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sábado, enero 11, 2025

Las cosas como son (las mujeres y los perros)

 Es una mujer, como tantas otras, resuelta. Siempre lo ha sido pero tuvo que serlo más después de su separación, la que se produjo por voluntad propia. Hasta entonces fue la mujer resuelta de un matrimonio en el que era él, el hombre, quien aportaba la seguridad de la empresa. Ella buscaba sus particulares formas de independencia, claro, fundamentalmente buscadas a través de lo laboral, pero lo que sin duda no podía faltar para que el proyecto familiar avanzara sin penurias era la seguridad que él proveía con su trabajo.

Sus innegables formas resolutivas de ahora tienen más que ver con la necesidad que le sobrevino después de la separación, la que se produjo por voluntad propia y que la condujo, como a tantas otras, a introducirse en la más previsible maraña de odio dirigido a su ex-marido en particular y los hombres todos en general. Con absoluta independencia de que esa maraña de odio pudiera ser compatible con la existencia de un amante que hubiera podido o no haber desatado la separación.

Ese odio, como el de tantas otras mujeres, se ha ido manifestando desde entonces hasta hoy de forma pertinaz en prácticamente todas las conversaciones pandilleras mantenidas con regularidad espasmódica por mujeres igual de… separadas. Todas unidas por una extraña amistad coyuntural, o mejor todas unidas por ese lazo que coyunturalmente, pero con frecuencia casi inaudita, las convocaba: el lazo que contenía la maraña del odio. Una amistad, pues, hilvanada. Una maraña de odio que contaba con el incondicional apoyo de una ideología que lleva imponiéndose al mundo civilizado, de forma especialmente intensa, desde hace 40 años.

Así, sus innegables formas resolutivas de ahora se encuentran caracterizadas, como sucede en tantas mujeres, por una suerte de simbiosis que alterna el empoderamiento y el desprecio. Sí, desprecio porque el empoderamiento contiene inevitablemente un cierto componente de superioridad, una superioridad que lleva más de 40 años siendo inoculada en todas las mujeres a través de libros, colegios, universidades, políticas y medios de comunicación. Un desprecio que sienten, tanto por los machos egoístas que se parecen a quienes les infligieron tanto daño, como a los machos blandos que se encuentran por debajo de su empoderamiento. O sea, un desprecio que no tiene otro posible final que un nihilismo autodestructivo.

Ese desprecio hacia los hombres que ejercen tantas mujeres no sólo se expresa ahora en conversaciones pandilleras, sino que también se expresa y se ejerce, aunque parezca mentira, hacia –contra- los nuevos compañeros sentimentales de esas tantas mujeres separadas, ya surgieran los amantes inmediatamente después de la separación o tardaran en irrumpir.

En cualquier caso su odio, ese odio entendido como una fuerza poderosa que enmaraña la mente de forma inevitable, el odio de esa mujer resuelta, resolutiva, asertiva e independiente, digo, lleva muchos años siendo compensado, como les sucede a tantas mujeres, con el amor incondicional a su perro. Al amante lo pueden querer, acaso coyunturalmente, pero al que quieren de verdad es a su perro. Siempre al margen de hijos y familiares, porque aquí nos ocupa ese otro amor, ese que resulta necesario para que no se extinga la humanidad.

Esa mujer resuelta, como tantas otras, encontró en su perro la forma de proyectar el maravilloso don del amor. Un amor perseverante y, ahora sí, incondicional. Tanto que, como en tantas mujeres con perro, sería ese amor, ese irrefrenable amor, el que mostraría al mundo lo que puede hacer por “otro” una mujer amorosa. Un amor, el de esa mujer resuelta que, como el de tantas otras, le haría, ahora sí, hacer cosas que no habría hecho antes por nadie. Un amor que debido a su incondicionalidad, claro, acabaría condicionando incluso esa libertad por la que tanto luchó cuando consideró que estaba subyugada por quien nunca la entendió.  

Así, ahora, ella, y debido al amor, no tiene ni la posibilidad de tomar decisiones –en nombre de la ansiada libertad hasta ahora no conocida- que no tenga en cuenta las necesidades de ese su verdadero amor, el perro. Hasta el hecho de llegar tarde un día normal a casa le atormenta a esa mujer resuelta porque sabe que su perro tienen unos hábitos que ella no quiere cambiar, pobrecito. Los fines de semana los tiene que planificar con antelación para saber a qué incauto le puede colocar a su amor. Y si el fin de semana romántico con su pareja sentimental –amante circunstancial- acaba el domingo lo mejor será que acabe pronto para que su amor pueda regresar cuanto antes a su verdadero hogar. Y las vacaciones… uy, las vacaciones hay que programarlas con tiempo.

Es tan profundo el amor que siente esa mujer resuelta por su perro que, en efecto, no la hace consciente –como en todas las personas enamoradas- de las cosas que hace por él, cosas que no hizo nunca por aquel –maldito- hombre que le arrebató todas las posibilidades de libertad.  Condiciona su estar o no en su vivienda ante el hecho de que su amor mee y cague oportunamente por los alrededores urbanos de su hábitat dómestico, ese hábitat compartido sólo con él, su perro. Es decir, dejará de hacer ciertas cosas que le apetecen si a ella, la mujer resuelta, le resulta necesario pasear a su amor, su perro, mientras éste se para cada vez que olisquea algo, obligando a ella a las mismas pausas. Cada vez. Durante todo el recorrido.

Como toda mujer resuelta no habría permitido que un hombre ensuciara su cuarto de baño con unas gotitas de orín, qué asco, pero esa misma mujer resuelta recoge con amor la mierda de su perro con una bolsita que tiene que transportar hasta el contenedor más cercano. Mierda compacta, blanda, olorosa, Como mujer resuelta que es no permitiría jamás que un hombre ensuciara su sofá pero permite que ese perro recién meado y cagado que ha olfateado todos los desperdicios y pisado todas las inmundicias suba al sofá e incluso se restriegue por toda su extensión. Que ya llegarán después las lamidas de manos y a veces incluso los lengüetazos en la cara. Y lo que no hizo nunca con su pareja sentimental lo hace ahora con la naturalidad propia del amor profundo, que por eso es capaz, esa mujer resuelta de ver una película entera sin dejar de acariciar a su amor, su perro, ese amor al que la misma mujer resuelta llama cariño. O incluso mi amor.

sábado, marzo 14, 2020

La sociedad de la opulencia


...y de su forma curiosa de actuar

¿Por qué no salió ayer en los medios Irene Montero para hablarnos del techo de cristal?, ¿Por qué no salió anteayer para señalarnos los signos machistas que afloran cuando un padre le compra una pelota a su hijo? ¿Por que no va a salir hoy para relatarnos una nueva fantasía policial? ¿Por qué no veo a nadie en ningún lugar hablando de las pocas mujeres ingenieras que hay? ¿Por qué en los periódicos no aparecen noticias sobre el empoderamiento de la mujer; ni sobre su poca visibilidad (sic)? ¿Por qué desde hace 3 días no oigo a nadie diciendo que los varones estamos confabulados de forma organizada para fastidiar a las mujeres? ¿Por qué ahora sólo oigo hablar de infectadOs?

*Tercer día de pánico producido por el Coronavirus

miércoles, septiembre 18, 2019

Del goce de la mujer del hoy


O de la diferencia entre el placer y el goce

Nos cuentan que a la mujer siempre hay que creerla. Algo que sólo se puede decir cuando se presupone que la mujer siempre dice la verdad. Por eso se nos dice que a las mujeres hay que creerlas siempre. Porque siempre dicen la verdad.

¿Y por qué nos cuentan eso?

Si verdaderamente somos iguales los hombres y las mujeres en todo, que eso es lo que nos dicen y cuentan, ¿por qué entonces las mujeres no habrían de mentir?

Si la igualdad es incuestionable porque toda diferencia es, sólo, producto de un constructo social, ¿por qué las mujeres no mienten?

¿Por cuestiones "naturales"?

¿Así que SÍ hay cuestiones que diferencian a los hombres y las mujeres, y además se deben a la Naturaleza y NO a un constructo socio-cultural?

Si verdaderamente somos iguales los hombres y las mujeres en todo (aunque quede claro que ellas nunca mienten y por eso hay que creerlas siempre), ¿por qué entonces ellas dicen que sólo los hombres mienten ya que ellas no lo hacen, y por eso siempre dicen la verdad?

¿Qué ganan las mujeres no mintiendo nunca?

O mejor, ¿Qué ganan diciendo que nunca mienten?

¿Qué hace una mujer cuando dice no mentir nunca (porque sólo la verdad es lo que se le cae de la boca siempre)?

O mejor, ¿Qué siente realmente una mujer que dice que las mujeres nunca mienten?

¿Qué se cree?

O mejor aún, ¿Qué sienten las mujeres que callan cuando se nos dice que a las mujeres hay que creerlas porque siempre dicen la verdad?

¿Qué se creen después de sentir qué?

O mejor aún si cabe, ¿qué clase de persona puede ser esa que dice no mentir nunca?

¿Qué puede hacerle a una persona decir que nunca miente?

¿Qué podemos esperar de una persona que dice no mentir nunca?

¿Qué podemos decir de todas esas personas que proclaman a los cuatro vientos que las mujeres nunca mienten y por eso hay que creerlas siempre?

