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sábado, diciembre 07, 2019

Greta en la cumbre (silogismo para principiantes)


O: La foto a pesar de todo
O: Greta sin garbo
O: El poder de la inercia

Un silogismo es un razonamiento formal que establece una conclusión necesaria a partir de dos proposiciones o premisas dadas. Así, para que haya silogismo son necesarias dos premisas y una conclusión; las premisas pueden ser mayores y menores pero no pueden ser falsas si lo que pretende el silogismo es una conclusión que debe ser necesaria. El ejemplo más usado desde la la Filosofía es el siguiente: A) Todo hombre es mortal, B) Sócrates es un hombre, C) (Conclusión) Sócrates es mortal

Aquí hemos tirado la casa por la ventana y hemos propuesto un silogismo con 8 premisas para que pueda entenderse como más necesaria la necesaria conclusión. Los silogismo en realidad se construyen con sujeto, verbo y predicado, pero aquí, como hemos tirado la casa por la ventana, los hemos construido con argumentos algo más complejos.

Premisa 1) La Verdad. Es un hecho que la Verdad no vive su mejor momento. Siempre ha sido un concepto que ha generado suspicacias entre los pensadores, suspicacias que nos han conducido hacia la última de sus concepciones. Así, el desprestigio de la verdad es ya total en esta era tan posmoderna como digital. Podría decirse que hemos alcanzado el máximo nivel de relativismo, ese que anuncia que hay una verdad por individuo. Ahora bien, si no hay Verdad, siquiera aproximada, nada hay en lo que creer. Y el pensamiento se reduce a la mera opinión.

Premisa 2) Los políticos. Si se trata de generar una premisa sólo vale decir de ellos, los políticos, lo que realmente son: personas (?) que dadas las circunstancias actuales, sobre todo aquellas relacionadas con el concepto de Verdad (concepto que debería ser importante para un político si lo que pretende es rechazar ciertas Ideas para imponer las suyas), pueden cambiar de opinión de un día para otro sin que eso les genere ningún problema moral. Si un tipo que nos representa puede un día decir algo -en tanto que verdad propuesta- y al día siguiente puede decir (sostener) lo contrario sin que ello le pase factura es que verdaderamente estamos viviendo el máximo grado de relativismo, el mostrenco: ya no sólo hay una verdad por individuo, sino que hay miles de verdades en cada individuo. Ahora bien, si uno puede decir (sostener) una cosa y su contraria (dependiendo sólo de sus intereses exageradamente coyunturales) porque sabe que eso no le va a pasar factura aun cuando de esa apostasía se colija una contradicción insoportable, ya no será posible el Pensamiento.

Premisa 3) Corrección política. La corrección política no es más que una estrategia cuyo fin último es hacer irresoluble el mismo problema que desde ella se denuncia. Se trata, pues, de una estrategia que propone una solución perfectamente ineficaz con el fin de perpetuar esa estrategia que además de generar pingües beneficios tranquiliza la conciencia de los ignorantes. Tal es la perversión. Lógicamente, la corrección política castiga el Pensamiento,

Premisa 4) Redes Sociales. Como no existe la Verdad, sólo existen opiniones. La Opinión. Cada cual tiene su verdad, la que defiende a capa y espada en su twitter nickeado. Como no existe la Verdad, todas las opiniones valen lo mismo. Cada cual tiene su verdad, una verdad, por tanto, que sólo puede ser minúscula y despreciable dados los a prioris. Una verdad que, sin embargo, no por ser inocua deja de expresarse con una soberbia innecesaria por incoherente. Y si toda opinión es inocua por despreciable (además de prepotente) no podrá darse el Pensamiento.

Premisa 5) Libertad de expresión. No la hay, no hay Libertad de expresión. Todos hablan del triunfo del neoliberalismo en el mundo, un sistema que ha generado la alienación del individuo en tanto que consumidor y usuario. Pero esto es falso. O Verdadero a medias. En un sistema neoliberal la libertad de expresión sería tan sagrada como la propiedad privada. Y la Libertad de expresión queda negada ante la imposibilidad de decir públicamente todo aquello que contravenga lo impuesto por la Corrección Política (véase). Y la falta de Libertad de propiedad privada queda patente con el terror que sufren políticos y leguleyos ante los casos de okupación. Así, la negación de la Libertad de expresión viene dada por legislaciones, las que promueve la Corrección Política, las que impone el Estado. Pero donde no hay libertad no puede haber Pensamiento.

