sábado, agosto 01, 2015

Viaje por el sur



ART Marbella

No sé si el calor es bueno o no para incitar a la compra de arte.

Éste debió de ser el primer problema que, supongo, se plantearon los organizadores de la primera edición de la feria de arte Art Marbella. Digo yo. Porque no es lo mismo gastarse 45.000 euros en un tapies de bolsillo en febrero, donde el frío te conduce a la reclusión y a la contemplación, que comprarlo el último día de julio, donde el calor sólo incita a la sociabilidad más liviana y tontaina. No sé. El caso es que hay algo raro en organizar una feria de arte en lo peor del verano. ¿O acaso es en lo mejor? Ya digo, no sé, sólo ha pasado un día y es pronto para juzgar. De momento muy pocas ventas pero quedan 3 días de feria mientras esto escribo. Hoy sólo se ha abierto a profesionales.

¿Profesionales? ¿De qué? ¿De qué son profesionales los profesionales que acuden a pasear por una feria de arte? Tampoco lo sé muy bien. La cosa es que nunca me había tropezado con tanto botox aplicado en recónditos lugares ni con tantas prótesis de silicona avanzando delante de sus dueñas. En verdad, todo es metáfora en una feria de arte hecha en lo más álgido de un verano extremadamente temperamental. Nada puede ser real cuando la elegancia se viste de pantalón corto en los hombres, ni cuando el simulacro sustituye definitivamente al original.

En cualquier caso sigo con mi duda inicial, ¿es o no bueno el calor para incitar a la compra de arte? ¿O no importa? Siii, claro que importa, de otra forma la feria se habría hecho en otro momento menos, cómo diría yo, menos excitante. Pero no, se ha hecho en el cruce de los dos meses más calurosos y desenfrenados del año. ¿Por qué? Vayamos a la sección de cultura de El País, que aunque parezca mentira aún existe, y veamos cómo se publicita la feria el mismo día de la inauguración. Dice textualmente el director de la feria, Alejandro Zaia, en un artículo titulado "Arte para jeques y clases medias": "Había que romper clichés. La gente no es especialmente tonta por estar en verano y ni por ser rica".

Así que, por lo visto, ¡existía la posibilidad de que la gente fuera especialmente tonta "por estar en verano"! y por eso había que desmentirlo, refutarlo. Afirmación pues, la pronunciada por el director de la feria, francamente innecesaria pues en todo caso la gente no es, efectivamente, tonta por estar en verano, aunque sí pueda volverse tonta por estar en verano. Lo que no sé es si eso es o no bueno para incitar a la compra de arte. En cualquier caso, lo que desde luego no es bueno es tener que desmentir lo que "nadie" nunca afirmó

¿Y los ricos? ¿También era necesario avisar de que ser rico no garantiza la idiotez? Pero ahora la pregunta que me suscita la afirmación va por otros derroteros: ¿Acaso es que los ricos son realmente tontos? No lo creo, aunque en vista de lo visto sí es eso lo que en el fondo creen los organizadores de la feria. Eso es al menos lo que se trasluce de esa afirmación asociativa, de otra forma ésta no habría hecho falta. ¿Y qué motivos podrían tener los organizadore para creer -o sugerir de forma implícita- que los ricos son tontos? No lo sé, pero no hay duda de que definir una clase social por lo que NO es resulta delatador. Lo que yo sí sé es que los más grandes coleccionistas de arte son ricos. No puede ser de otra forma.

Pero, ¿por qué no son tontos los ricos? Pues podría decirse que entre otras cosas por aquello que, precisamente, demuestran las estadísticas; a saber: que son muchos más los ricos que no coleccionan arte que los que sí lo hacen.

¿Pero por qué se colecciona arte? O mejor, ¿qué impulsa a un rico a coleccionar arte? Supongo que cada rico tendrá su particular explicación, pero podría ser también que todos tuvieran la misma: algo así como que "alimenta mi vida espiritual en un mundo que es, desgraciadamente, exageradamente materialista". Y es por eso, y no por otra razón, que las mejores colecciones del mundo se parecen tanto. De hecho no existe la posibilidad de ser uno de los mejores coleccionistas del mundo si no posees las mismas obras que poseen los mejores coleccionistas del mundo. Todas compradas por ánimo espiritual, claro, pero con el deseo -más o menos oculto- de rentabilizar las inversiones tarde o temprano. De una forma o de otra. Lo admitan o no.