¿Qué podemos esperar de todas esas personas que asumen sin pestañear la afirmación que dice “hay que creer siempre a las mujeres porque ellas nunca mienten”?

¿Qué podemos esperar de todas esas personas que creen verdaderamente que siendo iguales, -¿por naturaleza?-, sólo las mujeres dicen siempre la verdad?

¿Tiene algo que ver la Naturaleza en el hecho de que las mujeres siempre digan la verdad?

¿Así que sí que hay algo que se rige por la Naturaleza y no por el constructo socio-cultural?

¿Es sólo eso, la incapacidad de mentir de la mujer, lo único que nos confronta a los sexos de forma natural... o hay más cosas que nos diferencian de forma natural?

¿Será entonces que tener vagina, y no pene, lo que hace que la mujer siempre diga la verdad?



domingo, septiembre 01, 2019

Y aún dicen que el pescado es caro


O: mujer es

Hay veces que las cuestiones personales, o mejor, las historias que uno vive en su entorno, adquieren un tinte universal. O no.

Hace ahora 19 años y después de pagar todas las tasas pertinentes correspondientes a dos años de cursos de doctorado, así como después de desarrollar la correspondiente tesis doctoral (durante ese mismo periodo de dos años), mi mismo director de tesis se negó a dejarme presentar la tesis ante el tribunal correspondiente. Y lo hizo a una semana de su lectura programada y con el tribunal elegido. Su argumentos fueron inevitablemente estúpidos, pues tuvo dos años para avisarme de ellos y sin embargo esperó a hacerlo exactamente una semana antes de la lectura de la tesis. Maldad, es mi teoría. Lo llamaremos X, un profesor/catedrático con fama de depredador sexual. De hecho son muchas las personas con las que me he cruzado desde hace esos 19 años que prácticamente sólo me han hablado de eso respecto a su actividad docente, de su afición a las alumnas.

Mutatis mutandi
Hace un tiempo una buena amiga se explayó hablándome de su entrenadora física, su monitora de gimnasia. Se trata de una mujer separada oficialmente desde hace años y con un novio actual 10 años menor que ella, concretamente un cubano que, según la misma monitora la quiere con locura. La cuestión es que ella no se siente tan enamorada de él como al parecer su musculoso y joven novio cubano de ella. Según la misma monitora éste se porta de maravilla en todos los sentidos, es trabajador, bueno y además se preocupa mucho por ella y por su hijo, un chaval de 17 años. Pero ella... cómo decirlo... conoció a un tipo hace algún tiempo en Córdoba del que ni su cabeza ni su cuerpo logran desprenderse, como según ella misma cuenta. Tal y como me traslada mi amiga en animada conversación, su profesora de estiramientos siente una inevitable y fatal atracción por aquel tipo cordobés con el que, aún y aisladamente, mantiene intensas relaciones sexuales. Es más, aprovecha cualquier excusa para ir a Córdoba con las más variopintas explicaciones. Su pareja, el apañado cubano 10 años menor que ella, se queda con el hijo de ella y le hace la comida todos los días. La explicación que le da a mi amiga es que ese tipo cordobés es un tipo “extremadamente pervertido que le pone de una forma impresionante” y que tiene con él unas “relaciones sexuales absolutamente adictivas”.

Hace menos tiempo, es decir, un año después, mi amiga me ha contado que el hijo de su monitora aeróbica, de (ya) 18 años, se encuentra manteniendo una relación sexual con su profesora de Lengua que casi le triplica la edad y que se encuentra casada (emparejada). Y que debido a la cortedad mental de su hijo es ella misma, la propia monitora, la que escribe los mensajes telefónicos de ese su hijo cuando éste tiene algo romántico que decirle a su profesora de Lengua. Me lo cuenta mi amiga un tanto desconcertada, pues, como yo, no entiende que una madre se inmiscuya en esas cosas y de forma tan directa. Así, una mujer con pareja estable pero atraída fatalmemte por un pervertido -con el que mantiene esporádicas y necesarias relaciones sexuales- le escribe a su inepto -pero espabilado- hijo los mensajes de amor destinados a una mujer casada pero 25 años mayor que él.

Da capo
La profesora de Lengua que se folla al hijo de la monitora aeróbica es la mujer del profesor/catedrático que me la jugó hace 19 años. Le pregunto a mi amiga cómo es posible que una mujer adulta y culta mantenga relaciones sexuales con un chaval más bien cortito. Su respuesta es rápida y contundente porque la conoce, se lo ha contado su propia monitora: “porque mi hijo le pega 5 polvos seguidos”.

Y después dicen que el pescado es caro.

O: mujer es.

jueves, julio 04, 2019

Tesitura


Tesitura

Sé lo que piensan ustedes acerca del concepto de igualdad respecto al asunto de los sexos, de la Diferencia Sexual. Y lo sé porque todos ustedes piensan lo mismo. De hecho, cuando por casualidad alguien expresa una opinión distinta a la única permitida por la Opinión Pública aparece al día siguiente malherido en una cuneta. Y ya no le dejan expresar su opinión nunca más. Así, sé lo que piensan ustedes porque no les veo malheridos. Y lo que piensan es que la Diferencia Sexual es un constructo cultural; que en el asunto del deseo somos iguales, respondemos igualmente y deseamos de la misma forma, y con la misma intensidad, y que por ello la mujer puede, como el varón, tener las misma cantidad de relaciones sexuales con quien quiera y cuando quiera porque nada más faltaba... etc., etc. Eso es lo que piensan ustedes.

Y puesto que están vivos y sin un rasguño por pensar lo mismo -con independencia de que puedan o no estar atiborrados de tranquilizantes- les propongo que contesten a una pregunta. Para ello, eso sí, habrá que imaginar una situación. Previo necesario, pues: que imaginen lo siguiente:

que ustedes tienen dos hijos adolescentes de la misma edad pero de distinto sexo y que van de veraneo a la playa

Sólo tienen que imaginar que tienen dos hijos adolescentes de 16 años, un chico y una chica. Una vez aceptado el previo deberán ustedes ser consecuentes y sinceros. Evitando de esta forma conjeturas suplementarias que sólo se las harían para eludir una respuesta clara y concisa.

La pregunta sería:

¿Si tuviera que aceptar que uno de sus dos hijos tuviera ¡voluntariamente! 9 amantes sexuales -diferentes- en un mes, cuál preferirían que fuera, el chico o la chica?

(y es aquí donde deben ajustarse a la pregunta con independencia de su factibilidad y de esta forma poder ser sinceros de verdad)

Imaginen a su hijo de 16 años follando este agosto con 9 mujeres distintas e imaginen a su hija de 16 años follando este agosto con 9 hombres distintos.

Piensen: ¿cuál preferiría que "lo hiciera", el chico o la chica?



martes, mayo 21, 2019

La estupidez del arte


La estupidez del arte

1.Había una cierta dignidad en aquellos artistas antiguos que fueron despazados por los modernos allá por el siglo XVIII. Pero los modernos llegaron con su espíritu libertario y rompieron sus lazos con el tirano y restrictivo Poder, ese que les imponía los asuntos que debían pintar y además con la adecuada forma de representarlos. Así, llegó el siglo XIX y los artistas se liberaron definitivamente de los despóticos Reyes y de los malditos Arzobispos. Y aceptaron las consecuencias, quedar expuestos y estar sujetos a una demanda mucho más inestable y abstracta: el mercado. Como todos ustedes saben Van Gogh sería un perfecto representante del artista moderno; la libertad de poder hacer lo que le viniera en gana fue el precio que tuvo que pagar para no comerse un rosca. Había una cierta dignidad en aquellos artistas modernos que desplazaron a los antiguos aún cuando esto les supusiera comer raspas de sardina (en nombre de la libertad, claro).

2.Ahora los artistas son otra cosa, carecen de dignidad. Y sus prescriptores también, pero vayamos primero con los artistas. Criados en su propia autosuficiencia -la que deviene de ser más resolutivos y acomodaticios que sus mayores- los artistas del hoy nadan sin guardar la ropa y por eso están permanentemente humedecidos. Se valen de la tecnologización globalizadora para ser hippies con sus perfiles y sus followers, pero sueñan con que un matrimonio maduro les pague las cervezas y las nikes; son relativistas de libro pero necesitan tranquilizantes cuando alguien no entiende sus pesadillas. Dicen rechazar el mercado por sus vinculaciones a la economía liberal, pero en realidad todos son unas doñas ineses que se mueren por el abrazo de un cínico protector; les gusta ir de escépticos pero cuando la Consejería de Cultura de turno les llaman para cubrir un espacio con su contenido político/social, estos entran en trance místico. Se dicen comprometidos pero en realidad les gusta levitar.

3.Noticia (10 de mayo): “La artista vasca Itziar Okariz, que representa a España en la Bienal de Venecia, “mea en diferentes espacios públicos del mundo”; en un proyecto comisariado por el periodista también vasco Pelo Aguirre que se presenta como una iniciativa que “perfora y vacía” el espacio físico, a través del sonido, imagen escultura y arquitectura. Aguirre ha explicado que “es un pabellón en el que el cuerpo aparece representado y esta idea de perforación asociada al cuerpo me parece una metáfora importante y potente en esta edición”.