Premisa 6) Negocio. A lo mejor es consecuencia del neoliberalismo... capitalista, no lo sé, pero la verdad es que todo hoy en día es negocio. Diríase que sólo eso. Pero el caso es que lo que más dinero mueve no es la compra de ropa o de dispositivos, ni la prostitución ni los videojuegos, sino las subvenciones a grupúsculos que dicen querer acabar con la maldad que habita el mundo. Negocio es, más que nada y por encima de cualquier otra cosa, decir públicamente que se está comprometido con una causa social (ya sea la feminista, la climática, la migratoria, la identitaria...).. Así, el verdadero negocio se encuentra estrechamente vinculado a la Corrección Política, entre otras cosas porque ésta sustituye la búsqueda de conocimiento por la suscripción a la buena voluntad. Y un mundo dominado por la pereza auto-satisfaciente es un mundo sin posibilidad de Pensamiento.

Premisa 7) Futuro. El futuro ya no llega ni a mañana. Si se estira algo más (pasado mañana, pongamos) es porque ya se sabe la fecha de lanzamiento del último modelo de nuestro móvil favorito, sólo por eso. Y en un mundo sin futuro a nadie le interesa el Pensamiento.

Premisa 8) Pueblo. Desde hace unos pocos años ya no hay pueblo (ciudadanos), hay sólo consumistas adictos y usuarios radicales y bienintencionados; es decir, gente. Gente, eso sí y valga la paradoja, con opinión propia... pero ignorante como hemos ido viendo en todas las premisas. Gente dedicada al yoga, al tai chi, a los maratones, a los medio maratones, a los ultramaratones, al couching, y a los medicamentos. Y un mundo sin ciudadanos pero con mucha gente no necesita del Pensamiento.

Conclusión: la inercia controla las acciones individualidades, que están todas ellas dirigidas y se encuentran necesariamente alienadas cuando se retroalimentan con autosatisfacciones falseadas.

No hay más que ver a los periodistas seguir a Greta por el andén de la estación para conseguir una foto suya. Los periodistas somos nosotros.

domingo, agosto 05, 2018

Ideología y estupidez


Ideología y estupidez

O ¿Por qué a todos los artistas les pone tan cahondos ideologizar su discurso?

Resulta curiosa la facilidad con la que los artistas -de la farándula- se empeñan en politizarlo todo en sus declaraciones públicas; resulta curiosa la urgencia con la que los artistas, todos, necesitan posicionarse ideológicamente cuando expresan su opinión públicamente. Hablen de lo que hablen en las entrevistas (o en la recogida de premios en Festivales de Cine) lo que siempre parece apremiarles es la necesidad de dejar clara la nobleza de su corazón, la pureza de su ser de luz. Así, siempre que un artista es entrevistado o conminado a hablar para un medio público acaba siempre por derivar su discurso hacia la reivindicación con un compromiso social, la lucha contra la desigualdad (sic)... Y cuando el partido que gobierna no es de izquierdas entonces su discurso acaba incluyendo el éxtasis verborreico que provoca el puro goce e el entrevistado o del declarador.

Pero ¿por qué a todos los artistas les pone tan cachondos ideologizar su discurso? Pues fundamentalmente porque son imbéciles. O estúpidos, no sé muy bien. Tampoco sé muy bien si esto les pasa sólo a los artistas, pero el caso es que a todos ellos les pasa. O quizá se deba al periodismo del hoy, tan corrupto y ponzoñoso. Podría en todo caso haber dos tipos de artistas: los que acaban ideologizando su discurso porque saben que eso es lo que se espera de ellos en los medios y en los receptores de esos medios, y los que se creen verdaderamente seres de luz. No sé aún cuál de los dos tipos es más imbécil. Lo que sin embargo sí está claro es que la Segunda Ley de Las Leyes fundamentales de la Estupidez Humana (Cipolla) es la Ley favorita de los artistas, que son esos seres que pueden acometer el ejercicio de su profesión con auténtica sensibilidad y maestría siendo, al mismo tiempo, unos perfectos estúpidos. Al menos la gran mayoría de los que hacen declaraciones públicas.

Hace poco la comparsa del Gran Wyoming Sandra Sabatés entrevistaba a Itziar Castro, la actriz que estuvo nominada este último año a la mejor actriz revelación y a la que desde hace un tiempo a esta parte no le hace falta trabajo.

Pregunta la circunspecta Sandra Sabatés a la oronda Itziar, ¿Tener una XXL te ha limitado en una profesión que vive de la imagen?