Y ¿qué tiene que ver todo esto con Art Marbella? Respuesta: nada. Y es precisamente por eso por lo que ferias como ésta tienen, por fuera y por dentro, un tufillo a naftalina. Siguen mezclando de forma inconsistente retazos menores de arte moderno con una dispar amalgama de lo que podría entenderse como arte contemporáneo. Si es que todavía tuviera sentido hablar de arte desde la contemporaneidad. Es cierto que hay mucho rico inculto (tanto entre los que no compran arte, que son mayoría, como entre los que sí lo hacen), pero desde luego no tonto. Comprar un cuadro de Alex Katz por 450.000 euros no puede sino responder más que un alarde de gilipollez. Así, es posible que algún gilipollas exista por estos lares, desde luego, pero habrá que saber encontrarlo, cosa nada fácil. Podría darse, eso sí, la casualidad de que se encontrara en Marbella y alrededores, pero mucha casualidad debería darse. Sobre todo si al problema estadístico le sumamos el lógico y general descreimiento creciente (respecto al arte) y los rigores del estío andaluz. La necesidad de espiritualidad se incrementa con las pantuflas y disminuye con las chanclas.

Es cierto que son muchos más los ricos que no coleccionan arte que los que sí lo hacen. Ya hemos hablado de los ricos-ricos, pero ¿qué ha pasado con los adinerados, esos que antes se denominaban burgueses y que ahora se denominan clases medias? ¿Qué ha pasado con ellos? ¿Por qué ya han dejado de comprar o apenas lo hacen? Respuesta: pues en tanto que profesional -no sé de qué- que se ha encontrado hoy en la inauguración de la feria yo contestaría que ¡porque se han cansado de emular a esos otros coleccionistas que por ser verdaderamente ricos tienen una colección ciertamente valiosa! Algo que no les pasa a ellos. O también: porque se han cansado de coordinar los estampados del sofá con el cuadro que decora la pared más cercana porque sale demasiado caro, o porque simplemente han decidido re-pintar la casa y eso les rompe los esquemas. O también: porque se han cansado de que les vendieran futuro en vez de experiencia estética. O también: porque se han cansado de gastar dinero en aquello que después de todo tampoco les alimentaba el espíritu. O también: porque se han cansado de gastar dinero para impresionar a su círculo social y ese círculo social no lo agradece. O también: porque se han cansado del invariable discurso mimetizado de todos los vendedores. O también: porque han intentado vender algo por lo que pagaron una pasta y no les daban ni diez veces menos de lo que les costó cuando lo intentaron re-vender, si es que algo les daban. O también: porque se han dado cuenta de que el arte no puede actuar con las mismas premisas con las que se ha actuaba antes del nacimiento y desarrollo de internet, es decir, porque se han dado cuenta de que con la existencia de internet el asunto de la intermediación debería revisarse. 

La cosa es así: Un rico-rico necesita del intermediario porque es gracias a él, y sólo a él, que su colección es valiosa, pero existiendo internet lo único que le sobra a un adinerado (de clase media) es el intermediario. O sea, un rico-rico no compra aquí por definición (en todo caso se va a ARCO... o a Bassel)... y un adinerado... tampoco, pero por hastío odesconfianza. Es verdad que también hay ricos-ricos que compran cualquier cosa, pero son los menos. Y también hay adinerados que compran por placer, pero son lo menos. 

Post Scriptum. He pasado el segundo día de feria y me he tomado la molestia de acudir a ella a última hora y de investigar in-situ acerca de las ventas. Al parecer el día no ha mejorado respecto al día de ayer. Yo sólo he contado 3 puntos rojos, pero quien sabe... a lo mejor son necesarios 4 días de recalientamiento para... O a lo mejor ya no se lleva eso de los puntos rojos...

jueves, julio 23, 2015

Verano de 2015




La vi venir de lejos pero nunca pensé que... "No, definitivamente no es posible", me dije a mí mismo, a quién si no, cuando la vi venir de lejos. No era posible que sucediera algo que era muy poco probable... pero que podía acabar sucediendo. Como quedó demostrado unos segundos después. Sucedió, además, a una temperatura de 39 grados a la sombra y con las calles deshabitadas, lo que hizo las cosa ciertamente más desagradable. La vi venir de lejos, digo, planeando hacía mí en perfecta frontalidad y con la mirada puesta en mi entrecejo. Yo siempre había pensado que las palomas son animales tontos... hasta que conocí a ésta, que tuvo claro desde un principio lo que con su vuelo rasante y frontal pretendía. Que no fue otra cosa que lo que consiguió, cual un caza entrenado cualquiera.