La verdad es que no sé quién es más tonto, si la artista (que se cree libre) o el prescriptor (que se cree poeta). Lo de menos es la acción de mear, que sin duda es tan inocua e inofensiva como cualquier otra mientras se haga en el nombre del arte*. Tampoco resulta relevante el hecho de si es o no arte la acción mientras la institución sea la que como tal lo señale. Como siempre**. No, lo que verdaderamente resulta hilarante es que se tomen en serio su supuesta influencia sobre la sociedad; lo que resulta desternillante es que crean estar cuestionando las convenciones sociales; que crean estar luchando contra el conservadurismo mientras son subvencionados por la misma Institución político/artística; que se crean provocadores defendiendo además su mismo discurso; y que se crean libres en su perfecta pose genuflexa. Ahora los artistas son, como decía, otra cosa, carecen de dignidad. No tienen mercado (porque el mercado no los quiere y ellos dicen odiarlo) y además son los lacayos de un Poder que sólo les ofrece unas migajas de basura, las que sirven para comprarlos. El que se mea soy yo.

4.El problema de los tontos es que nunca paran de trabajar, que nunca descansan. Noticia (17 de mayo): titular, “A golpes contra el patriarcado”; subtitular, “Cristina Lucas y Eulalia Valldosera critican en el Carme la tradición artística dominada por el hombre” Y en las fotos que ilustran el artículo vemos a Cristina Lucas destrozando con una maza una réplica del Moisés de Miguel Ángel. Todo muy original e imprevisible como puede verse. Pero por si alguien no se había dado cuenta de la originalidad del concepto y del riesgo que comporta el discurso respecto a la Institución llega su prescriptor, el director del Museo y dice que “se trata de una apuesta por visibilizar la falta de mujeres en colecciones públicas” y alaba esta exposición por situarse en contra “del relato oficial” en el arte, donde “la mujer queda relegada a un segundo plano”. Respecto a lo de estar en contra “del relato oficial” insto a los no perezosos a investigar en las hemerotecas (físicas y digitales, para que contabilicen y analicen los impactos mediáticos, así como la cantidad de eventos “En Femenino”). Respecto a la segunda les aconsejo que lean este post: https://albertoadsuara.blogspot.com/search?q=arte+mujeres (El texto del post es un exabrupto sin gracia estilística pero deja claras las cosas)

5.Había una cierta dignidad en aquellos artistas antiguos que fueron desplazados por los modernos allá por el siglo XVIII. Y también la había en aquellos artistas modernos que pagaron un alto precio por aceptar la libertad de no tener amos. Ya digo, los artistas del hoy, unas doñas ineses en búsqueda de un Don Juan adulador pero canalla.


*Así que los que siempre centran el problema en la tesitura de si es o no arte una bravuconada mejor que se callen, porque su ignorancia es tan grande como la de quienes se llevan las manos a la cabeza porque no entienden nada. La cuestión nunca ha sido dilucidar si es o no arte un “montón de ladrillos” o una “lata de mierda” mientras hayan sido señalados por la Institución; la cuestión es saber cuánto han aportado -humanísticamente- a la Humanidad aún con toda su carga teórica.
**Lo que resulta verdaderamente provocador, transgresor e intranquilizador es ver a todas esas niñas que mean en público en plena calle, durante la farra y sin vergüenza alguna. A ver si os enteráis, pardillos, todo lo hecho en nombre del arte queda desactivado por el mismo hecho de hacerse en nombre de la institución. De hecho, nada hecho en el nombre del arte puede ser eficaz, -en tanto que transgresión comprometida-, porque no puede ser otra cosa que espectáculo manierista y patético.

jueves, mayo 09, 2019

Del goce (del) estúpido

La inteligencia emerge siempre con sus límites, no hay otra. Esa es precisamente la esencia de la cualidad allá donde ésta se manifiesta: la autoconsciencia de los límites. Así, la inteligencia, la verdadera inteligencia, se manifiesta -cuando lo hace a través su actor, el sujeto inteligente- asumiendo siempre sus propios límites, los que se encuentran inevitablemente vinculados a la duda y por tanto a la humildad. Imposible por tanto el sujeto inteligente pleno. Eso es ser humano: un ser carente desde su propia consciencia; un ser consciente de su propia carencia. Conocer su magna ignorancia es la condición sine qua non del sujeto inteligente.

También la maldad emerge siempre con sus propios y particulares limites, esos límites que colaboran en la supervivencia del ser humano. Si la maldad no poseyera sus propios límites la humanidad desaparecería de un día para otro. Así, la maldad se expresa -cuando lo hace desde su actor, el sujeto malvado- asumiendo sus propios límites, los que le impiden llegar demasiado lejos en su acción. El malvado asume sus limitaciones le guste o no. No le queda otra.

Tanto los inteligentes como los malvados se encuentran, pues, definidos por los límites, pero si en los primeros son utilizados por sus actores como potencia, en los segundos emergen sólo como impotencia, pues su maldad no podrá ser suprema debido sólo a la imposición de una realidad ajena a ellos, una realidad que se impone inevitablemente... con sus límites. La maldad suprema sólo podría darse ante la posibilidad de que un sujeto pudiera eliminar a la humanidad entera con una sola acción.

Inducción Vs. Deducción

Y por otra parte se encontraría la estupidez, que carecería de límites a la hora de definirse en funcion de las acciones de sus autores, los estúpidos, los idiotas. De tal forma que la estupidez es, cuando se manifiesta -a través de sus actores, los idiotas-, desmedida, ubicua, infinita. Y por ello tiene un poder sobrecogedor. Es decir, cuando se produce la maldad sus efectos son mesurables y tenderán a la difusión; cuando se da la inteligencia los efectos que produce sobre la humanidad pueden medirse, y afectarán a un círculo que en principio será pequeño pero que tenderá lentamente a su arborescencia fractal. Pero cuando un idiota actúa lo hace afectando inevitablemente a toda la humanidad... de golpe. La velocidad con la que se transmiten los efectos de la actividad de un idiota -que siempre lo es a tiempo total- es espantosamente vertiginosa, tanto como los efectos de esa otra Ley que hablaba de tormentas en China provocadas por el aleteo de una mariposa en Dakota. A la estupidez se la soplan las grandes distancias, los muros de hormigón y las concertinas afiladas. De ahí su peligrosidad. O mejor, de ahí el actual estado de las cosas, que por cierto es el mismo de siempre pero con más gente girando sobre su núcleo (de gilipollez) y a mucha más velocidad.

Para saber detectar la presencia de las 3 cualidades citadas y por tanto a los actores que las representan -el inteligente, el malvado y el idiota- usaremos el asunto del Saber, entre otras cosas para poder devolver a este concepto su verdadero valor. ¿Verdadero?, ¿valor?, podrían preguntarse muchos con aire sarcástico. Lo dejaremos ahí de momento: poniendo entre interrogantes esos otros conceptos que nos han servido para justificar -la pertinencia- el Saber como criterio de juicio y distinción. Y también usaremos el asunto del Saber porque sobreentendemos que la Bondad es incompatible con la estupidez. Y que sin embargo es intrínseca a la inteligencia.

Sólo un ser humano puede saber que no sabe nada (“sólo sé que no sé nada”); de ahí precisamente proviene el Saber, de ahí surge su desarrollo y la evolución, que sin duda la hay. El Saber sólo puede expresarse a través del lenguaje y por tanto el lenguaje determina el Saber, tanto el Saber supraindividual como el de cada sujeto en particular. Sólo un idiota restaría importancia al Saber, y sólo un idiota despreciaría la importancia del lenguaje respecto a su (relación con el) Saber puesto que es él y sólo el quien lo determina. Así pues, es en el uso del lenguaje donde se encuentra la clave para distinguir la cualidad que posee el otro. Lo que en principio nos daría tiempo, en la interacción con un desconocido, a reaccionar, ya sea para ampliar nuestro Saber, con el inteligente, o para protegernos de los malvados con cierta garantía, y de los idiotas, con mucha menos.

Los idiotas se caracterizan entre otras muchas cosas por confundir el tener ideas con la necesidad de representar esas ideas. La primera opción, la de tener ideas, surge del aprendizaje y el conocimiento adquirido a través del esfuerzo y la disciplina; sin embargo la segunda, la de la necesidad de representar esas ideas, surge de un hábito adquirido que se encuentra fundamentado en una mezcla de miedo e ignorancia. El miedo a ser rechazado socialmente cuando las ideas que el idiota dice representar no coinciden con el Pensamiento Único que de forma tan abrumadora como incuestionable gobierna en Medios y Universidades; miedo pues a que colegas, amigos e instituciones (el Estado en apogeo asumido por los ciudadanos en conjunto solidario) lo marginen, que lo marginarán si disiente. Y la ignorancia que permite hablar a un idiota sin conocer el significado de los conceptos que ha integrado en su léxico cotidiano; la ignorancia que incapacita a los idiotas a poder definir conceptos elementales de uso cotidiano (como amor, sexo, naturaleza, cultura...). Así, los idiotas no pueden ser más que papagallos que dicen lo que deben sin saber de lo que hablan. Los idiotas contienen sólo un saber inductivo porque carecen de las herramientas necesarias para deducir por cuenta propia a partir del Saber en tanto que legado (ese cuyos efectos se miden comparando civilizaciones actuales).