Aquí ya sabemos por dónde quiere ir la Sabatés, que no es otro sitio que por la bronca, la queja, la reivindicación, la lucha, la opresión, el victimismo, el machismo, el patriarcalismo, etc., ya saben ustedes. ¿Y todo esto -se podría argüir en mi contra- lo sabes ya a partir de una pregunta tan inocua o tan elemental? Por supuesto; no hace falta ni un ápice de susceptibilidad para saber por dónde va el periodismo de hoy en día, tan vinculado a la Corrección Política y sus derivados. Nada en el periodismo de hoy es ni ingenuo ni casual ni inocuo. Y todo va encaminado hacia lo mismo. De hecho la pregunta es ciertamente improcedente, si no imbécil, cuando a quien está entrevistando no es a una gorda que reclama lo que le es negado por gorda, sino a una triunfadora. En cualquier caso, ya digo, en la pregunta ya venía implícita una cierta intención pues resulta a todas luces falso que una profesión -en este caso la del cine- viva de la imagen, e igual de falso que los representantes de esa profesión lo hagan. La lista de actores y actrices poco agraciados físicamente y con éxito (debido a los personajes o las mismas extraordinarias interpretaciones) es ilimitada. Es más, son precisamente quienes se empeñan en hacer distinciones entre guapos y feos, para hablar de discriminación, los que verdaderamente acaban generando un problema (de discriminación) donde no lo había. Son cosas de la Corrección Política, que con lo que se pone cachonda de verdad es con la existencia de problemas. Por eso su esfuerzo va siempre encaminado o a generarlos donde no los hay o a no permitir que se solucionen nunca. Lo que les pone cachondos a los resentidos es la lucha, sólo la lucha. O sea, la existencia del problema.

Las respuesta de Itziar es, en cualquier caso, tan fantástica como clarificadora... ¡a pesar de las intenciones de ambas!

“Es como un pez que se muerde la cola o un arma de doble filo; es cierto que hay más personajes a los que no puedo acceder porque si en el guión no pone gorda no me suelen llamar, pero también he tenido suerte porque por el hecho de que pusiera gorda me han llamado a mí porque hay menos actrices de mi perfil y entonces he accedido a papeles diferentes, a películas de terror , a películas dramáticas, como Blancanieves, y he trabajado con Peter Greeneway y he hecho una versatilidad o un abanico de posibilidades diferentes, pero sí que es cierto que si no pone gorda es muy probable que no me llamen”.

[Aquí he de hacer un pequeño paréntesis porque hay algo en este final de respuesta que si no se ve en el audiovisual no se llega a percibir. El tono con el que hace su última afirmación casi que podría ser el que se correspondiera con una queja absoluta: la de fíjate hasta qué punto es canalla (hijo de puta) el sistema que si no llego a estar gorda no me llaman. Sé, sé que carece de sentido este tono de queja en esta afirmación por la contradicción profunda que conlleva, pero la cosa es así. Tienen tanta ganas de quejarse que se les va la olla y muestran su verdadera cara, la del odio, la del rencor, la de la violencia, en definitiva la de su goce, porque en eso está la mujer del hoy: en el puro goce delirante que le viene ante la exigencia de un empoderamiento necesario. De ahí que se haga un verdadero lío cuando intenta responder a una pregunta que asocia la obesidad a lo nada saludable. La pobre Itziar no sabe por dónde salir y acaba diciendo que de momento va a posponer cualquier tipo de dieta. Aquí podemos observar el porqué hoy en día resulta más más rentable ser "diferente" que "normal", de hecho la buena de Itziar no quiere adelgazar, eso es al menos lo que dice, y que por eso aplaza cualquier tipo de dieta. Pero sin dejar de quejarse por su doble discriminación (mujer y gorda), de hecho en todas sus entrevistas aprovecha para hablar de "gordofobia" cuando en realidad todos sabemos que siempre habrá trols y haters en la red pero que no dejan de ser una pandilla escuálida que resulta despreciable a lado de lo que piensan sus compañeros de profesión y la mayoría de espectadores sensatos, que son los únicos que al fin y al cabo importan. Por 4 desgraciados, alguien encuentra necesario, una vez más, llenarse la boca de desprecios que incluye a todos los varones, pues son los varones los que en última instancia aparecen como responsables y culpables de una sociedad corrompida por el heteropatriarcalismo machista]

Voy a intercalar ahora mis pensamientos entre los suspiros quejumbrosos de quien, por estar en el ajo, no puede dar puntada sin hilo, aún cuando los hechos se encuentren en contra ("arma de doble filo") de sus previsibles argumentos ideologizados. Responde, pues, Itziar con mucha seguridad:

“Es como un pez que se muerde la cola o un arma de doble filo...

¿Qué?, ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Te ha limitado, sí o no?

...es cierto que hay más personajes a los que no puedo acceder...

Claro, como cualquier actor o actriz que no cumple los requisitos del personaje, por no hablar de quienes no pueden acceder a ninguno porque están en al paro desde que acabaron la carrera de Arte Dramático. O bien porque no tienen contactos o bien por lo que sea. O sí los cumple pero no ha contado con la suerte, tu suerte, amiga.

...porque si en el guión no pone gorda no me suelen llamar...

Como tampoco llaman a un actor adolescente para hacer de jubilado. ¡Y aún que te llaman (“no me suelen llamar”)!, que a muchas actrices guapas no las llaman ni para hacer de guapas.

...pero también he tenido suerte porque por el hecho de que pusiera gorda me han llamado a mí porque hay menos actrices de mi perfil...