Saqué un clinex del bolsillo y procedí como lo hubiera hecho cualquiera. Cualquiera que hubiera tenido un clinex en el bolsillo en un domingo de Julio con todos los establecimientos cerrados y con 39 grados a la sombra. Absorto en mis pensamientos acerca del azar giré una esquina como otra cualquiera y de repente me topé con aquel extraño y horrendo ser, un tremendo gusano amarillo de mirada amenazadora que me interpeló
-¿Pero tú qué te habías creído?
No pude articular palabra ante aquel monstruo de más de 2 metros que no dejaba de mirarme con el ceño fruncido
-¿Tan difícil es de entender la pregunta, bobito?
Me quedé bloqueado ante ese ser blando y viscoso que parecía tener algo que decirme, pero no me salían las palabras. ¿Que qué me había creído? La verdad, no había forma de que yo pudiera entender la pregunta por mucho que intentara concentrarme, algo por cierto que me resultaba imposible. Y después estaba lo de "bobito". ¿Por qué el insulto? Así que no se me ocurrió otra cosa que ser vulgar
-No entiendo muy bien, pero creo que te has equivocado de persona
El gusano modificó su posición abalanzándose ligeramente hacia mí y me dijo
-¿Acaso creías que te ibas a librar de tu destino?
-Pero si nunca creí en él -le conteste con voz temblorosa- sólo he vivido haciendo aquello en lo que he ido creyendo día a día
-Conmigo no te hagas el tonto que te he estado vigilando
-¿Vigilando?
-Bueno, digamos que vigilo a todos los escépticos que cometéis la debilidad de creer en algo
-Pero ¡si yo solo soy escéptico con mi suerte!, con lo demás soy más bien un pesimista cachondo -le dije en tono airado
All gusano no le gustó nada mi contestación, así que se revolvió y con giro de cintura golpeó mi hombro mientras me decía "Definitivamente eres bobo". 

No sabía qué hacer y me encontraba francamente asustado. No me quería enfrentar al gusano amarillo porque tenía todas las de perder, además tenía una costilla rota que restaba confianza en mis fuerzas y me impedía una confrontación honrosa. Para salir de aquel imprevisto tan desagradable se me ocurrieron dos opciones pero sólo había tiempo para actuar eligiendo una de ellas. En vez de cerrar los ojos me di la vuelta y volví por donde había venido dándole la espalda. Con ello me alejé de mi destino, cierto, ya que tuve que retroceder, pero evité que un gusano enorme me impidiera continuar hacia mi destino, el que por cierto desconozco. Sólo tuve que ducharme nada más llegar a casa.

domingo, julio 12, 2015

Slow Blues

Slow Blues

No es que lo aconseje, pero no estaría mal que le echaran una ojeada. Está en youtube, como ya casi todo, pero, ya digo, no es que lo aconseje.

Como en todo, la música sirve muy bien para definir caracteres y personalidades. Al menos por cuanto a su gustar se refiere. El blues sería un género que gusta, casi exclusivamente, a quienes disfrutan de los ritmos basados en las variaciones. No hay entendimiento del blues sin un sentido melancólico de la existencia. Y la melancolía es un estado de ánimo que depende de la inevitable necesidad de repetir lo mismo con ligeras variaciones. Así, un género que se opone a la cada vez más extendida forma de vida que necesita reinventarse (palabreja, por cierto, muy de moda estos últimos años) permanentemente.

No es que lo aconseje, pero no estaría mal que le echaran una ojeada al vídeo musical de James Cotton. Está en youtube, como ya casi todo, pero no es que lo aconseje.