Karma y mantras

Los idiotas son precisamente quienes aprovechando la coyuntura intelectual de los últimos 40 años (Focault y Derrida a la cabeza del pelotón) han aprendido a renegar de conceptos como verdad, verdadero, valor, bueno, normalidad, etc., creyendo que eso les libra de tener algo que aprender, además de permitirles estar a la altura de un sabio. Se vive mejor pensando que todas las opiniones valen lo mismo. Si quieren pueden ustedes hacer la prueba con el concepto Feminismo. Comprobarán que si se atreven a reivindicar argumentalmente su No Feminismo (tal y como se entiende el concepto ahora por imposición de los lobbies y no a partir de su definición en la RAE) en público encontrarán una inmensa cantidad de gente (más de la que creemos) que estará dispuesta a insultarle primero y a contestarle después con argumentos perfectamente standarizados por un buenismo idiota, el que sólo se expresa por inducción, por mímesis. El lenguaje sin pensamiento es el signo del idiota. Mucho karma y demasiados mantras. Y lo peor de los idiotas no es que digan estupideces (todos las decimos en algún momento) sino que las digan desde una incuestionable superioridad moral.

Habrá quien no haya entendido por qué, más allá de la cuestión de los límites, la estupidez viaja tan rápida (velocidad de la luz; que por eso que es ubicua, infinita) y la inteligencia y la maldad sin embargo se demoran más en sus efectos. Pues bien, sólo hay una explicación y se encuentra exclusivamente ligada a la cantidad. Hay muchos más idiotas de los que a simple vista parece. Muchísimos más. De hecho el superlativo resulta insuficiente. Antes no era mesurable el número de idiotas, sólo existían ciertas sospechas que los bienpensantes siempre rechazaban por clasistas, elitistas... ya sabe, pero ahora, y gracias a internet, somos todos testigos de la ingente cantidad de idiotas que hay en todas partes. El problema es que en ese “todos”(testigos) no puedo dejar de incluir a esos idiotas que no saben que lo son. En cualquier caso, todo se resuelve en una conversación: en el lenguaje está la clave, en el Saber en tanto que legado. 

miércoles, mayo 01, 2019

Carta abierta al varón votante II



En estas circunstancias les queda a ustedes, varones confiados, sólo dos posibilidades de existencia; o la de ser un varón que elige formar una familia o la de ser un varón que decide no formarla. El primero será inevitablemente esclavizado por su propia situación, que habrá devenido de su propia decisión/elección/determinación. O por decirlo de otra forma: si usted es de los que ha decido formar una familia, esté vendido, porque su estatus social, su tranquilidad emocional, así como las condiciones de su propia paternidad, dependerán siempre y en última instancia de la necesaria estabilidad sentimental y emocional de su mujer. Es decir, lo que da sentido a su existencia -y sobre todo a su futuro- dependerá de que su mujer no sienta NUNCA la necesidad de chasquear los dedos en su contra.

La sociedad actual en general y la horda de abogados en particular harán lo posible para que ustedes, varones confiados, paguen por lo que son y no por lo que (no) han hecho. Y esa sociedad, y sobre todo esos abogados, conducirán sin duda a su mujer a chasquear los dedos aunque ella pudiera manifestar ciertas dudas. No hay más que remitirse a las pruebas.

¿Y a quién me refiero entonces cuando digo “varones confiados”? Y aquí es cuando se demuestra la importancia que realmente tiene la Corrección Política en nuestras vidas personales más allá de la importancia que puedan tener las cuestiones económicas de un país, o las sociales, o incluso las culturales. Hay quien ha votado y elegido partido político en función de estas 3 cuestiones, lo cual resulta tan legítimo como enternecedor. De hecho los resultados electorales demuestran que esas 3 cuestiones han prevalecido en la elección del voto.

Así, repetimos la pregunta: ¿a quién me refiero cuando hablo de varones confiados? Pues a todos aquellos de ustedes que han votado a los 4 partidos que han obtenido más votos, que son esos que evitaron en los debates el asunto de la Corrección Política. De hecho, los dos partidos que pudieron cuestionar ciertos aspectos derivados de un uso ilegítimo de la Constitución, como es el de la Ley Integral de Violencia de Género (Ciudadanos y PP), no dudaron ni un ápice en posicionarse junto a ella, junto a esa Ley. Lo siento por ustedes, varones confiados.

Pero recordemos que les quedaban a los varones dos posibilidades de existencia; también estaban los que han decidido no formar una familia. En fin. Futuro de mierda. Y es de mierda porque sólo de mierda puede ser un futuro sin seres humanos. 

Post Scriptum. Lo cierto es que, después de todo, queridos varones, un soltero empedernido puede ser igualmente humillado por la CP, y lo puede ser simplemente por el hecho de ser varón. Pero no deja de ser curioso que las mayores invectivas sobre el varón se proyecten sobre el varón domesticado y no sobre el vividor "desalmado". Así, el futuro es el de los folladores sin escrúpulos emocionales. No necesariamente malvados, pero sí ensimismados. Triste. Triste porque prevé un futuro de mierda.

*Escrito después de las elecciones de mayo




martes, abril 30, 2019

Carta abierta al varón votante I


Sepa Usted que:

La Ley integral de Violencia de Género niega su presunción de inocencia. Y por eso usted está sufriendo la In-Justicia de la Ley, y está usted aceptando que la tergiversación de la Constitución le perjudique por cuestión se sexo (eso para lo que no podía haber trato desigual según la Constitución). Si es usted varón está usted siendo perseguido por el hecho de ser varón; por canalla en general y por potencial maltratador en particular. Ya ve usted qué fácil resulta describir su situación actual. Y de qué forma tan -inevitablemente- pueril puede hacerse.

Ahora le ruego que lea en bucle en anterior párrafo durante pongamos cinco minutos. Después piense en el partido que ha votado.

*Escrito después de las elecciones de mayo

lunes, septiembre 10, 2018

Donald Trump y Josep Ramoneda

La extrema derecha sube en Suecia como la espuma, como demuestran las elecciones de ayer. Como sube en Francia, Austria, etc., etc. Y Josep Ramoneda se enfada (tal y como veo en un periódico). Y los contertulios de todas las cadenas de TV y radio o balbucean o tartamudean. Todos. Como los políticos españoles todos.

Como son todos los que también se enfadan con Donald Trump, aunque ahí ya nadie tartamudea. Todos indignados y enfadados por su existencia en tanto que Presidente de EEUU. Y cuando digo todos ya no me refiero sólo a los españoles. Todo el mundo civilizado está indignado con Trump. Sin apercibirse de que Trump está ahí porque ganó las elecciones (lo que son millones de votos). Así, en vez de analizar... se enfurruñan, se quejan. Todos en la Europa civilizada. Sin tartamudear.

¿Acaso nadie es capaz de atisbar el porqué del ascenso de esta extraña derecha? ¿Nadie, de verdad? ¿Nadie capaz de saber algo acerca del porqué Trump ha llegado al Poder? ¿Acaso nadie con capacidad de decisión -política- ve Internet, en vez guiarse por los tradicionales medios de comunicación, todos ellos envenenados por la basura de la Corrección Política? Porque ni en librerías ni en periódicos ni en telediarios se dice absolutamente nada que no sea Políticamente Correcto. Nada.

Este blog lleva desde 2006* insistiendo de manera tan pertinaz como cansina de los peligros de la Corrección Política, que aquí se ha definido como el verdadero cáncer de las sociedades civilizadas contemporáneas. En EEUU es salvaje la coyuntura con las políticas identitarias y de género. La capacidad de humillar y vejar a "lo hegemónico" que tienen los que se autodenominan oprimidos es absolutamente desmesurada (en Internet está la información).

Y cada vez es mayor la vejación que sufrimos los varones aquí en España con la nefasta, perniciosa, canalla, antidemocrática e injusta Ley Integral de Violencia de Género. Que produce tantos cientos de miles de varones humillados y vejados sin compasión alguna. Y según nos dicen esto no ha hecho más que empezar. Como están acallados nadie se hace cargo... pero llegará un momento en que habrá elecciones... y los humillados tendrán que votar...

Nadie me podrá decir que este blog (que leen unas 70 personas: todo un éxito en 12 años), no lo lleva advirtiendo desde 2006. La Guerra de Sexos se ha convertido en una Guerra sin cuartel contra quienes no tienen derecho a la defensa y además se les niega la presunción de inocencia. La falta de verdadera Libertad de Expresión es absoluta.

Mientras los Lobbies de Presión campen a sus anchas (generando un negocio multimillonario para todos los suyos, que son todos los Medios de Comunicación tradicionales, Institutos de la Mujer, Concejalías corruptas y toda la clase política en general) y la Opinión Publicada (la suya) sea tan opuesta a la verdadera opinión pública el asunto irá de mal en peor. Y después la gente se enfadará o balbuceará cuando la "extrema" derecha comience a llegar al Poder, como pasó en EEUU. Y balbucearán sin llegar a decir nada.

Mucho ignorante y mucho cobarde es lo que hay.

*La primera mitad de este blog se encuentra sin etiquetar, así que en realidad hay muchos más artículos que se refieren a la corrección política, el feminismo, la guerra de sexos, etc., de los que apuntan las etiquetas. 

domingo, agosto 05, 2018

Ideología y estupidez


Ideología y estupidez

O ¿Por qué a todos los artistas les pone tan cahondos ideologizar su discurso?