Así que te han llamado por lo que eres, que es lo que pones en tu perfil. ¿Cuál sería la queja entonces? Por lo menos te han llamado, algo que no pueden decir, las pelirrojas (en paro y esperando castings), las guapas (en paro...), las bajitas (en paro...) o las colombianas (en paro...), que no estaban gordas cuando se requería un papel de gorda.

...y entonces he accedido a papeles diferentes, a películas de terror , a películas dramáticas, como Blancanieves, y he trabajado con Peter Greeneway y he hecho una versatilidad o un abanico de posibilidades diferentes, pero sí que es cierto que si no pone gorda es muy probable que no me llamen”.

Es decir, todo se lo debe al hecho de estar gorda. Si hubiera sido esbelta, guapa y políglota no la habrían llamado. Y en efecto, hay muchas mujeres perjudicadas cuando las necesidades del ciertos guiones requieren una gorda, muchas; esbeltas, guapas, políglotas... Algo que en el fondo disturba a la periodista que no parece hacerle mucha gracia que Itziar muestre tanto agradecimiento a su estado y se le escape, casi sin querer, tanta alegre vitalidad. De hecho hace oídos sordos y continúa con aquello para lo que ha sido adiestrada, que es gozar (y hacer gozar) con la queja victimista (que en última instancia se legitima ante la opresión machista heteropatriarcal) y por ello no se dirige a la Itziar actriz y prefiere dirigirse a Itziar la gorda: “En algún momento te has planteado dejarlo y dedicarte a algo que no dependa de la imagen?

Que no imbécil, que no, que no te has enterado de nada; que Itziar está viviendo su momento de gloria, que no le falta trabajo y que ya no sabe por dónde tirar en tu entrevista oscura y malediciente. Lo que no quita para que Itziar también se encuentre en el ajo debido a los dividendos que produce a todos los niveles. Resulta muy guay, muy cool y muy rentable ser mujer y muy víctima. Aún cuando te vaya muy bien.

De hecho la comprometida Sabatés pregunta ¿Qué es lo más fuerte, lo más duro que has tenido que escuchar por tu físico?”. Ante lo que la dispuesta pero algo consternada (no se esperaba una pregunta tan innecesaria y estúpida) Itziar responde “Lo más duro fue, yendo con mi hijastra, tener que escuchar a un vecino conduciendo decir ¡gorda, cómete un no sé qué!, cómete unos donuts...”, y acto seguido cuenta que su hijastra se quedó sorprendida ante el insulto hasta el punto de preguntarle, y que ella tuvo que explicárselo: me insultan por “ser diferente”. Así, eso es lo más fuerte y lo más duro que ha tenido que escuchar por ser gorda: y vino de ¡un vecino... que estaba conduciendo!

A punto de acabar la entrevista la Sabatés vuelve a la carga: “las actrices denunciáis la brecha salarial respecto a los actores que muchas veces obtienen los mejores papeles, los protagonistas acaban siendo para los hombres o que incluso a medida que vais envejeciendo cada vez os llaman menos”.

Que no Sabatés, que no, que los emolumentos de cada actor y de cada actriz los marca el mercado. Carmen Machi (¿es guapa o fea? porque lo que sí es, es una gran actriz) cobra más que una actriz jovencita advenediza aún cuando el papel de Machi pudiera ser más exiguo, pero lo que en última instancia cobra Carmen Machi es lo que una productora está dispuesta a pagar en función de sus presupuestos y sus expectativas. Y punto. Y puede que lo que cobre Carmen Machi por un papel protagonista en una determinada película sea mucho más que lo que podrían cobrar el varón protagonista de otra. Porque todo depende de muchos factores. Y lo de que los varones se llevan los mejores papeles, nada, monada. ¿O es que no ves ni cine ni series?

Tampoco Itziar deja de aprovechar las circunstancias políticamente correctas para sacarles partido. De hecho éste fue el titular y subtitular de un artículo/entrevista publicado en el periódico El Mundo y la respuesta a una de las preguntas. Recorto y pego:

Itziar Castro, nominada a un Goya, alerta sobre la 'gordofobia' en el cine

En su encuentro con LOC, la actriz de 'Pieles' también hace una llamada de atención a la industria audiovisual para que cambie "la perspectiva".

¿Nota esta 'gordofobia' a la hora de conseguir un papel en un casting?

En este país aún nos queda mucho por hacer. Faltan muchas series o proyectos a nivel audiovisual donde se vean mujeres diferentes, como pasa, por ejemplo, en 'American Horror Story'... Aquí pasa en 'Vis a Vis', pero más allá... - Es una cuestión de intentar cambiar la perspectiva.