El blues es un género musical que se fundamenta sobre un patrón repetitivo a partir de una estructura de 12 compases. El resultado se encuentra impregnado de eso que pretende, de tristeza, de melancolía. Pero de una melancolía luminosa, emocionante, vivificadora en contra de lo que pudiera parecer. Dentro de este género musical tan peculiar existe un subgénero que incrementa eso que es propio de su esencia, y por ello se puede con él alcanzar lo sublime. Por intensificación de la esencia: el slow blues.

Así que no es que lo aconseje, pero no estaría mal que echaran una ojeada a un vídeo musical que se obtiene colocando en búsqueda las palabras James Cotton-Slow Blues (Angel of Mercy-Blues in my sleep)

James Cotton es un maestro de la armónica, ese instrumentito que no alcanza ni a tener el tamaño de la palma de una mano. Pero un sentimiento inevitable es un sentimiento caracterizado por eso, por ser inevitable, y nada hay en la interpretación de esta pieza que no sea la expresión de ese sentimiento excesivo. Los primeros fraseos dejan claro un estado de ánimo; el que desgarra sentimientos que se regeneran cuando parecen estar a punto de desvanecer. Una tristeza existencial que se resiste y recompone al final de cada frase. Cotton comienza sus fraseos slow con las formas propias de la tristeza (blues) y poco a poco va incrementando su sentimiento hasta convertirlos en un grito amargo. Pero cuando todo parece acabar con ese cénit de grito desesperado típico de los crescendo del blues Cotton da entonces un giro a su fraseos y los estira -inesperadamente- hasta convertirlos, de nuevo, en sollozos, pero esta vez cargados de esperanza, ilusión y alegría. Y por eso Cotton se ríe; se ríe porque ha asumido el blues. Un blues, ya, que contendrá gritos, susurros, risas y silencios repartidos por un estado de ánimo que se recrea en la autoconsciencia de la inevitable melancolía. Una obra maestra del slow blues al que podrían ustedes echarle una ojeada. Aunque yo no me atrevería a aconsejarlo.

domingo, julio 05, 2015

De la tiranía del presente



De la tiranía del presente

Hasta hace "unos días" contábamos con tres dimensiones del tiempo, presente pasado y futuro.
Ya no es el caso. Ahora, y desde hace "unos días", ya sólo contamos con el ahora. Con un ahora distinto al ahora de entonces, es decir, distinto del ahora de hace "unos días", del ahora que para ser plenamente entendido necesitaba del apoyo de esas otras dos dimensiones, la del pasado y la del futuro.

Porque el ahora de ahora repudia soberanamente esas otras dimensiones que ablandaban la crudeza que el concepto lleva intrínseca (en tanto que el ahora, el presente, es la única dimensión que nos pone en contacto con lo real). Porque un ahora sin pasado es un ahora ignorante, pueril, barbilampiño, y porque un ahora sin futuro es un ahora amoral, inerte, mostrenco. Un ahora, por tanto, inevitablemente abocado a vivirse de forma psicótica.

Desde hace "unos días" vivimos, pues, en un eterno presente. El presente en tanto que representación del momento, del instante, en tanto que representación de un tiempo que no tiene duración pero que se vive y experimenta con intensidad absoluta. Así, y desde hace "unos días", el mundo civilizado ha decidido vivir en un presente contínuo que se sitúa entre lo que debíamos saber y lo que podremos -no- saber, pues como digo el pasado y el futuro son dimensiones de las que se desentienden categóricamente los nativos digitales.

Uno de mis alumnos (concretamente uno que se encuentra cursando el último año de carrera) alertaba el otro día a sus compañeros con la frase, "quien no esté en Instagram que se dé por muerto profesionalmente". Pero rápidamente otro le respondió, "cierto, aunque insuficiente" Y otro añadió "y no sólo profesionalmente". Por otra parte una amiga actriz me contaba que en los castings a los que ella acude en búsqueda de trabajo no tiene tanta influencia su saber hacer profesional como la cantidad de followers y de me gustas que contenían sus redes sociales. Y añadía que en el mundo real de la interpretación televisiva sólo tenían cabida los personajes que caían bien en las redes sociales.