Resulta curiosa la facilidad con la que los artistas -de la farándula- se empeñan en politizarlo todo en sus declaraciones públicas; resulta curiosa la urgencia con la que los artistas, todos, necesitan posicionarse ideológicamente cuando expresan su opinión públicamente. Hablen de lo que hablen en las entrevistas (o en la recogida de premios en Festivales de Cine) lo que siempre parece apremiarles es la necesidad de dejar clara la nobleza de su corazón, la pureza de su ser de luz. Así, siempre que un artista es entrevistado o conminado a hablar para un medio público acaba siempre por derivar su discurso hacia la reivindicación con un compromiso social, la lucha contra la desigualdad (sic)... Y cuando el partido que gobierna no es de izquierdas entonces su discurso acaba incluyendo el éxtasis verborreico que provoca el puro goce e el entrevistado o del declarador.

Pero ¿por qué a todos los artistas les pone tan cachondos ideologizar su discurso? Pues fundamentalmente porque son imbéciles. O estúpidos, no sé muy bien. Tampoco sé muy bien si esto les pasa sólo a los artistas, pero el caso es que a todos ellos les pasa. O quizá se deba al periodismo del hoy, tan corrupto y ponzoñoso. Podría en todo caso haber dos tipos de artistas: los que acaban ideologizando su discurso porque saben que eso es lo que se espera de ellos en los medios y en los receptores de esos medios, y los que se creen verdaderamente seres de luz. No sé aún cuál de los dos tipos es más imbécil. Lo que sin embargo sí está claro es que la Segunda Ley de Las Leyes fundamentales de la Estupidez Humana (Cipolla) es la Ley favorita de los artistas, que son esos seres que pueden acometer el ejercicio de su profesión con auténtica sensibilidad y maestría siendo, al mismo tiempo, unos perfectos estúpidos. Al menos la gran mayoría de los que hacen declaraciones públicas.

Hace poco la comparsa del Gran Wyoming Sandra Sabatés entrevistaba a Itziar Castro, la actriz que estuvo nominada este último año a la mejor actriz revelación y a la que desde hace un tiempo a esta parte no le hace falta trabajo.

Pregunta la circunspecta Sandra Sabatés a la oronda Itziar, ¿Tener una XXL te ha limitado en una profesión que vive de la imagen?

Aquí ya sabemos por dónde quiere ir la Sabatés, que no es otro sitio que por la bronca, la queja, la reivindicación, la lucha, la opresión, el victimismo, el machismo, el patriarcalismo, etc., ya saben ustedes. ¿Y todo esto -se podría argüir en mi contra- lo sabes ya a partir de una pregunta tan inocua o tan elemental? Por supuesto; no hace falta ni un ápice de susceptibilidad para saber por dónde va el periodismo de hoy en día, tan vinculado a la Corrección Política y sus derivados. Nada en el periodismo de hoy es ni ingenuo ni casual ni inocuo. Y todo va encaminado hacia lo mismo. De hecho la pregunta es ciertamente improcedente, si no imbécil, cuando a quien está entrevistando no es a una gorda que reclama lo que le es negado por gorda, sino a una triunfadora. En cualquier caso, ya digo, en la pregunta ya venía implícita una cierta intención pues resulta a todas luces falso que una profesión -en este caso la del cine- viva de la imagen, e igual de falso que los representantes de esa profesión lo hagan. La lista de actores y actrices poco agraciados físicamente y con éxito (debido a los personajes o las mismas extraordinarias interpretaciones) es ilimitada. Es más, son precisamente quienes se empeñan en hacer distinciones entre guapos y feos, para hablar de discriminación, los que verdaderamente acaban generando un problema (de discriminación) donde no lo había. Son cosas de la Corrección Política, que con lo que se pone cachonda de verdad es con la existencia de problemas. Por eso su esfuerzo va siempre encaminado o a generarlos donde no los hay o a no permitir que se solucionen nunca. Lo que les pone cachondos a los resentidos es la lucha, sólo la lucha. O sea, la existencia del problema.

Las respuesta de Itziar es, en cualquier caso, tan fantástica como clarificadora... ¡a pesar de las intenciones de ambas!

“Es como un pez que se muerde la cola o un arma de doble filo; es cierto que hay más personajes a los que no puedo acceder porque si en el guión no pone gorda no me suelen llamar, pero también he tenido suerte porque por el hecho de que pusiera gorda me han llamado a mí porque hay menos actrices de mi perfil y entonces he accedido a papeles diferentes, a películas de terror , a películas dramáticas, como Blancanieves, y he trabajado con Peter Greeneway y he hecho una versatilidad o un abanico de posibilidades diferentes, pero sí que es cierto que si no pone gorda es muy probable que no me llamen”.

[Aquí he de hacer un pequeño paréntesis porque hay algo en este final de respuesta que si no se ve en el audiovisual no se llega a percibir. El tono con el que hace su última afirmación casi que podría ser el que se correspondiera con una queja absoluta: la de fíjate hasta qué punto es canalla (hijo de puta) el sistema que si no llego a estar gorda no me llaman. Sé, sé que carece de sentido este tono de queja en esta afirmación por la contradicción profunda que conlleva, pero la cosa es así. Tienen tanta ganas de quejarse que se les va la olla y muestran su verdadera cara, la del odio, la del rencor, la de la violencia, en definitiva la de su goce, porque en eso está la mujer del hoy: en el puro goce delirante que le viene ante la exigencia de un empoderamiento necesario. De ahí que se haga un verdadero lío cuando intenta responder a una pregunta que asocia la obesidad a lo nada saludable. La pobre Itziar no sabe por dónde salir y acaba diciendo que de momento va a posponer cualquier tipo de dieta. Aquí podemos observar el porqué hoy en día resulta más más rentable ser "diferente" que "normal", de hecho la buena de Itziar no quiere adelgazar, eso es al menos lo que dice, y que por eso aplaza cualquier tipo de dieta. Pero sin dejar de quejarse por su doble discriminación (mujer y gorda), de hecho en todas sus entrevistas aprovecha para hablar de "gordofobia" cuando en realidad todos sabemos que siempre habrá trols y haters en la red pero que no dejan de ser una pandilla escuálida que resulta despreciable a lado de lo que piensan sus compañeros de profesión y la mayoría de espectadores sensatos, que son los únicos que al fin y al cabo importan. Por 4 desgraciados, alguien encuentra necesario, una vez más, llenarse la boca de desprecios que incluye a todos los varones, pues son los varones los que en última instancia aparecen como responsables y culpables de una sociedad corrompida por el heteropatriarcalismo machista]

Voy a intercalar ahora mis pensamientos entre los suspiros quejumbrosos de quien, por estar en el ajo, no puede dar puntada sin hilo, aún cuando los hechos se encuentren en contra ("arma de doble filo") de sus previsibles argumentos ideologizados. Responde, pues, Itziar con mucha seguridad:

“Es como un pez que se muerde la cola o un arma de doble filo...

¿Qué?, ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Te ha limitado, sí o no?

...es cierto que hay más personajes a los que no puedo acceder...

Claro, como cualquier actor o actriz que no cumple los requisitos del personaje, por no hablar de quienes no pueden acceder a ninguno porque están en al paro desde que acabaron la carrera de Arte Dramático. O bien porque no tienen contactos o bien por lo que sea. O sí los cumple pero no ha contado con la suerte, tu suerte, amiga.

...porque si en el guión no pone gorda no me suelen llamar...

Como tampoco llaman a un actor adolescente para hacer de jubilado. ¡Y aún que te llaman (“no me suelen llamar”)!, que a muchas actrices guapas no las llaman ni para hacer de guapas.

...pero también he tenido suerte porque por el hecho de que pusiera gorda me han llamado a mí porque hay menos actrices de mi perfil...

Así que te han llamado por lo que eres, que es lo que pones en tu perfil. ¿Cuál sería la queja entonces? Por lo menos te han llamado, algo que no pueden decir, las pelirrojas (en paro y esperando castings), las guapas (en paro...), las bajitas (en paro...) o las colombianas (en paro...), que no estaban gordas cuando se requería un papel de gorda.

...y entonces he accedido a papeles diferentes, a películas de terror , a películas dramáticas, como Blancanieves, y he trabajado con Peter Greeneway y he hecho una versatilidad o un abanico de posibilidades diferentes, pero sí que es cierto que si no pone gorda es muy probable que no me llamen”.

Es decir, todo se lo debe al hecho de estar gorda. Si hubiera sido esbelta, guapa y políglota no la habrían llamado. Y en efecto, hay muchas mujeres perjudicadas cuando las necesidades del ciertos guiones requieren una gorda, muchas; esbeltas, guapas, políglotas... Algo que en el fondo disturba a la periodista que no parece hacerle mucha gracia que Itziar muestre tanto agradecimiento a su estado y se le escape, casi sin querer, tanta alegre vitalidad. De hecho hace oídos sordos y continúa con aquello para lo que ha sido adiestrada, que es gozar (y hacer gozar) con la queja victimista (que en última instancia se legitima ante la opresión machista heteropatriarcal) y por ello no se dirige a la Itziar actriz y prefiere dirigirse a Itziar la gorda: “En algún momento te has planteado dejarlo y dedicarte a algo que no dependa de la imagen?