Definitivamente aquí nadie ve ni cine ni series; ni los periodistas ni los propios actores: merluzos de idea fija. Ignorantes o resentidos. ¿Industria audiovisual? ¿Quienes son los responsables canallas de esa industria a la que hay que cambiarle la perspectiva? ¿Como hacerlo? ¿Obligando a los guionistas a introducir mujeres “diferentes”? Hay que joderse.

lunes, enero 15, 2018

Es que me muero de risa con el mundillo del arte II

Hace unos días aparecía esta noticia a toda página en la contraportada de El País:

“Una exposición repleta de falsos 'modigliani'”

La contundencia de la noticia se vale por sí misma, ya no tanto por lo que dice cuanto por lo que significa. Decir repleta no es decir cualquier cosa, es decir, repleta. Tal y como el mismo subtitular reza con un tipo de letra intermedia:

“Un informe policial asegura que un tercio de los cuadros exhibidos en Génova la pasada primavera no eran auténticos”

Lo cierto es que el Arte Moderno y Contemporáneo tienen sus cosillas. De hecho, son las cosillas que envuelven a ese Arte Moderno que comenzó a imponerse a finales del XVIII las que de forma previsible nos condujeron a su inevitable acabamiento. Y así le ha ido al Gran Relato que fue la Historia del Arte: que ha desaparecido en los bajos fondos de la Revolución Tecnológica. Aunque haya tanta gente que se muestre reacia a percatarse de esa desaparición, bien por inercia, bien por melancolía, bien por intereses económicos.

Así que el Arte fue un sueño -de la razón- que transcurrió entre Revoluciones, la Francesa y la Tecnológica. Ese periodo de tiempo en el que el Arte se imponía a dedo... ya no por Reyes, como en el Antiguo Régimen, sino por Expertos; críticos, exegetas, historiadores, marchantes, políticos y narcotraficantes. No hay persona mínimamente informada que no sepa que el Arte Moderno surge, precisamente, cuando la maestría y la excelencia (de un arte al servicio del Poder) fueron sustituidas por la sinceridad y la autenticidad de unos seres (artistas) que justificaban su presencia en el hilo narrativo de la Historia a partir de un relato hiper-racionalizado, valga la paradoja y en contra de las apariencias.


El caso es que ¡“Un tercio de los cuadros exhibidos en Génova la pasada primavera no eran auténticos”!, dice la noticia […]. Perdón por la pausa, pero es que me da la risa y me cuesta escribir, se me emborrona la tinta con los lagrimones que se me escapan involuntariamente. Sobre todo cuando pienso en los más de 100.00 visitantes que salieron del Palacio Ducal cachondos por la ingesta de Alta Cultura. Si verdaderamente fueran dignos de tanta cultura exquisita exigirían la devolución del dinero de la entrada, y los padres y profesores pedirían compensación por los daños y perjuicios causados por la pérdida de autoridad ante hijos y alumnos. Me meo. Perdón, pero es que me imagino a esos profesores de instituto intentando culturizar a los amantes de Netflix señalando la genialidad de lo que habían hecho unos cuantos mindundis... y me meo. Perdón de nuevo, pero es que leo las conclusiones de la experta (Isabella Quatttrocchi) que ha analizado las obras expuestas, “están vulgarmente falsificadas” y es que no lo puedo evitar, me meo. Y perdón.

Para completar información:
https://albertoadsuara.blogspot.com.es/2017/08/es-que-me-muero-de-risa-con-el-mundillo.html