Las redes se viven en presente y sólo el presente constituye la realidad. Si alguien no es capaz de estar inscrito permanentemente en el presente de las redes es que no pertenece a él, pertenece al pasado, y el pasado, lo sabemos, ya no existe.

Cada vez más gente está, no sólo obligado a saberlo, sino a participar de eso que le permite existir (como profesional e incluso a veces hasta como persona). Por ejemplo, los comentaristas de televisión están obligados a saber la opinión en directo de los internautas enganchados y a interactuar con ellos. Están obligados a participar en las redes sociales, les guste o no. Da lo mismo que haya cada vez hay más trolls que se encuentran a la espera de hincar sus colmillos ante un descuido o un fallo del presentador. Las cadenas viven de sus followers y de los índices de audiencia, así que no les queda otro remedio que aguantar a una pandilla de descerebrados que cada vez es más grande y más agresiva. Entre otras cosas porque los trolls, en tanto que seres digitales habituados a vivir en la nube, piensan que el pasado es un juego de tronos y el futuro un tomorrowland. No todos los nativos son trolls, desde luego, pero todos "votan" con sus intervenciones en las redes. Forma parte de su habitat y de su hábito.

¿Y alguien quiere quitarle importancia al poder que tienen los internautas que votan (que votan con los me gusta, que votan con respuestas a preguntas hechas por medios de comunicación a través de sus teléfonos, que votan eligiendo sus favoritos en youtube, en twitter, en facebook, que votan haciéndose followers, que votan compartiendo, retuiteando, viralizando...), que cada vez son más? O dicho de otra forma, ¿alguien quiere quitarle importancia al hecho de tener un mundo que está siendo configurado casi exclusivamente a partir de los compulsivos me gusta que una mayoría impone? ¿Alguien quiere quitarle importancia al perfil  (psicológico, cultural, moral) de esa mayoría? ¡Y hablo de los que interactúan (y que por interactuar configuran el nuevo mundo), que cada vez son más debido a que forman parte de la lógica digital, tan distinta de la analógica! Así, ¿hay aún alguien que dude del poder del supuesto esclavo sobre el aparente amo? ¿Verdaderamente hay quien aún piensa que los grandes grupos mediáticos son el maligno? 

lunes, junio 08, 2015

España, democracia y mujeres. Y Poder



España, democracia y mujeres. Y Poder

UNO
Premisa 1. No conforme con arruinar su partido Zapatero arruinó España. Esto no es algo que digo yo, que qué más da, sino todos los socialistas que conservan algo de sensatez, los que por cierto se manifestaron un poco tarde. Fue él quien sin duda originó una crisis autóctona de difícil solución. Su gran error fue priorizar la destrucción de la derecha por encima de cualquiera de los verdaderos intereses del país. Y gobernó sólo para sus votantes sin darse cuentas que muchos de ellos, aún estando a favor de sus políticas sociales, no tenían ese espíritu cainita demoledor. Dicen que el pueblo siempre tiene razón cuando vota. Falso: quienes votaron a Zapatero en su segunda legislatura eran unos inconscientes, unos zombies. Pero así es la democracia.

Premisa 2. El gobierno de Rajoy lleva casi 4 años confundiendo el asunto de las prioridades -económicas- con el de las necesidades -sociales-. No se sabe por qué extraña razón los objetivos de Rajoy se han depositado sobre las cuestiones económicas y financieras de nuestro país, ignorando todas esas otras que, generando un continuísmo endogámico, han ido además permitiendo que su partido se convirtiera en un nido de ladrones y de chulos. La inmoralidad ha campado a sus anchas en un gobierno que ha pasado olímpicamente de la demanda social. Dicen que el pueblo siempre tiene razón cuando vota. Falso: Quienes votan al PP en estas circunstancias son unos inconscientes, unos zombies. Pero eso es la democracia.

Premisa 3. Son estas dos primeras premisas verdades coyunturales, así que vayamos ahora a una verdad universal: lo peor que le puede pasar a un pueblo es ser gobernado por una dictadura. No hay más que echar un vistazo hacia atrás para saber lo que costó arreglar -en la transición- los desaguisados de 40 años de tiranía.

