseñaron la estrategia de expansión. Ellas impusieron su criterio, algo contra lo que no hay nada que objetar, digo yo. ¿O sí?