Que no imbécil, que no, que no te has enterado de nada; que Itziar está viviendo su momento de gloria, que no le falta trabajo y que ya no sabe por dónde tirar en tu entrevista oscura y malediciente. Lo que no quita para que Itziar también se encuentre en el ajo debido a los dividendos que produce a todos los niveles. Resulta muy guay, muy cool y muy rentable ser mujer y muy víctima. Aún cuando te vaya muy bien.

De hecho la comprometida Sabatés pregunta ¿Qué es lo más fuerte, lo más duro que has tenido que escuchar por tu físico?”. Ante lo que la dispuesta pero algo consternada (no se esperaba una pregunta tan innecesaria y estúpida) Itziar responde “Lo más duro fue, yendo con mi hijastra, tener que escuchar a un vecino conduciendo decir ¡gorda, cómete un no sé qué!, cómete unos donuts...”, y acto seguido cuenta que su hijastra se quedó sorprendida ante el insulto hasta el punto de preguntarle, y que ella tuvo que explicárselo: me insultan por “ser diferente”. Así, eso es lo más fuerte y lo más duro que ha tenido que escuchar por ser gorda: y vino de ¡un vecino... que estaba conduciendo!

A punto de acabar la entrevista la Sabatés vuelve a la carga: “las actrices denunciáis la brecha salarial respecto a los actores que muchas veces obtienen los mejores papeles, los protagonistas acaban siendo para los hombres o que incluso a medida que vais envejeciendo cada vez os llaman menos”.

Que no Sabatés, que no, que los emolumentos de cada actor y de cada actriz los marca el mercado. Carmen Machi (¿es guapa o fea? porque lo que sí es, es una gran actriz) cobra más que una actriz jovencita advenediza aún cuando el papel de Machi pudiera ser más exiguo, pero lo que en última instancia cobra Carmen Machi es lo que una productora está dispuesta a pagar en función de sus presupuestos y sus expectativas. Y punto. Y puede que lo que cobre Carmen Machi por un papel protagonista en una determinada película sea mucho más que lo que podrían cobrar el varón protagonista de otra. Porque todo depende de muchos factores. Y lo de que los varones se llevan los mejores papeles, nada, monada. ¿O es que no ves ni cine ni series?

Tampoco Itziar deja de aprovechar las circunstancias políticamente correctas para sacarles partido. De hecho éste fue el titular y subtitular de un artículo/entrevista publicado en el periódico El Mundo y la respuesta a una de las preguntas. Recorto y pego:

Itziar Castro, nominada a un Goya, alerta sobre la 'gordofobia' en el cine

En su encuentro con LOC, la actriz de 'Pieles' también hace una llamada de atención a la industria audiovisual para que cambie "la perspectiva".

¿Nota esta 'gordofobia' a la hora de conseguir un papel en un casting?

En este país aún nos queda mucho por hacer. Faltan muchas series o proyectos a nivel audiovisual donde se vean mujeres diferentes, como pasa, por ejemplo, en 'American Horror Story'... Aquí pasa en 'Vis a Vis', pero más allá... - Es una cuestión de intentar cambiar la perspectiva.

Definitivamente aquí nadie ve ni cine ni series; ni los periodistas ni los propios actores: merluzos de idea fija. Ignorantes o resentidos. ¿Industria audiovisual? ¿Quienes son los responsables canallas de esa industria a la que hay que cambiarle la perspectiva? ¿Como hacerlo? ¿Obligando a los guionistas a introducir mujeres “diferentes”? Hay que joderse.

domingo, mayo 20, 2018

Carta abierta a los padres de niños


En efecto esto es una misiva, no un panfleto, está dirigida exclusivamente a ustedes, padres de esos seres que, precisamente por edad y por definición se encuentran conformando; padres de seres crudos. De ahí que siempre le hayamos dado la importancia que se merece a todo aquello que le sucede a un niño; a todo aquello, lo sabemos, que por sucederle en estado crudo condicionará su ser de forma determinante, para lo bueno y para lo malo. No por otro motivo, lo sabemos también, los (buenos) padres son aquellos a los que le preocupa soberanamente las experiencias que pueden tener sus hijos cuando son niños, esto es, cuando son seres crudos a los que les afectará toda experiencia, para bien o para mal. Y por ello unos buenos padres son, entre otras pocas cosas, los que preservan a sus hijos de experiencias nocivas, es decir, de experiencias nada propias ni adecuadas para unos seres a los que podrían afectarle de forma fatal y muchas veces de forma irreversible. Por otra parte, yo sólo puedo hablarles a ustedes en nombre propio y sólo puedo hablarles desde mi condición, no hay otra. Y como no hay otra sólo puedo ser sincero. Sincero y claro aunque siempre haya tenido dudas acerca de la eficacia de entender lo primero como un principio inmutable y recomendable, y lo segundo como una cualidad personal. Pero este es el momento, el kairos, que diría un griego de hace 2600 años, el momento oportuno.

Así, y después de esta necesaria introducción iré al grano: son todos ustedes unos hijos de puta. Todos; es decir, todos los que lo son. ¡Claro que podría haber usado otro adjetivo!, pero habría sido con toda seguridad menos eficaz y desde luego menos apropiado. ¿A quien puede importarle hoy en día que se le llame malvado? O mejor: cuando digo todos lo que quiero decir es todos aquellos que cierran los ojos ante la tenencia y uso de un teléfono móvil con datos por parte de su hijo/niño.

Hoy mismo me han mandado por teléfono a “modo de gracia” un pequeño vídeo de contenido sexual que me ha dado nauseas; un vídeo que ha afectado mi estado de ánimo de forma considerable; un vídeo que se encuentra en el limbo de la red y al que todo el mundo tiene acceso; un vídeo, de hecho, que por estar en la red "móvil" está a la vista de todos; un vídeo que por estar a la vista de todos no está a la vista de quien voluntariamente pueda decidir verlo, sino de aquel al que “le llega”. Que le llega tarde o temprano, tenga la edad que tenga, no lo dude usted. Un vídeo que precisamente “llega” a más gente debido a la alienada afición de tantos a compartir su perversa promiscuidad.

Todo aquel padre que haga la vista gorda a la tenencia de un teléfono móvil por parte de su hijo/niño porque le resulte más fácil no hacer gorda esa vista es un hijo de puta. Porque el teléfono móvil con datos es un portador potencial, esto es, factual, de atrocidades como la que hoy mismo he visto hasta que me han entrado las arcadas. Un vídeo tan cruel como innecesario que se ha repetido en mi mente durante demasiados momentos a lo largo del día de hoy. Yo lo he abierto porque no sabía lo que iba a ver y porque me lo mandaba un “amigo”. Un vídeo monstruoso sí, pero no casualmente monstruoso, porque lo que le confiere la “gracia” que lo hace compartible es, precisamente, su anormalidad, su monstruosidad.

Todos aquellos padres que se hagan los despistados ante la tenencia de un teléfono móvil por parte de su hijo/niño buscando excusas para justificar esa tenencia no es más que un hijo de puta, porque ha puesto en manos de ese su hijo/niño, es decir ante sus ojos, la posibilidad de ver toda la barbarie humana, todo lo peor del ser humano, haciéndolo además cuando su hijo/niño está crudo, cuando su ser se encuentra conformando, cuando no tiene capacidad de discriminación ni de discernimiento, cuando, como bien sabemos, es susceptible de ser afectado por ver aquello para lo que su mente no está preparada, una afección que podrá determinar, en el mejor de los casos, un trauma del que posiblemente nunca sea consciente. Y quien de ustedes crea que exagero… que se vaya freir espárragos. Porque no existe ninguna casualidad en el hecho de que los vídeos elegidos para circular masivamente por la red representen la cara más sádica y perversa de algo tan natural como puede ser la misma sexualidad. Esos millones de vídeos cruentos, crueles y obscenos que circulan con perfecta naturalidad al alcance de cualquiera son, precisamente, la cara opuesta de la naturalidad. Y por ello son los elegidos para hacer “la gracia” que debe compartirse.

Así y para acabar: todos aquellos padres que dicen preocuparse por las compañías de sus hijos; todos aquellos padres que se dicen preocupados por ese bullying que puedan estar sufriendo sus hijos, todos aquellos padres que se preocupan por los horarios de llegada de sus hijos a casita, y sobre todo, todos aquellos padres que critican la potencial violencia machista de tantos hombres, todos aquellos padres, digo, que dicen querer a sus hijos/niños dándoles abrazos y buena educación pero que les ponen en sus manos esa arma nuclear que es un teléfono móvil conectado a todas las imágenes posibles del mundo... son unos hijos de puta.