Conclusión: estos últimos 11 años han sido, sin duda, los peores en lo que a la democracia se refiere; no hay duda que en ellos se han forjado a fuego lento todos los fundamentos de una corrupción perfectamente instalada. Y por supuesto que incluyo en esos 11 años los 4 primeros de Zapatero, que tuvieron un cierto relumbre aparente por haberse beneficiado de la inercia de una economía bollante -aunque endeble, como pudo verse- heredada. Se necesitará una transición para poderlos superar.

En cualquier caso, si algo han conseguido estos dos gobiernos mentados, tanto el de Zapatero (con dos legislaturas) como el de Rajoy (con una), ha sido, sobre todo y ante todo, instalar la mentira como forma de vida. En efecto, la mentira hasta entonces había sido coyuntural y se usaba como instrumento de salvaguarda del estado. O por decirlo con ejemplos: tanto González como Aznar nos mintieron, pero sus mentiras eran las proferidas por estadistas, no por políticos de partido; en aquel entonces, recuérdese, la mentira aún era algo que podía costarle el puesto a un político (otra cosa fueron los casos aislados de algunos de políticos corruptos que ejercieron bajo sus mandatos). Desde Zapatero, sin embargo, la mentira se ha instalado en el discurso político como forma natural del habla. Así que con independencia de existan políticos que dicen la verdad, la cuestión es que todos ellos saben que la mentira carece de repercusiones sociales aun cuando ésta pudiera ser probada como tal. Se nos está mintiendo de forma grosera y pertinaz desde hace 11 años... y no pasa nada. Nos mienten a diario todos, y aquí ya no salvo ni a los partidos emergentes, porque también estos se han visto envueltos en una vorágine de la que resulta imposible salir si no es a costa de descartar la posibilidad de poder. Simplemente sucede que la mentira se ha convertido en una práctica constitutiva, esencial de la política. Ha pasado de ser un mal con el que por desgracia había que lidiar en algunas ocasiones a ser considerada una auténtica forma de demostración de poder. Y un país de mentira(s) es un país de injusticia(s).

Otra cosa tienen también en común estos dos partidos corrompidos por la médula: que ambos han hecho un esfuerzo titánico por tener en sus filas representantes políticos de ambos sexos -miembros y miembras- en una proporción todo lo más cercana posible al 50%. Si hay algo en lo que son iguales ambos partidos es en su entendimiento del concepto igualdad desde los parámetros de la corrección política. Acordémonos de Zapatero con su famosa y discutible Ley de Igualdad, la creación de un Ministerio de Igualdad y las fotos de todas sus ministras en revistas guay. Y no hace falta hacer un repaso de las mandamases peperas porque las estamos sufriendo en estos mismos momentos. Ah, y por último, otra cosa tienen también en común ambos partidos: el haber sido, de una forma o de otra, azote del ínclito y siniestro periodista Pedro J. Ramírez, que ahora sabe lo que calla mientras le unten con el dinero que le permita un nuevo brote psicótico. Que llegará.

DOS
Es posible que ya viniera diciéndose tiempo atrás, pero desde que yo tengo uso de razón vengo escuchando que "el mundo sería mucho mejor si las mujeres gobernaran". Y no necesariamente se ha ido haciendo esta afirmación de forma explícita, de hecho la mayoría de las veces se hace de forma tan implícita como reiterativa (diría que cotidiana, dado el poder de los lobbies y la acatación de instituciones políticas y universitarias a las normas de la corrección política) desde todos los medios de comunicación. Pero vayamos ahora, sólo, a lo expresado de forma explícita a partir de un artículo publicado en la más que políticamente correcta revista Yo Dona, asociada a El Mundo, de Pedro J. Ramírez. El título: "¿Cómo sería el mundo si mandaran las mujeres?"*.