miércoles, marzo 07, 2012

La radio

La enchufas a la hora del despierte, una hora que debe ser temprana y aproximadamente “exacta”, o en punto o a y media. Te encuentras así con el editorial de turno; de turno y oficio. Serio y circunspecto. Siempre. Narrado con señales evidentes de quien se muestra perplejo, perplejo ante la barbarie que describe, la de la corrupción y la maldad. De quien se muestra perplejo y se dice desamparado ante el putrefacto estado de las cosas. Voz gruesa en precisión actoral semi-improvisada. Matinal strasberguiano y diario de periodistas locutores que se expresan de “dentro a fuera”. En todas las emisoras. Una extraña musiquilla sube y baja el volumen durante el editorial de turno para acentuar el carácter paranormal de lo descrito. Extraña musiquilla de acompañamiento en todas los monólogos de todas las emisoras. Poco más allá de ese contundente inicio se da paso a la publicidad; así, e inmediatamente después de un discurso que te ha llevado hasta el cajón de los cubiertos en la cocina con el ánimo perfectamente turbado, una voz simpática y risueña te insta a comprar una loción para que te crezca el cabello, y después que te recomienda unas píldoras fantásticas para ir de vientre, y después otra que te aconseja poner una alarma de seguridad en nuestras frágiles viviendas. Se te dan teléfonos de restaurantes, y de clínicas de estética, y de concesionarios de automóviles. Y se te olvida por unos instantes el discurso que casi te lleva a cometer una locura. Pero entonces regresa a antena el locutor/master y retoma el asunto del día, que siempre es un asunto que ha tocado la fibra al mismo locutor y que le obliga a mostrar su indignación, su indignación de locutor con convicciones. Y por ello se muestra siempre perplejo y desamparado. Casi siempre con razones. Así, cuando aparentemente la publicidad ha acabado, entra de nuevo en antena el master/monologuista para hablar con una de sus colaboradoras acerca de las maravillas de, pongamos el Corte Inglés, que tiene durante esta semana precios especiales en la sección de ropa interior. Surgen indefectiblemente bromas al respecto. De monologuista, claro. Inmediatamente se retoma la circunspección, se resume lo dicho en el editorial y con un pequeño cambio de tono, se introduce la voz de la firma invitada, la de uno de los comentaristas habituales. Se trata de un opinador que lee su texto escrito. El opinador lee su texto con aire de catedrático de poesía decimonónico. “Soy un sabio y esta es mi docta y mesurada opinión” vienen a decir, entre líneas, todos los comentaristas que leen en la radio sus casi siempre acertados diagnósticos buenistas. Acabada la lectura se produce siempre un pequeño intercambio de halagos entre el locutor contrariado y el erudito y enfurruñado colaborador. Se aprovecha para ironizar sobre algo y el locutor lo despide levantando curiosamente el tono de voz. Por cierto, hay siempre algo en ese innecesario y bien distribuido levantamiento de voz que resulta repelente en la medida en la que es usado para que la publicidad sea efectiva (un oyente en contacto permanente con el drama no sería nunca presa de la publicidad que sustenta la misma emisora, por eso los locutores juegan tanto con las entonaciones impostadas). De hecho de la sobriedad absoluta se ha pasado a cierto tono ligero con un simple cambio de entonación. Ahora la publicidad vuelve, pero esta vez sin haber sido prevenida, anunciada. A bocajarro pues: clínica canina para tu mascota y otro revitalizante con nombre propio. Lapsus largo de publicidad en el cambio de hora y llegan los deportes: 10 minutos hablando de la rodilla de un delantero centro que no se sabe si jugará o no el próximo partido. La sensación de tragedia en la que nos había metido el editorial se ha difuminado un poco hablando de espinilleras y camisetas húmedas. Acaba la sección deportiva con otra subida de tono y con un poco de música espectacular. Regresa el monologuista/master y comienza de nuevo su discurso. Y cuando digo de nuevo quiero decir de nuevo, pues es el mismo que ha pronunciado una hora antes. Exacto. Tan exacto que vuelves al cajón de la cocina y esta vez llegas a asir con seguridad el cuchillo jamonero, ahora con voluntad más decidida. La intensidad del discurso, de todos los discursos de todos los masters/locutores/monologuistas de todas las cadenas de radio se caracterizan por lo mismo: por la sobriedad, la circunspección de un tono que resulta acorde con el hundimiento del estado actual de las cosas, el que describen con precisión critico/cirujana. Es el hundimiento que describen el que precisamente les hace ponerse graves, apocalípticos, agoreros. Con razón. Y es también el que te ha llevado al cuchillo jamonero. Porque desde un tiempo a esta parte no hay otra posibilidad que discursos/editoriales/monólogos demoledores, desoladores. De hecho el monólogo es el mismo en esta segunda franja horaria pero más intenso, más elaborado, más directo. Porque el estado actual de las cosas no sólo es peor que el de ayer, sino que es mejor que el de mañana. Llega la hora de presentar a los tertulianos (las 8:30 aprox.), esos tipos que saben lo mismo de fondos reservados que de virutas de jamón de bellota. Son presentados y acto seguido se da paso a la publicidad. Antes de que vuelvan a abrir la boca entra en antena un invitado que tiene a bien responder las preguntas del monologuista contrariado por el estado actual de las cosas. Turno de preguntas de los tertulianos para el invitado. Una por cabeza. Y paso a la publicidad. Todos parecen tener mucho que decir, pero los turnos, ya se sabe, no dan para mucho. Sólo manda quien paga. El invitado es despedido y se quedan los tertulianos para acometer 2 0 3 intervenciones más entre paso a la publicidad y paso a la publicidad.

Entonces sucede: en el momento álgido de ese dramatismo que todos los monologuistas de todas las emisoras conculcan a diario a los oyentes emerge el definitivo y sorprendente cambio de tono; aproximadamente después de tres horas de descripciones macabras y formulaciones agoreras que no carecen de fundamento los locutores/monologuistas de todas las importantes cadenas de radio cambian definitivamente el tono de voz y comienzan, a las 10 de la mañana, las secciones más divertidas, dicharacheras y disparatadas. Así, o abren los teléfonos para que los oyentes cuenten anécdotas sucedidas en los ascensores o se ponen a hablar de los deslices lésbicos de Isabel Pantoja. A partir de ahí todo de disuelve: lo que era una descripción precisa de la monstruosidad que vivimos -y nos espera- ha dado lugar a risas necesarias, laxitud amarilleante, humor histérico, anecdotario excéntrico y desenfado juvenil. Y tú, que hacía unos minutos habías cogido un cuchillo jamonero con la intención de cercenar tu yugular (conminado por ese mostrenco estado de las cosas perfectamente descrito por los mismos monologuistas comprometidos) te encuentras con que de repente todo da la risa.