Y si no lo creen piénselo de esta otra forma: darle un teléfono con datos a una niña es algo parecido a comprarle un bono para que pudiera ir gratis a un cine en el que podría ver a 5 hombres ciclados follándose simultáneamente a una jovencita que más goza cuanta mayor es la violencia a la que la someten con ¡toda la naturalidad del mundo! (gang bang), o ver a 25 o 30 tipos de toda condición, tamaño y edad corriéndose encima de una joven a la que se le empasta el rostro mientras sonríe de felicidad y satisfación (bukkake), o una mujer que se la chupa a un caballo, etc., etc. Y después pasa lo que pasa, lo sabemos, que una mujer de 18 año bebida y de fiesta decide poner en práctica eso que en su teléfono ha visto tantas veces y que tanto placer parecía darle a la representante de su sexo...

lunes, marzo 19, 2018

Apostillas


Apostillas al post anterior
Realmente los feministos y las feministas están desconsolados después de ver cómo se han resuelto los hechos en torno al Caso Gabriel. Habían cogido carrerilla y se consideraban imparables. Su goce era tal que creían que su fuerza expansiva ya nadie la iba a parar. Tienen desde hace años todos los Grandes Medios a su alcance; la Opinión Pública y la Opinión Publicada son una sola voz, es decir, tienen un pensamiento único.

Mesa de novedades en una librería cualquiera

Habían cogido carrerilla y se consideraban imparables. Su goce era tal que creían que su fuerza expansiva ya nadie la iba a parar. Pero hete aquí que hay que buscar al asesino de un niño... y va les sale mujer; y para más inri salen por televisión dos guardias civiles varones llorando y destrozados por la impotencia y la tristeza. Justo el mismo día en el que ellos/ellas, los feministos/as querían prohibir el fútbol en los patios de los colegios. Y justo el mismo día en que pretendían que los urinarios de los colegios fueran mixtos para deseheterosexualizar la sexualidad. Y que se eliminaran los libros de Javier Marías y otros de los planes de estudios...

martes, marzo 13, 2018

Del goce y el dinero

Las feministas y feministos están cabizbajos, de alguna forma se les ha caído el mundo encima; sus expectativas se han visto frustradas. De alguna forma, insisto, su inercia se ha visto frenada. Sobre todo después del extraordinario goze con el que vivieron su aventura de la Huelga del 8M. Y también se encuentran cabizbajos, por lo que supone en términos de pérdida de dinero, a la vista de cómo se ha resuelto el caso del pequeño Gabriel.

El caso se ha resuelto sin que la noticia haya podido servir para que el lobby, los lobbies, hayan agrandado su arcas (económicas) y sin que nadie haya podido gozar en una reivindicación que se hubiera podido beneficiar de lo que al fin y al cabo no es sino una mala noticia. El asesinato de un niño es sin duda y siempre una mala noticia, pero sólo hubiera sido rentable para mucha gente si el asesino hubiera sido un varón.

La verdad es que a más muertas (?) más dinero se destina a combatir la "lacra". Más argumentos hay para justificar los necesarios gastos que supone combatirla. Por eso a las feministas y feministos no les ha hecho ninguna gracias que "el" asesino del pequeño Gabriel haya sido una mujer; una mujer inmigrante y negra para más señas. Si hubiera sido un hombre los lobbies de opinión en general y los feministas en particular estarían cachondos a pesar de todo.

Nota. Por cierto, de los últimos 23 niños asesinados por sus familias 16 de ellos han sido asesinado por mujeres y 7 por varones.

viernes, marzo 09, 2018

Huelga Feminista 8M (2)


6 de marzo, faltan dos días para la Huelga del 8M

Escucho en la radio que en un encuesta realizada a las mujeres -a propósito de la huelga que viene- que el 74 % de las mujeres aseguran no haberse visto nunca discriminadas en su búsqueda de trabajo. Sin embargo oigo en el mismo programa, pero no a continuación sino un poco más tarde, que el 82 por ciento de la sociedad considera necesaria la huelga.

¿Cuál podría ser el motivo de este desencuentro entre las cifras?

De todas formas parece que una de las claves, si no la Clave, es el mantra que se repite en todos los discursos que voy leyendo y escuchando durante toda la semana. Así Mar Esquembre, por ejemplo, un ejemplo entre mil, en un diario de hoy: “Es mucho lo que ya hemos dicho y seguimos diciendo. Que seguimos cobrando menos que los hombres por trabajos de igual valor”. De hecho por la noche hago zapping informativo en la tele y en efecto, ese es el mantra, incluso en cadenas pagadas por arzobispos. ¡”Seguimos cobrando menos... a trabajos de igual valor”! Curiosa y extraña frase: “igual valor”.

7 de marzo, a un día de la Huelga feminista 8M.

El País vuelve a dejarlo claro. Uno de los motivos que justificará a la perfección la Huelga es ese, que las mujeres cobran un 13 % menos en funciones similares. Ahora, eso sí, ya no es”trabajo” y “de igual valor”, ahora es “funciones” y “similares”.

Pienso yo, por tanto, que sería un buen momento para que salieran a la luz todos los casos en los que tantas mujeres perciben menos sueldo que un hombre realizando el mismo mismo trabajo y con las mismas funciones (porque es eso, ¿no?, mismo trabajo, mismas funciones. ¿O era trabajo de igual valor... o era funciones similares?). Ah, ¿que es lo mismo?

Pienso yo que en cualquier caso sería un buen momento para sacar a la luz todas esas injusticias, porque tal y como decía un famoso locutor ayer por la noche, todos esos casos estarían ganados de antemano por cuestiones de Ley indubitable, y apoyados además por TODOS los medios y TODOS los lobbies y TODO EL MUNDO. El Ministerio del Trabajo y el Ministerio de Justicia harían innecesario el Ministerio de Igualdad. Y lo digo porque, como ya he señalado, ese es el argumento que más se repite en la queja reivindicativa.

Pero no, el caso es que al menos de momento no, de momento no hay denuncias ni demandas de ninguna de esas mujeres que haciendo el mismo trabajo y con iguales funciones demande a nadie, ni denuncie nada; jamás sale ninguna mujer demandante a la luz pública. Y por tanto los buitres de la televisión y de la prensa no pueden llamarla para hacerle una entrevista esperando subir el share de su cadena o las ventas de su periódico...

Esperemos entonces a ver los resultados de la Huelga y veamos qué pasa al día siguiente a la Huelga cuando los Juzgados se colapsen por las denuncias (de mujeres que cobran menos en condiciones de igual trabajo y mismas funciones) que pudiendo haber sido explicitadas cualquier día durante todos estos años en los que se dice estar luchando contra la discriminación en la brecha salarial han preferido, sin embargo, esperarse a que sucediera esa Huelga para poder demandar masivamente. En dos días lo vemos.

Seguro que el día 9 se colapsarán los Juzgados. ¡Y qué avance habremos logrado!

jueves, marzo 08, 2018

Huelga Feminista 8M (1)


(Itinerario de 3 días, del 5 al 8 de marzo)

[Antes de nada: he preguntado en mi entorno y puedo decir con rotundidad que nadie en ese entorno se ha leído el manifiesto feministas del 8M. Y cuando digo nadie digo nadie, y está al alcance de cualquiera a golpe de click. Pero eso sí, todo el mundo tiene opinión, nada más faltaba]

5 de marzo (faltan 3 días)
Leo en el periódico, en página impar y ocupando gran parte de la página,

“La C. Valenciana, a la cabeza en víctimas de violencia machista”.

Junto a esa noticia, y en columna pequeña lateral, leo este otro artículo, con titular de tipo mucho más pequeño,

“España registra el porcentaje más bajo en violencia sexual”.

En el artículo grande se nos vienen a decir, en el tono al que estamos acostumbrados, que las mujeres son víctimas de una sociedad controlada por hombres, hombres canallas como no podía ser de otra forma. Va implícito en todas las opiniones publicadas desde hace ya unos años, sólo que ahora ya de forma desmelenadamente psicótica.

En la columnita, en cambio, se dice que

“Según datos de The European Union Agency for Fundamental Rights, en el año 2014, el 48 % de las mujeres danesas declaró haber sufrido violencia física al menos una vez en la vida. En Finlandia lo hicieron 43 de cada 100 y en Reino Unido 42, mientras que en España el porcentaje se sitúa en el 20 %”.

Respecto a la violencia sexual, también se dan datos: Dinamarca 20%, Países Bajos 18 %, Finlandia 17 % “y España se muestra en las más seguras con un 6% de víctimas de violencia sexual”.

¿Cuál diría usted que era la noticia más importante?
¿Cuál diría usted que es al menos la noticia más impactante... por poco previsible?
¿Cuál podría ser el motivo de esta anormalidad, diría que inmoral, de que una noticia tan esclarecedora -por rompedora de ideologemas impuestos- sea mostrada tan en “pequeño” y además junto a otra que prácticamente la anula (por proporcionalidad)?
Una posible respuesta a esta pregunta: ¿Es posible que se hayan puesto juntas precisamente para quitar importancia precisamente a aquella a la que se la quitan porque de otra manera hubiera tenido que ocupar una página entera (y eso al parecer NO INTERESA?

¿No es eso maldad?
¿O acaso no es inmoral que una noticia “buena” (al menos para España, que es la que ha promovido el manifiesto feminista 8M que prácticamente nadie se ha leído) esté casi oculta tras una noticia que simplemente vende más, aunque esa venta sólo consiga acrecentar la Guerra, la Guerra que al parecer tanto goce proporciona?
¿Por qué sabemos que nadie va a hablar de eso que se dice con la boca pequeña (en la columnita) en estos días que nos quedan antes de la Huelga... ni en los de después?
¿No es sino producto de la pura maldad lo que hace que una noticia que podría servir para reconducir tanto odio y tanto rencor sea menospreciada por otra que es grande sólo porque se amolda a lo que el Pensamiento Único impone a partir de la Corrección Política, una Corrección fundamentada en la Guerra?