Así, la pregunta ¡parece sincera! Lo que dado el punto en que nos encontramos no deja de parecer una broma. En efecto, para alguien que se encuentre viviendo el presente no puede parecer sino una broma que alguien pueda hacerse esta pregunta. Como en breve comprobaremos. Es pues el momento de repensar el título del artículo para conjeturar acerca de las intenciones de su autora, Lola Fernández, "¿Cómo sería el mundo si mandaran las mujeres?". Veamos íntegramente el texto que acompaña y abre el artículo:

 "Son muchos los que opinan que los llamados 'valores femeninos' conquistarán el poder para hacer un mundo mejor. Pero, ¿a qué se refieren exactamente? En su sexto aniversario, YO DONA analiza si hay una manera de mandar que diferencie a hombres y mujeres y hace un repaso de estos últimos años en el lento pero imparable ascenso femenino al poder"

Las preguntas se hacen necesarias ya antes de comenzar propiamente el artículo: 1. "Muchos", dice la periodista, pero ¿quiénes son esos "muchos"? En cualquier caso, ¿"muchos" incluye el "muchas"? 2. "Los llamados 'valores femeninos' conquistarán el poder para hacer un mundo mejor", dice, pero ¿cómo debemos entender el término poder, de forma positiva o negativa? No parece claro: de hecho parece que el término poder tiene connotaciones negativas si nos atenemos a lo hasta ahora conocido, que al parecer sólo puede ser asociado al hombre varón, pero que podrá positivarse si existe un cambio en el género de quienes lo detentan. 3. ¿Qué serían, en cualquier caso, los "valores femeninos"? ¿No habíamos quedado en que éramos iguales? ¿No han sido precisamente las feministas las que habían renunciado a lo femenino con el fin de ser consideradas iguales iguales iguales? De hecho dice la acreditada filósofa Amelia Valcárcel en el mismo artículo "No creo en la existencia de unos valores femeninos vinculados de un modo esencial a las mujeres". Así, ¿cómo podemos entender el texto introductorio? Respuesta: a los editores parece importarles un pimiento lo que el artículo dice dilucidar, porque saben que lo único importante es que éste se plantee de la forma en la que lo hace: hablando de valores femeninos asociados a un mundo mejor y vinculando esa mejoría no tanto a un relevo meritorio como a una lucha, una guerra: "conquistarán".

El artículo, como no podía ser de otra forma, en seguida se convierte en una loa a la mujer: "La ciencia nos dice que existen diferencias insignificantes entre el cerebro femenino y masculino, pero todos sabemos que las mujeres son más amables", frase que la periodista atribuye a Martin Amis. "La mujer suele preferir formas suaves de influencia o dominación. Creo que su estilo de mandar es mejor", atribuida a José Antonio Marina. También dice Amelia Valcárcel "No creo, como sostiene Michelle Bachelet, que las mujeres cambien el mundo, pero sí que cuando entran en número suficiente en determinados lugares, lo hacen más habitable. Las situaciones se vuelven más abiertas, hay más aire...". "Las mujeres son más prudentes por motivos genéticos y no van a cometer equivocaciones estúpidas", atribuída por la periodista al etólogo Desmond Morris. Y no faltan frases del tipo "Creo que la inclinación masculina a la violencia y la venganza, a la oposición y el orgullo nos destruirá" (Martin Amis), o del tipo "Fundamentalmente, el valor de la solidaridad que emana de la capacidad empática, es decir, ponerse en el lugar del otro. También valores afines como la generosidad, la antiviolencia, el valor de la creación como antítesis de la destrucción. Pueden ser compartidos por el colectivo masculino en un proceso de desaprendizaje o búsqueda de nuevos referentes" (Victoria Sau), o "Cuando las cosas son cerradamente masculinas, los hombres que llegan arriba suelen ser, generalmente, los peores, porque son los que, en mayor medida, comparten valores de exclusión" (Amelia Valcárcel). En fin, lo de siempre, lo de todos los días en todos los medios desde hace 35 años, ¡como si las condiciones de hace 35 años no hubieran cambiado!

Así: "Los llamados 'valores femeninos' conquistarán el poder para hacer un mundo mejor", con sus "formas suaves de influencia o dominación", porque siendo "más amables" y "más prudentes" hacen el mundo "más habitable" y "no van a cometer equivocaciones estúpidas". Y como los hombres son malos no les va a tocar otro remedio a ellas, las mujeres -con sus valores femeninos-, que conquistar el poder. Para mejorar el mundo, claro. Eso es al menos lo que "muchos opinan".