Addenda. Llevo varios meses preguntándome por qué fallan realmente las revueltas estudiantiles y las verdaderas rebeliones de un pueblo absolutamente humillado por sus corruptos dirigentes. Quizá la respuesta tenga algo que ver con “la forma de vida” de las emisoras de radio.

domingo, enero 15, 2012

Mentiras e impudicia

Negar la existencia de la verdad es dar manga ancha al sentimentalismo, ¡bobo!, -le dije-.

Post Scriptum. La primera en la frente. La primera declaración del nuevo y recién estrenado Presidente de Gobierno se corresponde con una MENTIRA. Su desconocimiento del decimal exacto respecto al déficit real no es causa suficiente para rechazar el término mentira en toda su extensión. Así, primera declaración, primera mentira. Y no pasa nada. Absolutamente nada. ¿De qué sería señal?, ¿qué señalaría el hecho de que la mentira campe a sus anchas sin obstrucción alguna en la política española? De hecho se miente, desde hace unos años, constantemente desde todas las instancias políticas que detentan poder. Y si se miente, y además con descaro y desfachatez, es precisamente porque la mentira es, ya, absolutamente inocua.

La cosa no resulta fácil de entender: Rajoy no sólo miente sino que además sabe que “todos” saben que se trata de una mentira. O dicho de otra manera: Rajoy sabía que resultaba perfectamente despreciable la cantidad de gente que podría creer (la verdad de) su afirmación y eso no le impidió pronunciar la mentira. Así, curiosamente, la mentira como una estrategia segura respecto al fin que se prevé: el del inmovilismo de la sociedad; pero no una sociedad cualquiera, sino una sociedad que se sabe gobernada por la mentira. Y que no le importa. Rajoy ha mentido, en definitiva, porque sabe que además de inocua la mentira política es, en un país adocenado intelectualmente, invencible. Rajoy ha mentido porque sabe que ya nadie quiere saber nada de la razón.

Rajoy sabe, como saben todos los políticos de esta España infausta, que el ciudadano no quiere argumentos razonados… porque no es la “razón” lo que se le ha inculcado y por lo tanto no está preparado para ello. Las humanidades fueron desapareciendo del mapa escolar al mismo tiempo en que se imponía la Corrección Política impuesta fundamentalmente desde un Sistema Académico hipócrita. Razonar es una pérdida de tiempo en un mundo que sólo admite UNA opinión pública. Razonar es una pérdida de tiempo en un mundo que se adapta a la demanda de las empresas; una pérdida de tiempo en un mundo regido por lo mercantil (¡Ay Bolonia!). Rajoy, sabe, como saben todos los políticos, que a falta de otras cosas en España se argumenta por sentimiento. O sea, no se argumenta.

El Sistema Académico Español lleva años desprestigiando la Verdad a instancias de una suerte de relativismo que fue importado, a su manera, de una metodología de campus universitario anglosajón. Pero dadas las características continentales de España y dados sus particulares condicionantes de estulticia intelectual históricamente cotejada, importó ese relativismo burlándose de la filosofía analítica y convirtiendo los estudios culturales en un juego para doctorandos y medradores españoloides. Un despropósito. Y de ahí que el relativismo español contenga características propias y de ahí que, por ello, podamos hablar de un relativismo folklórico, o de un relativismo de castañuelas. Que no es otro que un relativismo que no conformándose con despreciar la Verdad, se decide por la defensa a ultranza de la mentira. El proceso es complejo y digno de estudio porque en principio una cosa no lleva, al menos necesariamente, a la otra. En cualquier caso, un mundo en el que todas las opiniones valen lo mismo es un mundo perfectamente preparado para que reine la mentira. La mentira es invencible aunque sea sólo porque se basta a sí misma para ser. La mentira es la única verdad (rentable) en un mundo sin verdades. Ya no se trata de convencer mediante la razón o el embelesamiento (Teodoro y Apolodoro) porque ambas posibilidades exigen aún un esfuerzo argumentativo que ya nadie contempla. A la mentira, sin embargo, sólo le hace falta ser pronunciada para imponerse y triunfar. Y triunfará mientras el ciudadano prefiera creer que todas las opiniones valen lo mismo.