¿Cuál creen ustedes que puede ser la causa de que la maldad se exprese de forma tan “natural”?

¿De verdad el rencor, el odio, el espíritu de vendeta?

Puede que de eso algo haya, o mucho, no sé, pero quizá no sea esa la verdadera causa. O sí.

Yo diría que se trata de una cuestión de goce y de dinero. Del goce que están viviendo las mujeres con la posibilidad de despreciar públicamente al varón, y del dinero y del poder que produce en los convocantes, los lobbies, los manifestantes, las plataformas, las agrupaciones, los institutos de la mujer, los partidos políticos (todos), los grupos de opinión, los periódicos, los telediarios...

Han conseguido que no exista la posibilidad de que alguien discrepe del discurso declarado oficial y “necesario” so pena de ser crucificado. Discrepancias que pudiera darse en las formas (vehementes por no decir beligerantes en contra de la mitad de la población), discrepancias que pudiera darse en las partes (del discurso imperante que es unidireccional y sin concesiones), discrepancias que pudieran darse incluso en los fundamentos que nos vende el mismo manifiesto 8M (caracterizado por una violencia extrema y por estar ideologizado hasta la náusea).




martes, febrero 27, 2018

Carta abierta al varón (sobre todo si es blanco y heterosexual), sólo a él



“Estimado” varón cobarde:

Cualquier excusa es buena para echarle la culpa al varón, sobre todo si es blanco y heterosexual. ¿La culpa de qué? Se preguntará algún ser ingenuo.

Respuesta mía y sólo mía (al parecer y por lo que veo, oigo y leo): si de lo que hablamos es de estigmas y de las repercusiones de esos estigmas -cada sexo tiene los suyos como iremos viendo-, y si de lo que hablamos es también de querer saber de qué son culpables los varones la respuesta sólo podrá encontrarse en el análisis de la Opinión Pública y la Opinión Publicada. No hay otra. Si ese ser ingenuo hiciera el necesario análisis podría comprobar, de forma inmediata e indubitable, que no quedan ya mujeres ingenuas y que el varón, o mejor, los varones TODOS, son culpables... de TODO. TODOS de TODO. O dicho en plata (y recordemos que se trata de la única conclusión a la que puede llegarse si uno analiza atentamente las Opiniones Pública y Publicada): que los varones, todos, son unos cabrones... y las mujeres unas Santas Laicas, reprimidas y oprimidas claro por los cabrones varones. Y si alguien cree que exagero, que abandone ahora la lectura de esta misiva. Y que siga ensimismado con su red social de contactos o lo que sea.

Plena actualidad

En la revista Mujer de Hoy del Grupo Vocento viene un artículo de opinión sobre Margaret Atwood y el éxito de su serie El cuento de la criada y posteriormente de su libro. El artículo se llama “¿Escritora o profeta?” y viene firmado por Nere Basabe, que dice “los totalitarismos de Europa del Este, el miedo a la guerra nuclear y el regreso a los valores más conservadores y puritanos en el Oeste inspiraron entonces (1985) esta fábula de la Guerra Fría”. Para más adelante apuntar, “aquella distopía política en la que Norteamérica se convertía en una opresiva dictadura teológica donde las mujeres eran reducidas a meras esclavas reproductoras sigue de plena actualidad”.

Así, de plena actualidad sigue ese relato imaginario (futurible) distópico escrito desde el Berlín Occidental de los ochenta en donde las mujeres serían meras esclavas.

Por otra parte dice Isabel Coixet en su exitosa conferencia pronunciada en el Museo Centre del carmen de Valencia hace unos días (después de haber ganado el Goya), “Las mujeres tenemos que repetir mucho las cosas para que se nos oiga. Siento que todavía tengo que probar una y otra vez que valgo para lo que hago”.

Quizá por eso, directores como Enrique Urbizu o Víctor Erice no consiguen que nadie produzca sus propuestas cinematográficas desde hace años y sin embargo la Coixet sea una de las pocas personas que desde 1996 ha podido conseguir financiación para más de 30 películas.

Así, en efecto, es de plena actualidad. Tanto que ya se miden por miles los artículos que diariamente aparecen en periódicos en los que una mitad de la población es tratada como piltrafa. Por ser, así en genérico, culpable del mal que al parecer sufre la otra mitad, así en genérico.

La cosa es que la agresiva metodología de la Corrección Política -que tan cachondos pone a los periodistas y políticos... y a los nenes de la farándula- ha llegado a su punto más álgido. Y ha llegado a su límite con la más absoluta normalidad, y lo que resulta más significativo, con el beneplácito y el consentimiento de todos, ahora sí, varones y hembras.

Plena actualidad: la Corrección Política ha hecho creer a la humanidad, o mejor, ha impuesto el ideologema de que en la sociedad (la civilizada, por supuesto, que es la que tiene Opinión Pública y Publicada) la cosa... ¡va de mitades! Así, quienes hace apenas unas horas rehusaban hablar de Guerra de Sexos -por considerar el término excesiva e innecesariamente bélico, además de falso- ahora sólo hablan de ganarla. Pero ¿quién afirma -y reivindica- ya sin pudor la existencia de una Guerra y qué significa ganarla? Pues está claro: la Guerra se encuentra confirmada por los poderes fácticos ebrios de CP y ganarla sólo puede significar una cosa. No hay mas que ver lo que hacen lo medios de comunicación a diario. Así la pregunta es ¿qué significa ganar esa Guerra que reivindican a diario?

Fácil respuesta si somos analistas materialistas: así, si aceptamos (porque las hembras lo dicen, y los media y políticos lo corroboran) que se trata de una Guerra y que se trata de ganarla, el ganarla sólo puede significar una cosa: la destrucción del varón. Y en ello están.

Así que vosotros, hombres cobardes, o despistados, lo que queráis, ya sabréis lo que hacéis. La gente sólo habla de libertad de expresión cuando un tontaina, en una decisión tan contingente como estúpida, decide retirar una obrilla de arte en una Feria de Arte, pero no habla de ella cuando a diario se tiene que morder la lengua por miedo. Y ahora me dirijo a los periodistas varones, que son los que acceden a la Opinión Publicada: ¿Dónde están vuestras opiniones en que os mostráis ofendidos por ser juzgados, todos, como un conjunto de cabrones estúpidos insensibles egoístas?

Hace poco la columnista Elizabeth López Caballero y a propósito de un anuncio en el que dos actrices anunciaban el jabón Fairy decía:

“¿Se imaginan qué maravilla ver a dos hombres de pelo en pecho, machos alfa, fregando loza? No, verdad, no se lo imaginan. Porque mientras salgan emitiendo este tipo de anuncios -queriendo sin querer- seguiremos normalizando lo que ya no es normal. Que no tenemos que ser siempre nosotras las ratitas presumidas que barren y cocinan y se ocupan de los niños. Que nosotras también podemos ser soldados y ganar más de una guerra, aunque en esta, de la igualdad, vayamos perdiendo”.

Analizad esto, hombres cobardes: la tal Elizabeth ya sabe que, en efecto, no somos capaces de imaginar a dos hombres de verdad (macho alfa, pelo en pecho) fregando loza. En los motivos se encuentra la clave de esta afirmación; para la periodista (cuyo lapsus consiste en hablar de un macho alfa con pelo en pecho) los motivos de que no seamos capaces de imaginarlo se encuentran en una publicidad machista, pero en mi opinión se encuentran en el cómo desea VER una mujer a UN macho (no sé si al suyo o a todos, nunca se sabe). De hecho, y vosotros los sabéis de sobra, hombres cobardes, los que más follan son siempre los más chulos (con lo que eso significa en cuanto al deseo de la mujer), los que nunca friegan loza, los que no se comprometen con nadie y los que engañan todo lo que pueden a todas las que pueden, los machos alfa, los que somos incapaces de imaginar fregando loza; los otros los menos chulos son precisamente los que viven el constructo cultural y habitan en él con la aceptación de un compromiso -que es la máxima representación del constructo cultural que las mujeres desprecian por ser el causante de todos los machismos- de la procreación de descendencia compartida. Es a esos, sólo a esos, a los que curiosamente se les exige fregar loza, y es así, claro, porque... ¡son los únicos imaginables!, lo cual no carece de lógica, al menos de la suya. Otra cosa, ya digo, es con quien follan, o de quien se enamoran verdaderamente (si queremos ser finos), esas mujeres que son incapaces de imaginar a un hombre de verdad fregando loza.

¿Quiero decir con esto que el hombre no debe fregar loza, o que son las mujeres la que deben hacerlo? En ABSOLUTO, bajo ningún concepto, pero sé de sobra que eso es lo que querrá entender quien no sepa leer. Y como podéis ver, está también ahí el tema de la igualdad entendido de manera perversa: nada hay de casual y espontáneo en las palabras de Elizabeth; no reivindica la posibilidad de que las mujeres pueda ser unas buenas cirujanas plásticas, reivindica el derecho a que puedan ser soldados, es decir, a que puedan usar la fuerza sin argumentos, la fuerza bruta, la que algunos hombre usan para humillar a algunas mujeres. Y también la necesidad de ganar una guerra, la Guerra.

Vosotros sabréis hombres cobardes.


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