Decíamos en el punto UNO que estos últimos 11 años han sido, sin duda, los peores en lo que a la democracia se refiere; no hay duda que en ellos se han forjado a fuego lento todos los fundamentos de ésta nuestra particular corrupción cachonda. ¿Alguien lo duda? ¿Alguien duda acaso que esta crisis nacida hacia 2006 -pero forjada años antes- ha provenido de la absoluta incompetencia de los gobernantes así como de su falta de ética?, ¿que mientras la crisis afectaba a otros países con un 12% de paro en España rozábamos el 26%? ¿Y hay alguien que ignore que es precisamente en ese periodo de tiempo cuando más mujeres han compartido y ejercido ese poder... que con el tiempo se ha demostrado incompetente cuando no corrupto? ¿Hay alguien que dude de la participación de la mujer en el desaguisado? O dicho de forma tendenciosa pero no por ello falsa -por empíricamente demostrable: ¿no es cierto que ha coincidido este desaguisado español con el momento histórico en el que las mujeres han tenido un mayor protagonismo en la política (cuotas, paridad) y una extraordinaria presencia en las instituciones (paridad, cuotas, discriminación positiva, corrección política)? ¿Significa acaso que una cosa es consecuencia de la otra? EN ABSOLUTO, pero así ha querido el destino que se desarrollaran los acontecimiento en un mundo que ha preferido configurarse a partir del victimismo y la queja en vez de la meritocracia.

¿Entonces, cómo debemos tomarnos el título interrogativo del artículo? ¿Qué tipo de conjetura pretende realmente provocar? ¿Cómo, en definitiva, debemos tomarnos ese artículo? ¿"Cómo sería el mundo si mandaran las mujeres?

La primera legislatura de Zapatero estuvo constituida por 8 hombres y 9 mujeres. M.T. Fernández de la Vega (Vicepresidenta), Carme Chacón, Beatriz Corredor, Elena Espinosa, Magdalena Álvarez, Cristina Garmendia, Bibiana Aído, Mercedes Cabrera, Elena Salgado, y después se unieron Trinidad Jiménez (que alternaba carteras), Rosa Aguilar, Ángela González Sinde y Leire Pajín. Ellas dirigieron el país junto con sus varoniles colegas, aunque en una proporción ligeramente superior. ¡Y qué decir de nuestro pasado más cercano: Rita Barberá, Teófila Martínez, Yolanda Barcina, Luisa Fernanda Rudi, María Dolores de Cospedal, Soraya Sáenz de Santamaría (vicepresidenta), Ana Botella, Esperanza Aguirre, Ana Mato, Ana Pastor. ¿Acaso no ellas mujeres y han detentado -o detentan- Poder? Por no hablar de la Comunidad Valenciana donde las mujeres son, además, las que llevan dirigiendo el desolador estado cultural de la Comunidad desde hace muchos años: Consuelo Císcar, Mairén Beneyto, M.J. Alcón, Rita Barberá, Helga Schmidt, María Consuelo Reina y un sinfín de técnicas con mano de hierro.

¿Y con el mundo, qué hacemos con el mundo? ¿Acaso EEUU mejoraría si dejamos que gobierne Condoleezza Rice o Hillary Clinton en vez de Obama? ¿Sería mejor para la humanidad que retornara una Margareth Thatcher en vez de dejar que gobierne cualquier laborista varón? ¿Deberíamos sustituir a Rajoy por una suerte de Imelda Marcos, o por una especie de Cristina Fernández de Kirchner? ¿Por qué no llamamos de nuevo a Magdalena Álvarez, o Leire Pajín pero esta vez  para darles un puesto con más poder que el que tuvieron? ¿Es Christine Lagarde la persona idónea para dirigir el FMI? ¿Por qué? ¿Y si dejamos a Rita Barberá 22 años más dirigiendo la ciudad de Valencia por ser mujer? ¿O colocamos a Esperanza Aguirre de Presidenta, por fin, para que sea una mujer y no un hombre quien nos gobierne? ¿O le damos un poco más de poder a Angela Merkel, no vaya a ser que se lo arrebate un hombre? ¿Acaso cuenta con poco poder Susana Díaz? ¿Hasta cuánto habría que otorgarle para que pudiera mejorar el mundo? ¿Y por qué no, en vez de Susana Díaz, Tania Sánchez?

*Artículo publicado en YO DONA inmediatamente después de las elecciones municipales de 2011.