La perversidad de la Corrección Política consiste en eso, en haber generado su necesidad entre quienes no pueden renunciar a ella aún cuando se encuentren perjudicados por ella. El ciudadano español soporta el alud de mentiras constantes de sus dirigentes porque ante la tesitura que se le plantea prefiere creer que sus opiniones valen lo mismo que las de cualquier otro. Renunciando con ello a la otra vía, la de creer que hay verdades más verdaderas que otras. Mientras esa preferencia se encuentre instalada en la Opinión Pública la mentira campará a sus anchas. Y predominará el sentimentalismo.

martes, noviembre 22, 2011

Reaccionario yo

A.Están los integrados, por ahí. Con sus malditas redes sociales. Errando por ese pseudomundo de cursi y elemental denominación. Viviendo pues (en) el instante del ciberespacio. Todos usuarios. Atontados ante la necesidad de de ser reactivos, veloces: oportunos. Porque el don de la ubicuidad alienta al sujeto del hoy a tener que ser ocurrente pero también oportuno. Enganchados, todos. Con sus malditas arrobas, con sus nicks malditos, encubridores. La velocidad y la fugacidad como puesta en escena necesaria. Sin momentos privilegiados. La velocidad y la fugacidad homogeneizando el tiempo acrónico. Sin pasado y sin futuro. O mejor, sin pasado pero sobre todo sin futuro.

B.Los integrados con sus redes, jugando al ingenio. Creyendo. Sintiéndose afortunados por ser protagonistas de las maravillosas consecuencias logradas por el cambio de paradigma: los antiguos medios de comunicación unidireccionales y dictatoriales se han quedado por fin obsoletos gracias a la Revolución informática. Creen. Creen los usuarios de las redes sociales, los integrados. Creyendo pues en la Verdad que para ellos emana de toda interacción comunicativa, creyendo que toda interacción es por tanto un signo de libertad. Los integrados se creen libres ahora porque la comunicación no es ya unidireccional, esto es capitalista, o sea porque pueden comunicarse (sic) directamente con, digamos Rubalcaba o Rajoy (¡ay el twitter!). Y quien dice esos dice Bisbal, o Sánchez Dragó, o Ronaldo. Ilusionados, pues, millones de personas por poderse comunicar con la cúpula (los dioses). Creyendo por ello en su libertad, la que representa a la Libertad. Los integrados están encantados con el “tiempo real”. Con el instante del “tiempo real” y con su trato directo con los dioses. Y por eso son integrados… porque les gusta estar encantados. Enganchados pues ante la necesidad de estar encantados. A perpetuidad. Mientras, todo se ha de decir, los dioses llenan su panza de caviar.

A+B.Están los integrados por ahí, encantados. Quizá indignados, pero encantados. Creyendo que la comunicación es, por aparente, real. Creyendo en la comunicación, pues. Creyendo que el signo de nuestro tiempo es la comunicación y encantados de que la para ellos verdadera comunicación (la que es interactiva) les permita expresarse sin necesidad de formar parte de la cúpula. Y lo que es definitivo: encantados de comunicarse directamente con ella… y a tiempo real. Viviendo pues a tiempo real, esto es, a velocidad vertiginosa. Porque vivir sólo a tiempo real conlleva una forma de vida necesariamente apresurada. Para el interconectado (integrado) no existen la lentitud y la parsimonia porque no existe ni el pasado ni el futuro, sólo existe el movimiento. El presente continuo ya no se estira "hacia atrás" para recordar porque nada hay que recordar ya; y no se prolonga "hacia delante" porque no hay nada en lo que confiar ni nada que temer ni nada que esperar. El espacio ha sido devorado por el tiempo. Y un tiempo sin espacio, que además es necesariamente veloz, es un tiempo sin ética.

A-B + B-A.En 1971 el nada sospechoso Hans Magnus Enzensberger escribió un librito al que llamó Elementos para una teoría de los medios de comunicación. Cuando aún se hablaba de computadoras y no de ordenadores Magnus Enzensberger decía que la “libertad de opción de las masas ha sido siempre una ficción, dado que desde un principio se las alejaba sistemáticamente de los medios de producción y en consecuencia de la opinión pública liberal”. Y Bertolt Brecht decía 40 años antes que “la radiodifusión han de ser transformada de aparato de distribución en un aparato de comunicación”. Pues bien, hasta aquí hemos llegado. El voluntarismo de los antaño pensadores más sagaces y lúcidos se ha hecho realidad. Las redes sociales han servido, claro, para que las masas (que diría aquel) puedan expresar su sentir libremente y puedan comunicárselo al mundo entero. A tiempo real. Pero también se equivocaron porque sirven, sobre todo, para eliminar la pausa y el recreo. El Aquiles del hoy ha comprendido que muerto el perro se acabó la rabia, y por eso se ha cargado a la tortuga. La manipulación ya es, por fin, multidireccional. Y el caos absoluto porque el hipervínculo, puesto en manos de un Aqulies sin tortuga, es devastador.

A=B.1971 es el pleistoceno para un nativo informático. Y en 2011 unos cuantos millones de nicks se creen libres porque pueden comunicarse (sic) con unos avatares. Cuánta ingenuidad. O cuánta idiotez. Y a las pruebas me remito: así nos va.